La recaudación del Gobierno Central disminuyó a mayo del 2026 en un 0,1% del producto interno bruto (PIB).
Esta caída en los ingresos, sumada a un crecimiento en el pago de los intereses de la deuda pública, provocó que el déficit fiscal del país mantuviera una tendencia al alza.
Durante los primeros cinco meses del año anterior, la diferencia entre los ingresos y gastos totales del Estado representaba un 1,1% del PIB. Para el mismo periodo de este año, ese faltante financiero creció hasta ubicarse en un 1,3%.
Superávit primario y endeudamiento
Si de la ecuación fiscal se excluye el pago de los intereses de la deuda, Costa Rica reportaría un superávit primario. Este indicador se ubicó en ¢293.641 millones (equivalente a un 0,5% del PIB).
Este resultado favorable a nivel primario se explica por la diferencia entre los ingresos totales que percibió el país, los cuales sumaron ¢3.056.747 millones (5,7% del PIB), y un gasto primario que alcanzó los ¢2.763.105 millones (5,2% del PIB).
En cuanto al nivel de endeudamiento, la cifra se mantuvo muy similar a la del año anterior, pasando de un 60,4% en el 2025 a un 60,5% en este año. De forma preliminar, la deuda interna corresponde a un 47,2% del PIB, mientras que la externa representa el 13,2% restante.
A nivel internacional, la percepción de riesgo sobre las finanzas costarricenses mantiene un comportamiento favorable. El Índice de Bonos de Mercados Emergentes (EMBI) de Costa Rica se situó en 126 puntos básicos, lo que demuestra que los inversionistas internacionales perciben un menor riesgo de impago en el país si se compara con el promedio general de América Latina, el cual se ubica en 269 puntos básicos.
Menor recaudación enciende alertas
La disminución en los ingresos gubernamentales está activando las alertas dentro del Ministerio de Hacienda. La cartera económica apuesta por reforzar sus labores de fiscalización para intentar revertir esta tendencia negativa durante el segundo semestre del año.
El viceministro de Ingresos, Víctor Julio Carvajal, reconoció la necesidad urgente de fortalecer la recaudación y aseguró que la entidad ya se encuentra implementando acciones de control más estrictas.
“Esperamos que a partir de junio podamos ver reflejados en la recaudación los primeros efectos de las medidas que estamos tomando. Mantendremos nuestra lucha frontal contra la evasión y el contrabando”, afirmó Carvajal.
Por el lado del manejo de los recursos, el viceministro de Egresos, Luis Molina, destacó que la estrategia de contención del gasto corriente ha permitido orientar una mayor cantidad de recursos hacia proyectos productivos y obra pública. A su juicio, este es un factor determinante para sostener la confianza de los mercados a pesar de los actuales retos en la recaudación.
