Déficit fiscal seguirá distorsionando la economía en el 2014

Uso de deuda externa afectaría mercado cambiario y captación local presionará tasas de interés al alza

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El próximo Gobierno ni siquiera está electo pero uno de sus principales rivales ya lo espera en el ring para un primer asalto en el 2014.

El creciente déficit fiscal llegará a representar el próximo año un monto equivalente al 5,8% del Producto Interno Bruto (PIB), según las proyecciones del Banco Central de Costa Rica.

Y deberá financiarse mayoritariamente con deuda. Aunque prospere el actual proceso de “Consolidación fiscal”, impulsado por el Ministerio de Hacienda, difícilmente los recursos frescos llegarían a las arcas del Estado durante el 2014.

Para hacerle frente al faltante de dinero, Hacienda cuenta con la autorización para una tercera emisión de bonos de deuda externa por $1.000 millones. A estos fondos, puede sumar lo que haya sobrado de las dos captaciones anteriores; en octubre pasado, ese saldo era de $442 millones.

Está claro que la tercera emisión de deuda externa está reservada para la próxima administración, según reconoció Edgar Ayales, ministro de Hacienda. Solo un acuerdo con las autoridades elegidas llevaría a la administración Chinchilla al mercado internacional nuevamente.

Un acuerdo semejante buscaría aprovechar las tasas de interés a largo plazo actuales en momentos en que estas presentan una tendencia al alza, que se mantendrá ante el anuncio de la Reserva Federal de Estados Unidos de que comenzará a reducir su paquete de estímulo a la economía de este país.

Impacto en el tipo de cambio

Echar mano al mercado internacional para financiar el agujero en las finanzas públicas fue el camino que escogió el Gobierno este año. La estrategia le permitió dejar de presionar al alza las tasas de interés locales, como sucedió en el 2012.

Sin embargo, cual elefante en una cristalería, el déficit cuando no distorsiona un macroprecio, altera otros.

“El eurobono y las más recientes colocaciones de bonos de deuda interna en dólares han sido el principal distorsionador del mercado cambiario”, señaló Adriana Rodríguez, directora de Estrategia de Grupo Bursátil Aldesa.

Parte del dinero recaudado por los eurobonos se ha dedicado a cancelar obligaciones externas, sin embargo, una porción se ha cambiado a colones para hacer frente al gasto del Gobierno como vencimientos de bonos o pago de aguinaldos.

Es esta porción aumenta la demanda del sector público participante en el Mercado de Monedas Extranjeras (Monex) con la suficiente fuerza como para compensar el menor apetito del sector privado.

Este es uno de los factores que ha mantenido el tipo de cambio pegado al piso de la banda cambiaria a lo largo del año, según explicó Rodrigo Bolaños, presidente del Banco Central.

El bajo nivel en el valor del dólar ha obligado al Central a comprar $910,1 millones este año para mantener el tipo de cambio por encima de los ¢500.

Distorsión

Pese a esa tercera emisión de bonos, es previsible que el Gobierno deba ejercer mayor presión en el mercado local en el 2014 para financiar su déficit.

“Hacienda va a tener que estar en el mercado como lo ha hecho este año pero con presión mayor porque el déficit crece y el cambio de administración hace que sea más difícil mantenerlo en nivel”, explicó el economista Ronulfo Jiménez.

El faltante en el erario público creció un 28% de forma acumulada a octubre, según cálculos de Aldesa.

Para sumarle presión a las tasas de interés locales, los cambios de política monetaria en mercados desarrollados ya han comenzado a elevar los rendimientos de mediano y largo plazo.

“Hacienda se encuentra metido en un zapato con respecto a lidiar con el financiamiento del déficit. Este afecta no solo las finanzas del Gobierno sino también el control de la inflación por parte del Banco Central”, comentó Alberto Dent, exministro de Hacienda.

Gasto en la mira

Sin recursos nuevos para alimentar las arcas del Estado, el tercer camino que le queda a la nueva administración es el control de egresos.

Los gastos totales del Gobierno crecieron un 16,3% interanual a octubre de este año.

Las remuneraciones, uno de los egresos más grandes del presupuesto estatal, mostraron ese mes un incremento interanual del 9,6%.

Con el 95% del presupuesto amarrado a destinos inflexibles, como remuneraciones y transferencias directas a instituciones, reducir el ese ritmo de crecimiento requiere de reformas legales, según Ayales.

Sin embargo para Guillermo Zúñiga, exministro de Hacienda, todavía hay espacio para congelar gastos o subejecutar partidas.

Sea el camino que elija, sin una reforma fiscal parece que el destino del nuevo Gobierno es colocarse entre el filo de la espada y la pared.

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