Nuevo esquema depuró el conteo de ventas al exterior y una parte ahora se incluye en servicios

Por: Sergio Morales Chavarría y César Augusto Brenes Quirós 13 julio, 2014
 En adelante, las cuentas nacionales del Banco Central tomarán como exportaciones de servicios aquellas labores de manufactura que las empresas hagan sobre insumos que no son de su propiedad.
En adelante, las cuentas nacionales del Banco Central tomarán como exportaciones de servicios aquellas labores de manufactura que las empresas hagan sobre insumos que no son de su propiedad.

El 40% del valor de las exportaciones de bienes de Costa Rica representa servicios de transformación de productos que pertenecen a terceras compañías, según lo determinó el Banco Central, al hacer las nuevas cuentas de la balanza de pagos.

Ese porcentaje equivale a $2.670 millones, que corresponde al valor de las mercancías que salieron del país sin que mediara un traspaso de la propiedad y, por lo tanto, se excluye de las nuevas cuentas nacionales.

Dichas exportaciones fueron de empresas vinculadas a la actividad de transformación dentro de los regímenes especiales que tiene el país.

El Financiero | Archivo
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El Banco Central de Costa Rica (BCCR) adoptó la sexta edición del Manual de Balanza de Pagos y Posición de inversión internacional (MBP6) . Bajo esta nuevo esquema, se aplicó este y otros cambios a la contabilidad de las exportaciones y de importaciones del país.

Precisamente, se dejarán de considerar como exportaciones de bienes aquellas que consisten solamente en trabajos de transformación sobre productos intermedios o materias primas. El resultado económico de esta labor pasa a incluirse como un ingreso por servicios de manufactura.

Parte de la justificación de ese cambio es que esos bienes, que solamente son transformados, carecen de un cambio de propiedad en esa cadena productiva. Es decir, las compañías que están en el país hacen una labor que no es por cuenta y riesgo propio.

¿Hay diferencia? Sí, el monto de las exportaciones costarricenses se ve afectado, al igual que el valor de los servicios, que ahora tiene un nuevo componente.

Con el manual de cuentas anterior, las exportaciones totales de bienes sumaron un total de $11.541 millones, mientras que con el nuevo manual ese rubro pasa a contabilizar $8.866 millones. La diferencia es de $2.675 millones menos en ventas al exterior.

Sin embargo, la cuenta de servicios se ve aumentada en $609 millones y llega a un total de $4.600 millones de exportaciones netas.

Parte de ese incremento se debe a la incorporación de los servicios de transformación, que para el 2013 sumaron $655 millones.

Ese monto se logró obtener debido a que el Central realizó consultas a empresas, según lo dicen el documento metodológico para el MBP6 y Rigoberto Torres, encargado del área de estadísticas del sector externo del BCCR.

De acuerdo con el ministro de comercio exterior, Alexander Mora, los cambios a la presentación de la cuenta corriente en la balanza de pagos no representarán un ajuste en el planteamiento de las metas de exportación, pues las estadísticas se seguirán presentando en los datos brutos, lo cual permitirá la comparación de los datos futuros con los que se han venido publicando.

La Dirección General de Aduanas aporta los datos de comercio exterior y es el Banco Central el que se encarga de depurarlas bajo la nueva metodología.

Depuración

Según el economista José Luis Arce, los nuevos datos ofrecen una mejoría en lo que respecta a la información macroeconómica, pues se aplicó una depuración respecto a qué se considera una exportación de bienes y qué es una exportación de servicios.

Para Arce, es un acierto asignarle a la transformación el peso dentro de la economía dado que anteriormente, con los números brutos, se perdía el valor agregado que aportaban las empresas en Costa Rica.

La directora general de Cinde, Gabriela Llobet, aseguró que en el país ya se medían las exportaciones del sector de servicios corporativos, de turismo y otros dentro de las zonas francas. “Los datos de estas mediciones indicaban con claridad el buen posicionamiento del país como una sede líder para el sector de servicios”.

También se ajustó la cuenta de capital y financiera, en la que todos las obligaciones del país con agentes económicos del exterior se registrarán como pasivos, mientras que deudas o cualquier valor que un extranjero tenga con entidades en Costa Rica será considerado como un activo.

Por ese motivo, variará la forma en cómo se presenta la Inversión Extranjera Directa, que ahora se distribuirá a lo largo de toda la cuenta de capital, y se contabilizarán como activos los flujos de recursos que hagan las empresas a la compañía residente en Costa Rica. Se incluyen como pasivos si la empresa extranjera hace un préstamo a la local.

Según Llobet, la nueva metodología no afectará la manera de medir la inversión.

En las publicaciones que el Central hace seguirá incluyendo la IED tal y como lo ha hecho hasta ahora con el fin de que se puedan hacer comparaciones.