Plan para reducir el consumo de combustibles de Costa Rica sin resultados a cinco años de su lanzamiento

Todavía no caminan las acciones para modificar la matriz energética y para explorar nuevos combustibles.

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Crudas o apenas empezando a andar. Ese es el estado de la mayoría de acciones lanzadas hace cinco años en el Plan de Medidas Mandatarias para Reducir el Consumo de Combustibles, en junio del 2008.

Un lustro después, Costa Rica aún está lejos de concretar proyectos “verdes”.

Entre la lista de pendientes sin fecha de cumplimiento están la habilitación del Tren Urbano Metropolitano (TREM) para descongestionar las caóticas calles de la Gran Área Metropolitana.

También permanece tan solo como una expectativa la importación de gas natural para sustituir combustibles más caros y contaminantes, y el aumento de más energía geotérmica para que la generación de electricidad con hidrocarburos no siga ganando protagonismo.

Biocombustibles sin mitos

El ministro de Ambiente y Energía (Minae), René Castro, reconoció que los avances del plan han sido pocos.

Lo más destacable es que durante los cinco años pasados, se logró desmitificar a los biocombustibles como factor de averías mecánicas en los automóviles.

Aunque pareciera una nimiedad, ese paso lo considera trascendental el jerarca del Minae al observar lo que viene.

Castro adelantó que los planes de la Refinadora Costarricense de Petróleo (Recope) son lograr operativizar para febrero del 2014 la distribución nacional de combustible con etanol.

Jimmy Fernández, jefe del Departamento de Investigación y Desarrollo de Recope, indicó que en promedio la mezcla de etanol ha sido de entre un 1,3% y un 4,5% entre el 2006 y el 2011, cuando lo recomendado es un 10%.

Ese esfuerzo empezó a decaer a partir del 2012 y se mantiene a la baja durante el año en curso, porque Recope sacó de operación la planta donde realizaba las mezclas para 84 gasolineras de Puntarenas y Guanacaste.

Desde que empezó a caminar el plan de bicombustibles, Recope informa que ha mezclado 11.500 metros cúbicos de etanol, lo cual equivale a haber evitado 17.000 toneladas de carbono (CO2), lo mismo que haber sembrado 85 hectáreas de bosques en diez años.

Castro afirmó que es imposible pensar en un traslado del 100% del combustible a esta modalidad, pues los productores de caña costarricenses prefieren vender su alcohol en Europa, donde les pagan mejor que en Costa Rica. El biodiesel no tiene mejores avances que mostrar. Esto porque Recope apenas cuenta con una pequeña planta experimental en su plantel de Ochomogo, donde los técnicos intentan alcanzar la mezcla adecuada.

Castro sostuvo que todavía el Gobierno no ha logrado convencer al sector agrícola para que aumente la cantidad de hectáreas sembradas de especies vegetales capaces de disparar la producción de alcohol.

Esa situación hace pensar que a los biocombustibles les hace falta un buen trecho para llegar a ser una alternativa para la reducción en el consumo de combustibles, como se planteó hace cinco años.

Gas natural en el limbo

En todo ese tiempo, el Gobierno tampoco ha logrado madurar la importación de gas natural licuado para que la matriz energética del país dé un salto hacia el abaratamiento de costos y las alternativas limpias.

Recope, empero, intenta tranquilizar enumerando logros. Fernández resaltó que la entidad trabaja en un estudio de ingeniería básica para desarrollar un sistema de importación, transporte y regasificación de gas natural.

No obstante, el Minae insiste en que los escollos aún son más grandes que los logros.

Esos obstáculos básicamente son la escasez de volumen de la demanda para que el gas natural se pueda importar a costos competitivos y la inexistencia de una infraestructura interna necesaria para la regasificación y distribución del producto que se consumiría en las plantas térmicas del ICE, varias empresas del sectos industrial y en las unidades de transporte público.

El criterio de baja demanda que mantiene el Gobierno, sin embargo, choca con el de los empresarios privados, quienes argumentan que el país ya está listo para consumir más de 156.000 toneladas al año de gas natural, por lo que urgen decisiones para importarlo cuanto antes.

Nueva flotilla, nueva apuesta

El plan para disminuir la dependencia de combustibles falla al introducir al país más vehículos eléctricos o híbridos.

De los 3.328 vehículos con esas características que circulan a la fecha en el país, la mayoría son carritos de golf para transporte de pesonas y de carga. Pero Castro opina que en dos semanas podría cambiar el panorama para los autos menos contaminantes.

El jerarca basa sus esperanzas en que los empresarios dueños de 4.000 autobuses y los propietarios de 12.000 taxistas opten por la línea de crédito que pondrá a disposición el Banco de Costa Rica (BCR) en unos 15 días.

Se trata de préstamos revolutivos para cambiar esas unidades por vehículos no contaminantes.

El monto disponible asciende a $200 millones, de los cuales China facilitó un 50% y Corea y Japón un 25% cada uno.

El Minae valora abrir esos recuresos a ciudadanos que deseen cambiar a un vehículo “verde”.

Otras posibilidades, como el almacenaje de hidrógeno a grandes presiones para combustión de automotores y la masificación de la energía solar para consumo eléctrico de las viviendas, están en etapa de exploración, lejanas para la realidad energética tica.

Así, pasaron cinco años y los resultados del plan para depender menos de los derivados del petróleo son insuficientes.

Hoy el país demanda más combustibles fósiles para producir electricidad en época seca y la flota vehicular crece, sin que se vean las restricciones ideadas para importar menos vehículos viejos.

Las acciones y las decisiones tardaron en arrancar. Simplemente, el plan no carburó.

Modelo de cal y arena

Las acciones del plan de combustibles todavía no comienzan:

Propuesta

Modificación de la matriz energética del país para depender menos de hidrocarburos.

Mejorar la capacidad de mezclar combustibles con etanol y aumentar el volumen de biocombustibles.

Gas natural para generar electricidad y para transporte público.

Ampliación de las rutas del tren y habilitarlo para transportar carga desde los puertos y hacia estos.

Mayor importación y uso de vehículos eléctricos o híbridos.

Situación actual

Ha sucedido todo lo contrario, pues el búnker se utiliza más en la generación de electricidad.

Aún no empieza. Recope espera distribuir combustible mezclado con un 10% de etanol para febrero entrante.

Recope prevé traerlo en el mediano plazo. Trabaja plan de importación y de infraestructura para regasificarlo.

Se ha cumplido parcialmente, pues el servicio todavía no cubre la Gran Área Metropolitana.

Apenas hay 3.328 vehículos de ese tipo. Expectativa está en crédito que lanzará el BCR en 15 días.

Fuente Minae y Recope.

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