Recope depende de mayores precios en combustibles para tener más utilidades

Entidad espera ganancias cercanas a los $40 millones en el 2013 si aumentan los combustibles

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    / 10 MAY 2013

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En el 2012, las ganancias en dólares de la Refinadora Costarricense de Petróleo (Recope) cayeron un 93%, mientras que sus ventas subieron un 4%.

Ese golpe en las utilidades no solo se debió a que los ingresos no crecieron lo suficiente, sino también a un incremento en sus gastos operativos, por mejoras en infraestructura y en depreciaciones.

Además, el volumen de ventas, es decir, la cantidad de combustibles comercializados por la entidad ha mostrado caídas. Del 2011 al 2012, el total bajó un 1,7% y un año antes un 0,7%.

Lo anterior significa que el leve aumento en ventas de Recope se debe únicamente a los ajustes de precios y no a un crecimiento de la demanda de sus productos.

Sin embargo, esos ajustes tienen sus bemoles, pues las variaciones automáticas siempre se aplican con rezago y la entidad no recibe un aumento ordinario (para cubrir otras operaciones) desde hace tiempo.

La entidad tiene el monopolio de la importación y distribución mayorista de combustibles en Costa Rica y se estrenó a finales del año pasado en el mercado de valores local al hacer una emisión de bonos por $200 millones con el fin de financiar proyectos de mejora de almacenamiento de combustibles y obras de modernización del muelle petrolero de Moín en Limón.

De este programa, ya se lanzó al mercado el 50% en dos emisiones de $50 millones cada una. La primera salió en diciembre pasado (con vencimiento al 2022) y la segunda fue en abril (al 2028).

Ganancias para inversiones

El gerente financiero de Recope, Edgar Gutiérrez, reconoció que la falta de ganancias limita las inversiones y en marzo del 2012 hubo un impacto negativo por una resolución que obligó devolver a los consumidores ¢44 por litro de combustible.

Ese reintegro obedeció a que la Autoridad Reguladora de Servicios Públicos (Aresep) consideró que se debía devolver por la vía del precio un excedente obtenido tiempo atrás.

El efecto de esa modificación en el precio y la afectación en el margen operativo se consideraron en la revisión de los resultados por parte de la calificadora de riesgo Pacific Credit Rating.

La firma, incluso, mencionó en su informe de calificación de abril pasado que era necesario que se ajustaran los precios si se espera que Recope mantenga resultados positivos.

Además, entre abril y junio del 2012, el costo de los tres principales combustibles permanecieron sin variaciones.

Gutiérrez insistió en que las ganancias ideales, que permitan generar dinero para inversiones en infraestructura, deben ser de $50 millones anuales, cifra lejana a los $2,7 millones del 2012.

No obstante, para lograr este tipo de resultados deben obtener la aprobación de los ajustes ordinarios de precios que se solicitan a la Aresep. Estos difieren de los automáticos por las diferencias en los precios internacionales y adicionalmente incluyen los componentes de reposición de inventarios, servicio de las deudas (pagos) y un rubro para mantener un inventario de seguridad.

La expectativa para el 2013 es lograr un excedente de unos $40 millones, lo cual depende de un ajuste operativo que precisamente analiza en este momento la Aresep.

Sin embargo, la presidenta Laura Chinchilla giró una directriz el pasado 7 de mayo en la que ordena a las entidades encargadas de brindar servicios públicos contener posibles aumentos a tarifas, restringir gastos y bajar el costo de las deudas.

Para el gerente financiero de Recope, sin el aumento de los precios, los ingresos serán insuficientes para cubrir inversiones necesarias para eliminar el rezago en obras, por ejemplo, en el área de almacenamiento.

Para Geovanny Sandí, director de investigaciones económicas del puesto de bolsa Acobo, la reducción en las ganancias de Recope para el 2012 se debe principalmente a gastos que no fueron estrictamente en efectivo como las depreciaciones.

Sandí no percibe que la baja en ganancias sea una amenaza fundamental sobre la calificación o el desempeño de Recope.

Aunque el analista reconoció el impacto causado por los egresos, dijo que el peso de estos respecto a las ventas se mantienen en relativa estabilidad.

A pesar de los resultados, las calificadoras de riesgo Fitch Ratings y Pacific Credit Rating otorgaron las máxima calificación local y en El Salvador a Recope basados en lo que sucedió en el 2012.

Fitch señaló que la Refinadora mantiene un fuerte plan de inversiones para los próximos años y que, precisamente, la ausencia de flujos de efectivo crecientes y ajustes de precios adecuados podría debilitar el perfil financiero de la empresa.

Agrega que desde el 2009 se carece de una actualización en el esquema tarifario y que los ajustes automáticos tienen un rezago con respecto al precio al consumidor que eventualmente presionaría los márgenes de rentabilidad.

“Recope está altamente expuesto al riesgo de la interferencia regulatoria”, dice el informe de la calificadora.

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