Otorgar espacios publicitarios gratuitos a todos los partidos ancla proyecto de reforma al Código Electoral

Los diputados discrepan sobre brindarle los mismos espacios en televisión y radio a los partidos

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Reformar el Código Electoral es una urgencia que reconocen los diputados de las distintas fracciones, pero qué modificar y cuándo es el reto que tienen por definir en solo cuatro meses, si quieren cambiar las reglas para el 2014.

De las propuestas más polémicas planteadas en el proyecto del Tribunal Supremo de Elecciones (TSE), hay consenso en el financiamiento adelantado para las elecciones nacionales y municipales y en que el transporte del día de las votaciones, sea gratis.

Sin embargo, las diferencias florecen ante la intención de que las radioemisoras y televisoras sean obligadas a ceder, de forma gratuita, 30 minutos diarios durante el periodo de campaña.

Cuando el presidente del TSE, Luis Antonio Sobrado, presentó este proyecto dijo que lo que se pretende es incrementar la transparencia en el proceso, promover la equidad y abaratar los costos de la campaña.

Los congresistas de los partidos pequeños defienden esa equidad y aseguran que urgen de franjas publicitarias gratuitas porque no tienen la plata de los grandes para dar a conocer sus ideas. Los liberacionistas plantean una posición antagónica.

Posiciones encontradas

El jefe de la fracción verdiblanca, Fabio Molina, dice que todas las agrupaciones no son iguales y, por lo tanto, los espacios propagandísticos deben ser distintos. Incluso, desde ahora anuncia que no le ve posibilidades a esta propuesta para ser aprobada en el Plenario legislativo.

“Es el Tribunal metiéndose para definir qué medios usar y a qué hora, es como coadministrar las empresas de comunicación y eso va a ser imposible”, aseguró Molina.

Con él coincide el politólogo Constantino Urcuyo, quien critica la propuesta de la equidad en las franjas propagandísticas y asegura que con ella, el Tribunal abrió un frente con los medios de comunicación, por lo que en este aspecto “ya entró perdiendo”.

Los partidos considerados pequeños siempre han peleado para que les brinden ayuda y dar a conocer sus planes de Gobierno al electorado, pues sostienen que el dinero no les alcanza.

“Para los partidos minoritarios y alternativos esa presencia es limitada. Es importante que todos tengan un espacio mínimo para darse a conocer”, dijo el jefe de fracción del Frente Amplio, José María Villalta.

Las frecuencias de radio y televisión son del Estado y dadas en concesión a empresas, por lo que ha surgido un criterio de que este tema debería ser una contribución de las mismas compañías.

En México, por ejemplo, esa franja que se le brinda de pauta gratuita a todas las agrupaciones políticas es de 48 minutos diarios.

El jefe de fracción del PUSC, Rodolfo Sotomayor, ve esta reforma como una buena alternativa, porque facilita hacer una mejor campaña electoral e informar a la mayoría de los costarricenses.

No obstante, la Cámara Nacional de Radio (Canara) y medios de comunicación de radio y televisión se han mostrado preocupados y dicen que la medida es abusiva, pues complica la dinámica y les deja pérdidas.

¿Democrática y equitativa?

La discusión de si una reforma en esta línea es democrática, tal y como lo plantea el TSE, queda sobre la mesa, y la respuesta surge según el cristal con que se mire.

Por un lado, puede considerarse una herramienta que brinda balance, equidad y justicia. Por otro, desventaja para las agrupaciones grandes que siempre han pagado con buen margen, sus espacios televisivos y radiofónicos.

El politólogo Francisco Barahona está convencido de que el proyecto mejora la calidad de la democracia electoral y es un mecanismo para evitar que los grandes aplasten a los que están en inferioridad económica.

Sin embargo, para Urcuyo, es un error creer que alguien llega a Zapote por la cantidad de propaganda que difunda.

“La propaganda condiciona pero no determina. La palabra democratizar hay que verla a la par de la palabra efectividad. Es un error creer que la propaganda induce a la gente a votar”.

Pone como ejemplo que para las elecciones del 2006, el expresidente Óscar Arias gastó, según dijo, 11 veces más que el entonces candidato del PAC, Ottón Solís, y tan solo ganó por un punto.

Barahona difiere y cree que es el voto del elector el que hace a los partidos medianos o grandes, pero si la gente no sabe qué proponen, no pueden votar por ellos.

Diputados de oposición consultados por EF están estudiando el proyecto y dicen que votarán a favor en la medida en que la reforma democratice el acceso a los partidos políticos.

Así lo manifestaron la jefa de fracción del PAC, Carmen Granados y el diputado del Movimiento Libertario, Danilo Cubero.

De todas formas están a la expectativa de cómo se va a mover el oficialismo ante este proyecto y tienen sus reservas de que los verdiblancos permitan que se apruebe el proyecto en su totalidad.

Todos por el adelanto

El tema en el que todos apuntan para la misma dirección porque hay una conveniencia compartida es que se incremente de un 15% a un 50% la deuda política que los partidos tienen derecho a disfrutar antes de las elecciones.

La propuesta se hizo con la intención de que no afronten la contienda con las arcas vacías y evitar que usen el bono certificado de sesión partidaria de deuda.

El adelanto de la deuda es visto también como una forma de disminuir la dependencia de los capitales privados y evitar que, como ocurre en otros países, las agrupaciones políticas obtengan dinero del narcotráfico.

También pareciera existir viabilidad para otro tema, la obligación a las empresas de transporte a brindar transporte gratis el día de las votaciones.

Empero, los congresistas tienen también que votar otra reforma al Código que fue presentada por separado por un grupo de diputados y que se refiere a la disminución de la contribución del Estado de un 0,19% al 0,11%.

La justificación es que los partidos políticos no necesitan tanto dinero porque las campañas electorales son más cortas.

No es la primera vez que el Congreso debate sobre reformas al Código Electoral. A finales de la década de los noventa un grupo de notables propuso cambios que se acogieron a medias.

En este nuevo intento, los diputados tienen hasta agosto para negociar y aprobar el proyecto, si lo quieren aplicar a las elecciones presidenciales del próximo año.

Una carrera contra tiempo y agenda, en medio de precampaña y con el ancla de la franja horario. El pronóstico es reservado.

Las reformas

Adelanto: Los partidos podrán recibir en forma anticipada hasta un 50% del monto que se determine como contribución estatal a las elecciones nacionales y municipales.

Propaganda: Las radioemisoras y televisoras que operen bajo concesiones están obligadas a ceder gratuitamente, durante el periodo de campaña electoral treinta minutos diarios en cada estación destinados a la difusión de propaganda electoral.

Transporte: El día de las elecciones, los concesionarios de autobuses con ruta asignada, urbanas e interurbanas, deberán prestar el servicio de manera gratuita.

Fuente TSE.

Sostenbilidad y financiamiento