OBITUARIO

Daniel Robert: Un empresario sin miedo a lo nuevo

A Daniel Robert, quien fuera vicepresidente de Grupo Nación, le gustaba apostarle a ideas innovadoras

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Callado, escuchaba más de lo que hablaba, hacía intervenciones directas y procuraba la conciliación entre el equipo. Esta manera de trabajar era característica de Daniel Robert Bonilla, quien prefirió rodearse de personas en las que pudiera delegar y así atender las más de 15 empresas en las que participó a lo largo de sus 55 años.

Sin embargo, tenía tiempo para conocer en detalle los proyectos en que se involucraba, aunque en su agenda no había un espacio en blanco.

Sus colegas, socios y amigos del sector empresarial recuerdan haber discutido poco con él, pues la mayoría del tiempo llegaban a acuerdos.

“Siempre analizábamos los temas y tomábamos las decisiones en conjunto. Podíamos pensar diferente en algunas cosas pero siempre al final nos poníamos de acuerdo”, comentó Guillermo Mora, gerente general de la cadena Rostipollos, fundada por Robert.

Daniel Robert, vicepresidente de Grupo Nación, falleció el pasado lunes 25 de noviembre tras complicaciones a causa de un tumor cerebral.

“Hacía que las cosas que parecían difíciles fluyeran; conformaba los equipos de trabajo para que las cosas salieran adelante”, externó Marcelo Lebendiker, socio de Prensa Económica, firma editora de EF y subsidiaria de Grupo Nación.

Ingeniero agrónomo de profesión, Robert ingresó como asistente de gerencia general a La Nación en 1986, donde comenzó su carrera profesional; aunque su vida en el sector privado pasa también por industrias de la tecnología, de alimentos, de responsabilidad social y otras, que le brindaron una visión amplia del mercado nacional.

Sin miedo a empezar de cero

A lo largo de su carrera, Robert se involucró en iniciativas pioneras, aportando conocimiento, guía, capital y, sobre todo, motivación para iniciar proyectos nuevos.

Walter Kissling, presidente de Navsat, calificó a Robert como un empresario que no tenía miedo de hacer cosas nuevas, con conciencia de responsabilidad social y preocupación por los empleados.

Varios compañeros de trabajo consideraron que se trataba de un empresario que se anticipaba a lo que ocurría, planificador y tenía visión de largo plazo.

Óscar Luis Chaves, gerente de Aldesa Banca de Inversión, recordó que en la década de los 80 conoció a Robert cuando este sugirió utilizar la tasa interna de retorno para unos pronósticos (es un promedio de los frutos esperados de una inversión), un concepto poco usado en el país en esa fecha.

“Él sabía bastante del concepto y me ayudó a aplicar el cálculo a un instrumento de deuda en el naciente mercado bursátil”, agregó Chaves.

Su interés en conocer y desarrollar ideas nuevas lo llevaron a participar de la creación del Club de Investigación Tecnológica, la Fundación Acción Joven y en Yo Emprendedor.

“Siempre tuvo disposición a tomar riesgos en emprendimientos con alto potencial de crecimiento”, señaló Ernesto Gallo, director de Yo Emprendedor.

Calculador, racional y directo son parte de las características que marcaban su estilo. Esa misma racionalidad fue la que imprimió a su vida personal durante sus últimos días, según Klissing.

“Lo vi tomar decisiones de vida o muerte con una tranquilidad, serenidad y confianza en sí mismo, que desearía yo tener una fracción de su ecuanimidad”, mencionó.

Empresas “sin ganancias”

Sin embargo, sus dos principales “hijos” empresariales fueron Grupo Nación y la cadena Rostipollos.

Aun así, tuvo también una serie de empresas “sin ganancias” monetarias, pero con aportes sociales de otro tipo.

Gallo, director de Yo Emprendedor, conoció a Robert tras aceptar la invitación para convertir a Grupo Nación en socios de la iniciativa.

“No solo aceptó gustoso que Grupo Nación fuera parte de la iniciativa sino adicionalmente accedió a ser parte de nuestra junta directiva, en la cual, su compromiso y aportes fueron determinantes en el impacto que la iniciativa ha logrado tener en los últimos años”, añadió Gallo.

Lebendiker puntualizó que él siempre vio a las empresas bajo un esquema solidario. “Eso era lo que le daba toda la credibilidad empresarial, no eran empresas vacías”, agregó.

Otra de sus facetas fue la de capacitación.

Roberto Sasso, presidente del Club de Investigación Tecnológica, comentó que conoció a Robert cuando le propusieron llevar a Teletica el proyecto TEDx PuraVida; él apoyó la idea sin miedo a que fuera una amenaza para el Grupo Nación.

“Él dijo que haría al evento más grande y sería mejor para todos y así fue”, externó Sasso, quien agregó que, pese a ser un proyecto pequeño, Robert siempre estuvo pendiente.

José Aguilar, presidente de la Fundación Acción Joven, recordó a un Robert muy involucrado.

“Sabíamos que estaba enredadísimo, pero siempre llegaba con ganas de ayudar, sin figurar. Siempre tenía tiempo para conversar de la Fundación”.

Una de las herencias que le deja a Aguilar es la visión de que la planificación seria mezclada de ideales es una fuerza importante para lograr un proyecto.

“Amaba a sus hijos y a su esposa, esa era su gran empresa, su empresa de vida”, comentó Aguilar.

Su labor

Parte de las empresas en las que se desempeñó Robert:

Empresa Cargo
Grupo NaciónVicepresidente
RostipollosRepresentante legal
NavsatDirector
Acción JovenDirector
Yo EmprendedorVocal
Club de InvestigaciónDirectivo
Motos RobertRepresentante legal
Sueño AzulRepresentante legal
MontevarchiRepresentante legal
Sostenbilidad y financiamiento