¿Qué llevó a Yanber al filo de la quiebra?

Impactó descalce entre ingresos y deudas y lío con molécula plástica

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Pese a que la empresa costarricense Yanber asegura que ha realizado grandes esfuerzos para mantener la operación de forma eficiente, luego de 65 años de existir está al filo de la quiebra.

¿Cuáles son las principales razones que la llevaron a esta complicada situación y a solicitar un convenio preventivo el 4 de junio anterior?

Una de las piedras en el camino en los últimos años, fue la disminución en los plazos de pago de los proveedores de materia prima en contraste con el aumento en los plazo de cobro a sus clientes.

Es decir, ha tenido que enfrentar un descalce entre los ingresos y deudas de corto plazo.

Asimismo, tuvo problemas de competitividad por decisiones del Gobierno que han afectado su posición en el mercado, explicó el gerente general, Ronald Soto.

Por ejemplo, el atraso del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), en el 2013 e inicios del 2014, para autorizar la utilización de la molécula buprofesina, afectó su posición en el mercado.

“Es una molécula necesaria para atender la demanda del sector bananero nacional, mientras que sí la autorizaron para la competencia”, dijo Soto.

Este método les iba a permitir tener presencia en mercados más exigentes y rentables, ya que se trata de una molécula amigable con el ambiente, que contiene un plaguicida que se impregna en las bolsas de plástico y protege mejor el racimo de la fruta.

Se le consultó al MAG al respecto, pero no se obtuvo respuesta al cierre de edición.

Yanber también señala como otro detonante la difícil situación económica del país, el entrabamiento burocrático, los altos costos de la electricidad y los enormes problemas de logística. Además, los altos costos de la mano de obra, cargas sociales y servicios públicos.

Se suma a su situación que algunas inversiones realizadas no generaron el retorno que se esperaba.

Por ejemplo, invirtió sumas millonarias en actualización tecnológica, en revisión de procesos y mejoras productivas, como la que anunció de $5 millones en mayo de 2013 para la compra de nuevos equipos.

Deudores

Ahora, la compañía depende del convenio preventivo para su recuperación financiera.

En este momento, está condicionada a la legalización de créditos, y el proceso da un periodo de 15 días para que los acreedores reclamen las sumas que se les adeuda; luego serán revisadas por el Juez y aprobadas o rechazadas, explicó Francisco Vargas, abogado que lleva el caso de Yanber.

La firma no dio a conocer la cantidad de acreedores, proveedores ni el total de las deudas.

No obstante, EF conoció, de manera extraoficial, que solo a 15 bancos la empresa adeuda unos $50 millones.

El convenio preventivo solicitado se declaró abierto desde el 8 de junio anterior.

Por esto, la empresa comenzó desde hace algunos días las conversaciones con sus acreedores y proveedores y algunos clientes para reiterar su interés de seguir produciendo y generando empleo, al tiempo que logra estabilizar su flujo de caja y sigue honrando sus deudas, como hasta finales de mayo anterior.

“La comprensión de los acreedores, clientes y proveedores con quienes la empresa ha conversado ha sido muy alta. Confiamos en que el compromiso de la empresa, su trayectoria y la calidad de sus productos sean ponderados para poder continuar con el proceso y lograr superar esta situación en un plazo menor”, afirmó el portavoz Ronald Soto.

Respecto a sus 600 colaboradores, la firma dijo que depositó en un fideicomiso de administración el 70% del monto de la cesantía de todos sus empleados y en dos meses se espera trasladar los dineros necesarios para completar el 100%.

Respecto a la cantidad de proveedores, el abogado de la firma dijo que en una empresa varía todos los días y en todo caso en procesos como el que les interesa, el tratamiento que se les da es el de sujetos preferentes.

“La relación con ellos no puede enfocarse, stricto sensu, como acreedores, pues siéndolos, debe continuarse con ellos, en la medida en que sigan facilitando la materia prima o servicios requeridos, con toda normalidad, esto es, pagándoles como si no hubiera proceso, puesto que, de lo contrario, los proveedores dejan de entregar sus productos y ello puede provocar el cierre de la empresa”, explicó Vargas.

Sostenbilidad y financiamiento