Hogares comprarán menos

Pronóstico de EF para el consumo de las familias para el 2013 es de un crecimiento del 3,8%

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    Comportamiento del gasto y nivel de confianza
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    Cambios en ICC y consumo
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    Pronóstico en el consumo para el 2013
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La poca confianza del consumidor y el nivel de salario real son los que empujarán a la baja el consumo de los hogares en el 2013.

Mientras tanto, el nivel de empleo es el factor que mantiene el crecimiento de este rubro, es decir, el que evita una caída mayor.

Para este año, el pronóstico de EF –elaborado por la firma Unimer– considera un aumento en el consumo de los hogares de Costa Rica del 3,8% en un escenario moderado o recomendado.

La proyección del Banco Central de Costa Rica (BCCR) se ubica en un 4,3%, según la revisión del Programa Macroeconómico de julio pasado, en la que también consideraron un crecimiento real del Producto Interno Bruto (PIB) del 4,2%.

El pronóstico de EF es el valor central de un rango que incluye un escenario pesimista, que es de 3,3%, y otro optimista, de 4,1%.

Entre empresas que venden al detalle, la expectativa es la misma: que habrá un crecimiento en las ventas pero sin sorpresas, en otras palabras, los porcentajes estarán cerca o ligeramente arriba de lo que marque el Índice de Precios al Consumidor (IPC) al final del 2013.

La predicción del consumo de EF se elabora mediante una ecuación que toma en cuenta el nivel del Índice de Confianza del Consumidor (ICC), también calculado por Unimer para este semanario. Considera el empleo y el nivel salarial, específicamente de las cifras mensuales reportadas por la Caja Costarricense de Seguro Social y el salario promedio y real deflatado con base en el 2005.

Las variables anteriores se toman en cuenta porque están relacionadas con el consumo en un 99,3% en el peor de los casos.

Confianza y gasto

Los elementos que más pesan en el resultado son el comportamiento en el promedio de ocupación y el promedio salarial y, en menor medida, el ICC.

Por cada punto porcentual que aumente la cantidad de personas ocupadas, se estima que el consumo crecerá en 0,63%, según la metodología de Unimer.

Lo anterior implica que los movimientos del ICC, positivos o negativos, influyen en menor medida en el pronóstico. Esto explica por qué a pesar del descenso en la confianza, el consumo se mantiene en crecimiento.

Sin embargo, la correlación entre el ICC y el gasto real de los hogares se mantiene en niveles aceptables para llevar a cabo el cálculo.

Valeria Lentini, directora regional de desarrollo de Unimer, reconoció que, en esta medición, el ICC perdió relevancia, pero que se mantiene en la ecuación porque algunos de los componentes siguen altamente correlacionados.

Lentini recordó que el ICC se obtiene de entrevistas a hogares con distintos niveles de ingreso proporcionalmente distribuidos en la muestra y no por la proporción de sus gastos, una de las razones por las cuales puede existir una separación entre la confianza y lo que realmente están gastando las personas mes a mes.

Puntualmente, al correlacionar los índices de confianza con los niveles de ingreso, con un rezago a partir de tres trimestres, se determinó que persiste una alta correlación con los sectores de ingreso bajo y medio con el comportamiento del consumo.

Los resultados anteriores sugieren que el grupo de ingresos altos puede perder la confianza, pero no afectar el nivel general de consumo. Por el contrario, con las variaciones de los sectores medio y bajo de ingreso, el gasto se puede ver más influenciado.

Para el economista y gerente del puesto de bolsa Lafise Valores, Melvin Garita, la correlación por nivel de ingreso puede ser explicada por la posesión de riqueza. Aclaró que se trata de especulaciones o teorías, pero que los de menos ingresos dependen de sus salarios para subsistir.

En el caso de los de mejor situación, su confianza no depende de de sus ingresos mensuales y su consumo tampoco está atado a la situación económica general.

José Luis Arce, economista de Cefsa, opinó que es posible que las expectativas de las personas puedan ser más pesimistas con respecto a lo que gastan.

Desde la perspectiva de Lentini, existen varias posibilidades que explicarían esa diferencia entre la confianza manifestada por las personas y su nivel de gasto.

Unos consumidores están desconfiados, pero su nivel de ingresos les permite consumir el nivel que requieren; otros hacen un mayor esfuerzo con más deudas o más trabajo para lograr el gasto que desean.

El consumo también es el agregado de varios bienes y servicios, entre los que están algunos básicos que, a pesar de la desconfianza, es poco viable que disminuya su compra.

El economista Herman Hess afirmó que se deben considerar por aparte algunos factores; por un lado las tasas de interés, que si son altas pueden golpear las expectativas de las personas. El otro factor son las facilidades para consumo como las tarjetas de crédito o préstamos.

Aunque ambos tienen relación, existe la posibilidad de que no se asocien o que por necesidad sean tomados, como puede pasarle a un sector de la población que debe endeudarse para vivir.

A pesar de existir correlación, Unimer realizó una comparación entre la evolución del consumo proyectado y la evolución siguiendo la inercia de este rubro.

Esto porque el ICC mostró entre el 2011 y el 2012 variaciones anuales negativas y significativas, donde la disminución acumulada de la confianza fue de un 20% menos, mientras que el gasto de los hogares creció.

En el caso del crecimiento inercial, el aumento en el consumo dentro un escenario recomendado fue de 4,3%, que es 0,5 puntos porcentuales más alto que el pronóstico, pero sigue siendo más bajo que el que se espera para el 2013.

Un 2012 activo

Empresas consultadas por EF coincidieron en que los resultados obtenidos en las ventas del 2012 fueron buenos.

Lo anterior hace que los planes para el 2013 sean positivos, un tanto menores, pero que, al final, arrojan crecimientos reales.

Además, no vislumbran amenazantes que atenten contra el crecimiento económico.

En los resultados generales, Costa Rica salió con números en negro en el año pasado: inflación controlada dentro de la meta propuesta por el BCCR (4,55%) y un crecimiento cercano al 5%.

En la venta de vehículos nuevos, los resultados fueron positivos.

Una de las empresas, Grupo Purdy Motor –vendedor de la marca Toyota– cerró el año fiscal (a setiembre) con un aumento del 37%, dijo Luis Mastroeni, director de relaciones corporativas.

Agregó que el desde el 2010 en adelante el sector pasa por una recuperación, aunque no son las ventas que se veían en el 2006 y el 2007, cuyos ritmos de aumento eran mayores.

Mastroeni afirmó que el comportamiento del mercado financiero, con una amplia oferta de créditos y las tasas relativamente bajas (en dólares), son razones atribuibles al mayor dinamismo de la demanda de carros.

Además, añadió, se debe agregar el esfuerzo propio mediante las estrategias de venta de la compañía como, por ejemplo, el mejoramiento de los servicios posteriores a la venta, los cuales pueden influir mucho en la decisión de compra.

En la rama de los electrodomésticos, Grupo Monge, dueño de las tiendas Importadora Monge, El Verdugo y Play, consideró el crecimiento en los ingresos como bueno, tanto en las ventas de contado como las de crédito (no suministraron cifras).

Julio Castillo Murphy, vicepresidente de retail y marketing , dijo que el comportamiento de sus clientes difirió con respecto a los datos de la confianza del 2012.

Incluso, fuera del Área Metropolitana los resultados se mantuvieron.

Ese es el caso de Coopeatenas, que opera un supermercado en el centro de esa ciudad. Su gerente general, Juan Carlos Álvarez, reconoció que en el 2012 tuvieron buenos resultados y que, por lo tanto, hay algún grado de contradicción con la confianza respecto a la situación económica que expresan las personas.

No obstante, explicó que existe la posibilidad de que obedezca a una mayor demanda de crédito y de facilidades para obtenerlo.

También, en su caso, el consumo puede estar alimentado por buenas condiciones de ingreso y trabajo. Entre el 2011 y el 2012 hubo precios internacionales del café relativamente más altos, lo que mejoró los ingresos y el trabajo de personas de la zona, las variables que precisamente tienen más peso en el consumo.

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