LEONORA JIMÉNEZ MONGE, MODELO

Leonora Jiménez usa su nombre para vender proyectos

Leonora Jiménez hipoteca su imagen y tiene éxito

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En 1998 Leonora Jiménez, con apenas 15 años, se subió a una pasarela por primera vez y ganó. A partir de ahí, la modelo ha trabajado a diario en la construcción de una marca personal sólida: su nombre se relaciona con éxito, estilo y proyección internacional. Entonces, ¿por qué esta figura pública decidió hipotecar su buen nombre, dándolo como garantía para el Mercedes Benz Fashion Week San José 2013?

“Porque creo que en al vida, para promover cualquier cambio, se necesita alguna persona o grupo que sea punta de lanza. Yo quise ser punta de lanza para otro montón de profesionales que tal vez no tienen la exposición, vitrinas o espacios necesarios para promover y explotar su talento, de manera que puedan vivir de él”, explica la santaneña en su oficina, ubicada en Escazú, desde donde orquesta la segunda edición de la semana de la moda y, además, dirige otros proyectos empresariales: tienda de ropa, salón de belleza, spa y el más joven, la revista Traffic , especializada en moda.

“Leí una entrevista con Warren Buffet en Fortune que me marcó, porque él decía que lo más importante para gestar una empresa es pensar en la calidad antes de pensar en el margen de ganancia. Si yo hubiera pensado en mi margen de ganancia no hubiera tenido la calidad que tengo en mis proyectos y probablemente no hubieran tenido la aceptación que tuvieron”, comenta Jiménez.

Además de ofrecer su credibilidad como garantía, usted hizo el trabajo de hormiga: llamadas, contactos iniciales, búsqueda de talentos ¿por qué asumió ese rol tan operativo?

La moda en este país no se percibe como algo rentable ni como una industria que le puede dar trabajo a muchísimas personas, pero lo es y Costa Rica se está quedando fuera de esta gran vorágine, este gran movimiento económico mundial. Entonces, como en Costa Rica no estamos educados en moda, yo sentí que necesitaba visitar patrocinador por patrocinador, diseñador por diseñador, marca por marca, para exponerles una idea que yo tenía en mi cabeza y que era prácticamente humo. Necesitaba que creyeran en el proyecto como vía para promover sus marcas y sobre todo para generar dinero.

¿Y cuáles fueron los resultados?

La mayoría de las marcas y patrocinadores a los que me acerqué creyeron en el proyecto, hubo gente que no, pero en un altísimo porcentaje creyeron en mí como figura pública, en mí como productora y en mi equipo de trabajo. El resultado fue que tenemos un 100% de confirmación ya para el próximo año y esperamos incorporar más marcas pero este es un gran primer paso.

Contrastando sus expectativas con lo que sucedió en el Fashion Week, ¿qué se cumplió y qué no?

No esperábamos tanto movimiento, yo esperaba que el espacio estuviera lleno, pero no esperaba que hubiera gente de pie y tanta gente expectante. Creo que eso habla de una necesidad muy grande que tiene el país y de un costarricense que cada vez es más exigente en temas de moda y que sí disfruta la industria como tal, y todas sus ramificaciones. Creo que en mi vida desde mi carrera como modelo hasta mi faceta como empresaria, el éxito ha sido identificar las necesidades que yo vea en el mercado costarricense y poder brindar soluciones a esas necesidades. De ahí nacen el Fashion Week, Allure con un concepto de democratización del lujo y la revista Traffic , como la primera de la región 100% dedicada a la moda.

¿En algún momento valoró los riesgos? ¿Pensó qué habría pasado si el Fashion Week no convocaba suficiente público o no recibía cobertura? ¿Qué habría pasado con su marca personal si eso sucedía?

Hubiera sido trágico, pero para mí eso no era una opción. Precisamente vimos todas las aristas y todos los recovecos de lo que hubiera podido salir mal y teníamos planes de contingencia para absolutamente todo. Sin embargo, el Fashion Week fue un proyecto que se gestó de una manera solvente, a partir de una necesidad identificad. Cuando eso sucede con un proyecto serio, que se hace con calidad, los resultados se notan.

Hace poco afirmó: “Prefiero ganar un poquito de mucho que mucho de un poquito” ¿a qué se refería?

Siempre he creído en el trabajo en equipo, en las familias de trabajo y en valorar las profesiones de las personas que me rodean y sobre todo creo más en crear un proyecto conjunto en el que mi bienestar como individuo parta del bienestar social y del conglomerado o del grupo de trabajo que lo contrario. Creo que la mayoría de personas busca antes el beneficio individual, pero es mucho más fácil y mucho más acertado en temas de negocios buscar la solvencia grupal y a partir de ahí el individual.

Ahora Leonora ya trabaja en recoger los frutos que da su apuesta de negocios.

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