Tiendas por departamentos de provincia aprendieron a defenderse en este competido mercado

De las tiendas tradicionales del Área Metropolitana, solo Barguil se aventuró a salir de su lugar natal

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No hay límites oficiales establecidos, pero los abuelos acordaron –sin decirlo expresamente– cuál sería la frontera de cada uno. Este “acuerdo tácito” hizo que las tiendas Llobet, La Gloria, Rosabal y Yamuni crecieran arraigadas a la provincia que las vio nacer, sin cruzar la línea hacia el territorio de la otra.

Más que competencia, estas familias se ven entre sí como su par en la provincia vecina y, pese a la llegada de cadenas internacionales como Carrion, Aliss o Simán, esas tiendas mantienen su crecimiento apostando por un modelo más personalizado y con un aire nacional.

Iniciaron como pequeños bazares en los centros de provincia, comercializando telas e hilos y, con el tiempo, fueron implementando ropa y artículos para el hogar hasta prácticamente sustituir las telas.

Una excepción es el Grupo Barguil, que nació bajo un concepto similar (telas y ropa), pero en poco tiempo decidió salirse de Cartago para llevar sus materiales a otras provincias.

Por tratarse de materiales para zapatería y tapicería –y no solo telas– decidieron más bien centrarse en este negocio y hace cuatro años cerraron la tienda de ropa con la que habían iniciado.

¿Cómo competir?

Lejos de ser un peligro, las tiendas extranjeras más bien retan a mejorar a las nacionales, a diferenciarse en el servicio personalizado y a incorporar lo bueno que traen.

Por ejemplo, Yamuni, La Gloria y Rosabal cuentan con tarjetas de cliente frecuente, un factor en común con otro tipo de tiendas extranjeras.

Sin embargo, les gusta diferenciarse en el trato y la atención.

Por tratarse de negocios de entre 80 y 110 años, su público los ha conocido prácticamente toda la vida, un factor al que apelan.

Además, al ser dos o tres locales por cada marca, la toma de decisiones es mucho más rápida que las cadenas internacionales.

Tanto los gerentes de Rosabal, como el de La Gloria y Yamuni, concuerdan en que es necesario estar en la ciudad y en los malles , pues solo así pueden enfrentarse a la competencia.

Los entrevistados señalaron que los clientes de las tiendas clásicas, en el centro de las provincias, son los que se movilizan en bus y que tienen más fidelidad a la marca, pues pueden ir específicamente a visitar esa tienda.

Los clientes de malles son menos fieles, pues suelen ingresar a la tienda por rebote, aunque se trata de puntos bastante concurridos.

EF trató de entrevistar a José Llobet, gerente de Tiendas Llobet en Alajuela, pero no fue posible.

Llobet, fundada en 1934, cuenta con dos tiendas, una en Alajuela centro y otra en Plaza Grecia.

Acuerdo de provincia

“Nunca ha habido un acuerdo, pero uno sabe que antes de ir a competir a otra provincia, con tiendas que son de familias amigas, prefiero quedarme en San José”, externó Julio Barquero, gerente de Yamuni.

Este local y La Gloria son originarias de San José y nunca han salido de ahí.

Tanto Barquero como Juan Carlos Crespo, gerente de La Gloria, admiten que si se necesita salir de la capital, se valorará, pero no está entre sus planes.

En contraste, Álvaro y Alejandro Rosabal consideran que tienen mucho terreno para crecer en Heredia y prefieren no entrar en el territorio de otros.

Comparten, incluso, la distribución de algunas marcas exclusivas de una u otra tienda, por lo que la relación es cercana.

Para Barguil, salir de Cartago no fue tan difícil porque los materiales que manejan siempre fueron diferentes de los de las otras tiendas y el vínculo que tenían en común (la venta de ropa) sí se mantuvo en Cartago.

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