Arturo Carballo Madrigal

Coordinó a ambientalistas que impulsaron el proyecto de reforma a la  “Ley de vida silvestre”, primer plan tramitado por la iniciativa popular que votó el Congreso.


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El parto del proyecto de reforma a la “Ley de vida silvestre” fue una experiencia traumática.

Pero, como el niño nació bien, el proceso fue satisfactorio y emotivo al final.

Su padre, Arturo Carballo, dirigente ambientalista de 33 años de edad, resalta las bondades del plan que, cuando se apruebe, vendrá a cambiar las reglas en favor del tesoro natural del país.

Carballo fue el encargado de coordinar el proyecto de ley desde que se empezó a redactar, hasta su votación en el Parlamento, responsabilidad que se le entregó por su militancia en la Asociación Preservacionista de Flora y Fauna Silvestre (Apreflofas), de la cual es fiscal.

Antes, durante la gestación de la idea, el sicólogo y estudiante de derecho se echó al hombro, junto con su equipo, la tarea de buscar por todo Costa Rica el 5% de las firmas de los ciudadanos registrados en el Padrón Electoral, sustento necesario para presentar la propuesta de ley.

Esa ambición por equilibrar la balanza y darle un respiro al medio ambiente y a la vida animal convirtió al proyecto en el primero que se tramitó y se votó por la vía de la iniciativa popular, mecanismo que fue aprobado por los diputados en el 2006.

“Fue un trabajo sumamente intenso que duró casi 5 años y detrás del cual hay muchas personas, empezando por los 177.000 firmantes del proyecto”, destacó.

La labor de formación y análisis de los principales órganos del plan, que estuvo bajo la lupa de Carballo, sorteó bien los exámenes de los diputados que lo aprobaron.

También logró imponerse a las críticas de los legisladores que se oponían a prohibir la caza deportiva en el país.

Además, salió bien en el tamizaje que le realizó la Sala Constitucional tras su primera votación, dejándolo a las puertas del bautismo que implicará su segundo debate y final.

Arturo Carballo quiere ser progenitor otra vez, ahora de un proyecto, también impulsado por iniciativa popular, para castigar el maltrato contra los animales, fruto del trabajo de varias organizaciones civiles.

El ambientalista dice que así le dan ganas de tener hasta tres hijos más.

Formación: Sicólogo y estudiante de tercer año de Derecho, en la Universidad de La Salle.

Estado civil: Soltero.

Trayectoria profesional: Fiscal y coordinador de Apreflofas.

Edad: 33 años

 

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