Los otros siete integrantes del comité decidieron elevar la principal tasa al 0,50%, el nivel que tenía cuando los británicos votaron a favor del Brexit.

 2 noviembre

Londres. El Banco de Inglaterra (BoE) subió este jueves 2 de noviembre su principal tipo de interés por primera vez desde la crisis financiera internacional de 2008, situándolo en el 0,50% para tratar de frenar una inflación que crece desde el voto a favor del Brexit.

(L-R) Ben Broadbent, Deputy Governor for Monetary Policy at the Bank of England, Governor of the Bank of England Mark Carney and executive director for communications Gareth Ramsay take part an announcement of the Bank of England quarterly Inflation Report and interest rate decision at the Bank of England in London on November 2, 2017. The Bank of England raised its main interest rate for the first time since 2007, before the global financial crisis, it announced as it tackles Brexit-fuelled inflation. / AFP PHOTO / POOL / Stefan Rousseau
(L-R) Ben Broadbent, Deputy Governor for Monetary Policy at the Bank of England, Governor of the Bank of England Mark Carney and executive director for communications Gareth Ramsay take part an announcement of the Bank of England quarterly Inflation Report and interest rate decision at the Bank of England in London on November 2, 2017. The Bank of England raised its main interest rate for the first time since 2007, before the global financial crisis, it announced as it tackles Brexit-fuelled inflation. / AFP PHOTO / POOL / Stefan Rousseau

Solo dos de los nueve miembros del comité de política monetario del BoE abogaron por mantenerlo en su mínimo histórico de 0,25%, aprobado en agosto de 2016 para ayudar a la economía británica a superar el impacto provocado por la futura salida de Reino Unido de la Unión Europea.

Los otros siete integrantes del comité decidieron elevar la principal tasa al 0,50%, el nivel que tenía cuando los británicos votaron a favor del Brexit.

Es la primera vez que la institución sube los tipos desde julio de 2007.

El banco central decidió además, por unanimidad, no modificar sus programas de compra de activos.

La decisión del BoE provocó una caída de la libra esterlina frente al euro y al dólar.

La institución tomó la decisión después de que la inflación alcanzara en octubre el 3,2% interanual, según sus expertos.

Esa inflación es consecuencia de la alta depreciación de la libra tras el referéndum del Brexit, en junio de 2016, y también de la reciente subida de los precios de la energía, indicó el BoE.

El organismo espera que las presiones de la inflación importada, vinculadas a la caída de la libra, disminuyan de forma progresiva el año próximo.

En paralelo, las presiones inflacionistas a nivel nacional deberían aumentar, debido a una esperada alza de los salarios.

La tasa de desempleo, que alcanzó su nivel más bajo en los últimos 12 años (4,3%), fue uno de los elementos que animó a la institución a subir los tipos de interés.

El BoE no prevé, sin embargo, una evolución muy positiva de la economía británica, por culpa del débil crecimiento de los sueldos y el bajo consumo de los hogares.

“La decisión de abandonar la Unión Europea tiene un impacto considerable en las perspectivas económicas”, subrayó.