En entrevista exclusiva, el célebre diseñador español repasa sus 40 años de trayectoria

Por:  7 agosto, 2015
Adolfo Domínguez es la cabeza de la firma de moda española más importante, con más de 600 locales alrededor del mundo.
Adolfo Domínguez es la cabeza de la firma de moda española más importante, con más de 600 locales alrededor del mundo.

Adolfo Domínguez es un hombre de pocas palabras, pero sus frases –cortas y directas– desbordan una sabiduría privilegiada: al hablar es fulminante. Él no se anda con rodeos, cuando responde va directo al grano. Quizá su exitosa carrera así se lo ha demandando, y es que el tener parte de su tiempo es todo un privilegio.

"Se tiende a pensar que la moda es algo banal y no es así. Diseñar es sucumbir a la belleza y el ser humano la persigue constantemente".

Solo piense usted en ser la cabeza de la firma de moda española más importante con más de 600 locales alrededor del mundo y que su deseo por seguir innovando y destacando en la industria no cese. ¿Se imaginó ya el tipo de agenda que tendría?

Pues bien, este gallego oriundo de la provincia de Orense, tiene mucho que decir aunque lo diga con poco: fue el primer diseñador español en comercializar sus productos fuera de su nación, el primero en lanzar una fragancia con su nombre, uno de los pioneros en el tema del e-commerce y su marca fue de las primeras casas de moda en su estilo en incursionar en el mercado talla grande. Esto solo por mencionar algunos de sus logros.

Además de la innovación como clave del éxito, para Domínguez Fernández el que te vaya bien en la vida, no solo en lo que respecta al plano laboral, gira en torno a tres verbos de acción: "Luchar, resistir y avanzar". "La ley de la entropía es implacable; si no empujas, se deteriora", dice.

A sus 65 años de edad, el diseñador recuerda que su infancia la pasó en el taller de sastrería de sus padres. Al crecer, se trasladó a Santiago de Compostela para estudiar Filosofía y Letras, y posteriormente decidió residir un tiempo en París y Londres, países en los que entró en contacto con el movimiento ecologista, a la vez que ampliaba sus conocimientos sobre arte.

¿Cómo logra plasmar todo ese bagaje a la hora de conceptualizar y diseñar? Su respuesta es sencilla: "Se tiende a pensar que la moda es algo banal y no es así. Diseñar es sucumbir a la belleza y el ser humano la persigue constantemente".

La presión que conlleva ser Adolfo Domínguez, el diseñador, no es fácil, por eso tiene su propia fórmula de "escape", con ella se desestresa y toma energía. Se trata de la escritura, pero a un nivel personal e íntimo. Escribe para él.

"Escribo para poner orden en el ruido que nos rodea. Para entender. La vida es un viaje y lo que escribo es un viaje interior", revela este vegano, quien practica yoga al aire libre y cosecha sus propias frutas y verduras.

Sus cuatro musas

En los 70, este fanático de la música clásica (sus compositores favoritos son Mozart y Vivaldi) se interesó por la industria textil y fue en 1973 cuando abrió su primera tienda dedicada al vestir masculino. Unos años más tarde, contrajo matrimonio con Elena González Álvarez y se interesó por el diseño femenino, creando así la línea AD Mujer, de la cual hoy su esposa es la directora creativa de diseño.

La pareja tuvo tres hijas: Adriana, Valeria y Tiziana, y ellas son actualmente parte vital en la compañía. Por ejemplo, Valeria es la encargada de nuevos mercados como el e-commerce; Tiziana, la menor, es directora del departamento de Responsabilidad Social Corporativa y Adriana tiene a su cargo la división de perfumes de la marca.

El jefe, esposo y padre afirma que para trabajar con su familia ha sido imprescindible "tener capacidad de pacto, de escucha y objetivos comunes, aunque a veces resulte difícil": "El que logra eso es el que triunfa. Nosotros tenemos tendencia a ʽcentrifugarnos', pero siempre encontramos la fuerza que nos une".

Además de la calidad, diseño y confección que distinguen a la marca Adolfo Domínguez, en su ADN hay algo que llama sobremanera la atención y es su rigurosa política ambientalista, al punto que ha tenido iniciativas como la publicación de su Manifiesto Ecológico (2008) o su Política de Bienestar Animal (2010). Un área en la que el trabajo de Tiziana ha sido destacable.

Al parecer de Domínguez, quien ha sido embajador de The Climate Reality Project (fundación de Al Gore), la industria de la moda tiene que ser más consciente de su impacto ambiental y no solo estético "porque no hay planeta que soporte tanto derroche".

"Nuestra colección de complementos veganos es una alternativa de calidad a materiales que son limitados, como la piel. Aunque, por supuesto, también trabajamos la piel. Además, en nuestro textil abundan las fibras celulósicas, que han sido árbol 20 años y han transformado CO2 en celulosa".

"Nuestra colección de complementos veganos es una alternativa de calidad a materiales que son limitados, como la piel. Aunque, por supuesto, también trabajamos la piel. Además, en nuestro textil abundan las fibras celulósicas, que han sido árbol 20 años y han transformado CO2 en celulosa. Y el lino, que se cultiva en lugares fríos y, por eso, se necesita muy poca agua e insecticidas para su cultivo", detalla.

Siempre adelante

Hace 10 años la firma dio sus primeros pasos en el comercio electrónico, y desde hace dos Valeria se ha hecho cargo de la estrategia on line de la compañía, período en el que las ventas por este canal se han duplicado. Siendo el eShop la consigna actual de la empresa.

"El comercio electrónico está condicionando el comercio de nuestro oficio, es El gran azul (la película) de nuestros días, y Valeria tiene el reto de vender a todo el mundo, tanto on line como off line. Tenemos una base sólida en el exterior y estamos creciendo más que menguando", comenta.

La estrategia también sigue apuntando fuertemente a la internacionalización: "De cada 100 prendas, casi exportamos 40, pero hay que llegar a 70 como mínimo, es tener más fuera que dentro", y para ello ya han alcanzado nuevos mercados en América Latina, Asia y Oriente.

Un imperio se hace

  • Adolfo Domínguez fue el primer diseñador español que lanzó una colección de perfumes con su propio nombre.
  • El diseñador ha vestido a celebridades como Prince, Diana Ross y Paul McCartney.
  • Su primera tienda fuera de España la abrió en Portugal, en 1994.
  • 1990 fue clave para Adolfo Domínguez, ya que su empresa se convierte en la primera casa de moda española en salir a la bolsa.
  • A partir del 2000, la firma lanzó nuevas líneas como AD+ (2004), AD Niños (2004), Mi Casa (2005), Joyas (2008), Novias (2008) y Mascotas (2008).

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