Sector bursátil pierde importancia relativa en la economía

Evolución del volumen transado en la Bolsa Nacional de Valores con respecto al PIB tiende a decrecer

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El negocio bursátil ha perdido importancia en la economía de Costa Rica. Mientras que en el 2006 el volumen total transado era el equivalente a casi dos veces el Producto Interno Bruto (PIB), en el 2014 esa razón bajo a 1,1 veces.

Por otro lado, el crédito al sector privado ha ganado fuerza en esa misma relación con el PIB.

Este volumen transado de la Bolsa Nacional de Valores (BNV) considera absolutamente todas las operaciones: las del mercado primario y secundario, y dentro de este último los denominadas recompras que son operaciones con bonos de deuda y que representan una parte importante.

Otro indicador, la riqueza financiera del país sí reporta aumento proporcional consistente respecto del PIB y en términos absolutos. Mientras que en el 2006 equivalía al 61% de la producción, para diciembre del 2014 llegó al 72%.

Mercado de bonos

El total transado en la BNV incluye las ventas y las compras de bonos del Ministerio de Hacienda y del Banco Central, que son los principales emisores del mercado y acaparan las transacciones.

De esa manera el mercado local es una plaza para el intercambio de bonos y no de acciones como teóricamente se espera que funcione.

Por ese motivo, queda a expensas de lo que necesite o quiera el Ministerio de Hacienda o el Banco Central.

El mercado primario (valores que se negocian por primera vez) tiene un movimiento garantizado, el creciente déficit fiscal obliga a Hacienda a financiar parte de su faltante con la emisión de bonos locales y, a su vez, mantiene activas las subastas con clientes como las operadoras de pensiones, que tienen una demanda constante y creciente.

Sobre otros emisores la historia es distinta. Solo este año han salido del Registro Nacional de Valores e Intermediarios tres emisores de títulos.

Estas empresas encuentran que es más cómodo y barato acudir a otras formas de financiamiento. La banca se ha convertido en el competidor más fuerte, impulsada por las bajas tasas de interés de los últimos años.

Incluso las empresas acuden a los bancos para operaciones de largo plazo, que es lo que espera que haga el mercado de valores: financiar inversiones por varios años.

La salida de emisores privados no ha provocado hasta el momento una disminución de intermediarios, de los cuales hay 16 activos. No obstante, algunos reportan pérdidas a lo largo de varios años y se mantienen unidos a un grupo bancario para ejecutar operaciones propias.

Mientras el mercado movió $50.432 en el 2014, todos los puestos de bolsa obtuvieron $17 millones en ganancias.

Es hasta este año en que probablemente ocurran algunos cambios. El recién llegado Banco Prival (antes Bansol) ya anunció que quiere tener su puesto de bolsa.

EF supo, además, que otro grupo financiero está en el proceso de disminuir y eventualmente cerrar su operación bursátil.

Competidor

El comportamiento del crédito tiene más estabilidad que la actividad bursátil de Costa Rica. Con excepción de la crisis económica en el 2009, las variaciones anuales del crédito total se han mantenido por encima del 10%.

Luis Diego Herrera, economista del Grupo Financiero Acobo, explicó que los bajos niveles de las tasas de interés provocadas por las políticas monetarias expansivas llevaron a los inversionistas al mercado bancario.

Participantes de este mercado niegan que el sector esté en crisis. Brenes insiste en que se necesitan ajustes a las regulaciones para que en el sector haya un avance y, por lo tanto, no es una responsabilidad de los intermediarios.

Para Brenes, la proporción del negocio bursátil ha bajado porque otros participantes del sistema financiero ganaron más importancia desde que se dieron cambios en las reglas del mercado, además de que llegaron nuevos actores a lo largo de los años como los bancos extranjeros.

Antonio Pérez, director comercial del Grupo Mercado de Valores, coincidió en que es necesario hacer un ajuste a la normativa para permitirle a los intermediarios o puestos de bolsa hacer más negocios con instrumentos diferentes de los bonos de deuda.

Se trata de dos reglamentos, el que afecta a los intermediarios y el de oferta pública de valores. Entre los cambios, por ejemplo, esperan que se otorgue a las entidades un grado mayor de libertad para ofrecer valores internacionales.

Los ajustes legales al mercado de valores no han prosperado. Cuando asumió el poder Laura Chinchilla, su vicepresidente, Luis Liberman, impulsó un estudio a cargo de una comisión con asesoría internacional. Luego se elaboró un proyecto para una nueva ley que no prosperó.

Incluso, una de las iniciativas era la creación de un mercado directo de bonos (OTC por sus siglas en inglés), pero esa idea se desechó en el proyecto de ley creado y dado a conocer en los primeros meses del 2014.

Para Pérez, uno de los cambios deseados consiste en la posibilidad de ofrecer productos internacionales, pues actualmente solo por el pedido del inversionistas es posible hacer una compra de un activo extranjero.

Esta condición impide dar asesoría a la hora de la inversión. Si alguien va a comprar un bono o una acción, el intermediario no puede brindar una sugerencia debido a que no es permitido por la normativa.

Según Herrera, tanto los intermediarios como los reguladores tienen tareas pendientes. Los primeros necesitan ser más innovadores y los segundos deben crear las condiciones para que lleguen más emisores al mercado.

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