Entidades con números rojos podrían verse obligados a recaudar dinero, reestructurarse o ponerse en venta

Por:  25 octubre, 2014
La economía de la eurozona creció apenas un 0,2% en el primer trimestre del año, según cifras oficiales.
La economía de la eurozona creció apenas un 0,2% en el primer trimestre del año, según cifras oficiales.

El Banco Central Europeo (BCE) revelará este domingo los resultados de una auditoría de un año de duración a los libros de los 130 bancos más importantes de Europa, datos que serán claves en los esfuerzos de la región para recuperarse de la crisis económica y de deuda.

La revisión pretende eliminar a los bancos que esconden los problemas financieros que les impiden prestar dinero a negocios a tasas asequibles, con el fin de que las empresas puedan invertir y contratar personal.

La economía europea no creció nada en el segundo trimestre del año y tiene una tasa de desempleo media del 11,5%.

Los bancos que reprueben el examen podrían verse obligados a recaudar dinero, reestructurarse o ponerse en venta. Esto podría causar turbulencias en los mercados en el corto plazo mientras que los bancos se apresuran para obtener efectivo de inversores y gobiernos.

Pero en el largo plazo, la esperanza es que esto cree instituciones financieras más fuertes. En Europa, los negocios dependen más de los préstamos de la banca que en Estados Unidos, donde las empresas suelen financiarse en los mercados de bonos.

La prueba que se aplicó a los bancos revisó los préstamos, participaciones e inversiones de las entidades desde finales del 2013.

Tras la recolección de los datos, los auditores analizaron si las participaciones de los bancos reclaman lo que las entidades financieras dicen. Esta fue una vasta tarea que tomó todo un año. Por ejemplo, funcionarios congelaron bienes de 119.000 deudores por su capacidad de pago, valoraron 130.000 elementos colaterales como edificios o bienes raíces para ver si tenían valor suficiente para proteger al banco contra cualquier falta ed pago de un préstamo.

Luego esperaron que los bancos mantengan un ratio de capital del 8%. Este índice mide el capital que debe tener una entidad contra las inversiones de riesgo por las que podría sufrir pérdidas. Una tasa más alta supone un colchón financiero más grueso y un banco más fuerte.

No todos los bancos que reprueben el examen tendrán que recaudar nuevos fondos. Esto ocurre porque algunos han recibido dinero desde finales del año pasado, la fecha en la que el BCE comenzó a revisar las cifras.

Las entidades financieras fueron sometidas también a una prueba de esfuerzo, una simulación para ver qué ocurriría a sus finanzas en una situación de recesión económica durante tres años con una caída en el precio de los bonos y giros en los mercados de divisas.

En estas situaciones de estrés, los bancos tienen que mantener un ratio de capital de al menos el 5,5%. Las entidades que se encuentren por debajo de este porcentaje tienen dos semanas para decirle al BCE cómo planean solucionar la diferencia, y entre seis y nueve meses para llevarlo a cabo. Una vía de obtener capital es la emisión de acciones. Los bancos que tengan grandes problemas podrían terminar reestructurándose o saliendo a la venta.

Expertos independientes estiman que varios bancos reprobarán, aunque no está claro cuántos necesitarán recaudar nuevos fondos. PIMCO, una firma de inversión, sostiene que 18 bancos se verán en esta situación.