Menos empleados tienen jornadas incompletas (menores de cuarenta horas), pero hay más personas en la informalidad

Por: Daniel Salazar Murillo 11 mayo
La tasa de desempleo en el primer trimestre del 2017 se ubicó en un 9,1%, dentro de los márgenes vistos en los dos últimos años.
La tasa de desempleo en el primer trimestre del 2017 se ubicó en un 9,1%, dentro de los márgenes vistos en los dos últimos años.

Las tasas de ocupación y desempleo se mantienen estancadas en el país. A pesar de que la población ocupada en los primeros tres meses del 2017 aumentó en 68.016 personas con respecto al mismo trimestre en el 2016, ese cambio no resultó suficiente para mover la aguja del desempleo y de la tasa de ocupación.

En comparación con el primer trimestre del año pasado, hay menos personas en condición de subempleo (es decir, aquellas que trabajan menos de cuarenta horas y quisieran laborar jornadas completas), pero también hay más trabajadores en condición de informalidad.

El Instituto concluye que el país mantiene una tasa de desempleo de 9,1%. Aunque esa tasa es la más baja en los dos últimos años, la cifra no constituye un cambio estadísticamente significativo ni ajeno a los márgenes en que el indicador se mueve desde hace dos años. Desde el primer trimestre del 2015 el promedio de la tasa de desempleo ha oscilado entre las barras del 9% y el 10%, ubicándose en un promedio de un 9,5%.

Sin mayores cambios

El aumento de 68.000 personas ocupadas es significativo, pero no fue suficiente para variar las tasas de ocupación, que también se vieron impactadas por el crecimiento de la población que está en edad de trabajar. Al cierre de marzo se estima que un 54% de las personas en edad de trabajar tienen un empleo.

La tasa de desempleo se mantiene en su rango usual, mostrando un estimado de 9,1% para el cierre de este trimestre.

Subempleo cae, informalidad sube

Sin embargo, hay dos indicadores que muestran cambios de interés, aunque no extraños para las tendencias vistas previamente en otros trimestres.

Por una parte, la proporción de personas con subempleo (es decir, aquellas que quieren trabajar jornadas completas de 40 horas pero no pueden) está bajando. Por el otro lado, hay más trabajadores en condiciones de informalidad.

En el primer trimestre del año pasado la proporción de la población ocupada en condición de subempleo era de un 9,5%. Hoy ese porcentaje es de un 6,8% (2,8 puntos porcentuales menos).

A primera vista la tendencia parece positiva, si se considera que durante el 2015 el subempleo mantuvo promedios de 12,4% (más de cinco puntos superiores a los actuales).

Empero, la informalidad también aumenta. Se trata de personas asalariadas que no están inscritas en la seguridad social, personas que laboran como ayudantes sin salario o trabajadores y empleadores que tienen empresas que no están inscritas y carecen de contabilidad formal. Hoy un 43,2% de los trabajadores se encuentran en esta condición.

Esa proporción implica un aumento de 1,8 puntos porcentuales con respecto a los tres primeros meses del 2016. Según el INEC el aumento se relaciona con un incremento en la cantidad de dueños de empresas que no están constituídas o que no llevan balances contables de sus negocios.