Así hacían la carta al Niño estos cinco gerentes generales


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¿Cómo hacía la carta al Niño? ¿qué le pedía? ¿cuáles regalos recuerda más y por qué? ¿cuáles características tenía su personalidad en aquella época y conserva hoy en su trabajo? Con estas preguntas, EF abordó a cinco gerentes generales, que accedieron a compartir su espíritu navideño.

Entre los participantes están una estadounidense, un canadiense y un venezolano, que aportan el sabor local de sus culturas. Los dos del norte, por ejemplo, escribían a Santa y a Papá Noel, respectivamente.

Los ticos comparten historias de ahorro y frugalidad, pedidos únicos del regalo ideal, que al cabo de varios años armaba un uniforme completo con implementos de fútbol, por ejemplo.

Al recordar su niñez, estos líderes reflejan su personalidad y relatan anécdotas que los muestran en su círculo más íntimo: su familia, los valores fundamentales de su crecimiento, y el tipo de actividades, pertenencias o tradiciones que los conmovían entonces, y ahora.

Carta ilustrada

Nombre: Tara PolancoPaís de origen: Estados UnidosEmpresa: Procter & GamblePuesto:  Gerente general

“Yo era muy, muy organizada cuando niña. Cada año buscaba en los catálogos de Navidad de Sears, cortaba las fotos de los juguetes que quería   que me dieran y los asignaba a cada persona, incluyendo a Santa. Suena a una locura ahora, pero de hecho dio muy buenos resultados”, recuerda. Al vivir en una comunidad rural,   sus regalos ideales eran los medios de transporte, en especial patines y bicicletas, que le permitían acercarse a los demás. “Hoy mi trabajo me permite continuar haciendo lo que yo amaba entonces; interactuar con personas interesantes e inspiradoras”.

Del abuelo

Nombre: Jean-Luc RichPaís de origen: CanadáEmpresa: ScotiabankPuesto: Gerente general

“Una vez abrí una cuenta con el dinero que me había dado un abuelo para que aprendiera a ahorrar. Recuerdo haber quedado muy impresionado por las oficinas y los elegantes empleados del lugar donde fuimos”, relata. Esa experiencia puede haber marcado su futuro, aunque sus regalos favoritos eran los juguetes. De la carta dice “era para Papa Noel y siempre empezaba con la confirmación que me había portado bien durante el año… ¡Seguramente, no siempre era cierto! Más tarde, cuando me tocó tener hijos, continuamos la tradición. En Canadá hasta existía una dirección: Santa Claus, Polo Norte, HOH OHO”.

Juguete de años

Nombre: Jimmy Hernández. País de origen: Costa RicaEmpresa: Banco CathayPuesto: Gerente general

“Recuerdo que me dieron una vez un Mi Banco que disfruté por años”,   asegura y recuerda que en su casa no se hacía una lista de Navidad, “solo pedía un regalo pues mi familia era muy humilde. Como muchos niños, con una bola o zapatos para jugar fútbol era más que feliz”. De esos años recuerda las enseñanzas y valores que se quedaron con él. “Hay que ser honrado, competitivo y perseverante, eso lo uso en el Banco día a día y trato de trasmitírselo a los compañeros”

En medio de cinco

Nombre: Oscar Rodríguez País de origen: VenezuelaEmpresa: Bridgestone de Costa Rica. Puesto:  Gerente general

“Mi sueño era pedir bicicletas   pero mi mamá  me redireccionaba  para ajustarme a su presupuesto. En mi casa éramos cinco hermanos, todos nos sentábamos con mi madre  a hacer la carta para el Niño y los regalos giraban alrededor de los juegos tradicionales venezolanos, como trompo, arco y flecha  y nunca tuve bicicleta”, narra. Aún sin el regalo soñado, tiene recuerdos   positivos. “Una vez me regalaron un kit de béisbol y jugaba mis hermanos, lo cual me sirvió para entender la importancia del trabajo en equipo y comprender que siempre habrá alguien mejor que uno”.

Pedidos concretos

Nombre: Gerardo CorralesPaís de origen: Costa Rica Empresa: BAC Puesto: Gerente general

“La carta la hacía en un papel y a lápiz, junto con mi madre   y pedía cosas no muy sofisticadas, pues no teníamos muchos recursos. Una bola de futbol, una camisa del Saprissa, ropa, y así”, cuenta. Esos son los regalos que recuerda aunque asegura haber aprendido de cada uno “pues todos llevaban implícito el concepto del ahorro y la frugalidad”. De esa época de fiestas con pocos recursos asegura que aprendió a conservar valores como “humildad, buen trato, respeto, confianza, y  esperanza”.

Sostenbilidad y financiamiento