Adriana Gómez Tristán no solo hizo brillar la industria joyera nacional, también inició una tendencia de redescubrimiento del diseño autóctono

Por:  6 noviembre, 2015
Adriana Gómez se dedica hace 15 años al diseño de joyas.
Adriana Gómez se dedica hace 15 años al diseño de joyas.

Sus ojos expresivos y alegres complementan una sonrisa amplia y honesta. A inicios de su cuarta década, se tornan evidentes los años que Adriana Gómez Tristán dedicó a la danza. Como si su cuerpo no hubiera olvidado las posiciones y todavía caminara con ritmo y gracia.

Pero su historia como empresaria es un poco más reciente, comenzó hace 15 años, en Nueva York, EE. UU., para ser precisos. Mientras su esposo cumplía sus

objetivos de carrera, ella se tropezaba con una nueva pasión: el diseño de joyas.

A lado de la diseñadora Margaret Thurman, Adriana aprendió el oficio de la joyería hasta llegar a convertirse en la mano derecha de la norteamericana. De vuelta en Costa Rica, el siguiente paso fue potenciar esas habilidades que dieron origen a la marca Agot.

La experiencia con Thurman le permitió a Adriana incursionar en el mercado, tanto costarricense como extranjero, con una propuesta innovadora, pero honesta y natural a la vez.

Precisamente, es la honestidad la cualidad con la que Adriana describe cada una de sus piezas y eso lo reconoce su recurrente clientela, principalmente norteamericana y europea. Entre los socialités que han adquirido sus piezas se encuentran Matthew McCounaghey, Jessica Alba y Mel Gibson.

¿Qué distinguió a Agot durante su introducción al mercado?

Hace 15 años, el diseño de joyería era prácticamente nulo, y el existente, muy poco atrevido. Agot nació como una propuesta novedosa que incluyó desde el inicio piedras de río montadas en plata. Era, y todavía es, atrevida y reveladora con piezas grandes y únicas.

La introducción fue todo un desafío porque no había nada parecido acá; sin embargo, las joyerías Hossli y Cristal creyeron en mi trabajo y se convirtieron en mis

primeros puntos de venta.

Después de 15 años, y con un negocio en expansión, ¿qué distingue a la marca hoy? El éxito de Agot se debe a la honestidad en el uso de materiales, al esfuerzo y la constancia. Esto no ha sido al azar, el trabajo sigue siendo sumamente artesanal, por lo tanto, cada una de las piezas se chinea mucho.

Mis clientes tienen la garantía de que estoy al frente del proceso y mantenemos su fidelidad al ofrecerles servicios de valor agregado como el pulido y reposiciones de piezas, entre otros.

¿Por qué escogió las piedras de río como las piezas características de sus creaciones?

Mi mamá, Ana Gabriela Tristán, es la fuente de inspiración para crear Agot. Juntas recogíamos piedras durante nuestras caminatas por la naturaleza y estimuló mi pasión por ellas.

Las piedras de río son monocromáticas pero al mismo tiempo exóticas y misteriosas. Nunca vamos a encontrar dos piedras iguales y, además, al cliente extranjero le encanta llevarse algo del país. Podemos decir que es un producto 100% natural, que ha sido moldeado por los ríos y el mar por miles de años.

Las montamos con sus colores y formas naturales, pero además usamos otros materiales, como la base de plata 925-950, el vidrio pulido por el mar, botones antiguos, chapas metálicas de refrescos gaseosos, cerámicas y vidrio tipo murano, entre otros.

infografia

¿Cuál es su pieza de joyería favorita?

Tengo dos piezas favoritas. La primera es un brazalete que atesoro. Cuando Margaret Thurman me dio la primera oportunidad de diseñar le hice un brazalete one of kind, un híbrido entre cuarzos rutilados, citrinos faceteados y piedras de río. Yo le compré esa primera pieza.

La segunda es un dije que le di a Roxana Hossli, hace ocho años. Ella fue quien me dio la oportunidad de vender mi trabajo en la Joyería Cristal y luego me vendió el negocio cuando se fue a radicar a Suiza. Recientemente la visité y me devolvió la pieza, que también tiene una piedra de río con otros elementos semipreciosos.

¿Cómo su propuesta ha transformado el diseño de joyería autóctono?

Agot es pionera en este tipo de diseño, por lo tanto ha ejercido un buen liderazgo para muchos artistas que han ido surgiendo a través de estos 15 años.

Considero que Agot ha sido fuente de inspiración para otros y ha permitido la apertura y aceptación a otras formas de diseño, muy distintas de lo tradicionalmente

aceptado en Costa Rica. Todo con un trabajo cien por ciento costarricense.

¿Está saturada la industria de la joyería en el país?

Es un gremio que tiene espacio para muchos, pero se debe mantener el respeto y la admiración hacia lo diferente y original para que el crecimiento del mercado de diseñadores sea atractivo y no caiga en la mera reproducción del trabajo de otros artistas.

Por ello, hago hincapié en la importancia de que cada artista encuentre su sello personal. Uno de los principales canales de venta de Agot es la cadena de tiendas de Britt, ¿cómo inició esta relación? La relación comercial entre Britt y Agot inició en el 2000, cuando se empezaron a vender mis productos en su primera tienda en el aeropuerto Juan Santamaría, llamada Casa Tica.

La presencia de Agot en Britt nos ha abierto la ventana al mundo, ya que es un espacio para el diseño tico dirigido a un mercado internacional. Hoy en día las piezas Agot se pueden adquirir en cuatro puntos de venta de Café Britt, que incluyen el aeropuerto y varios hoteles.

¿Qué es lo que sigue para AGOT?

Mi gran reto es formalizar la tienda de 55 metros cuadrados que inauguré recientemente en el centro comercial Distrito Cuatro. Esta es una vitrina de exposición

para Agot al oeste de la ciudad, dirigida a la clientela costarricense, ya que la marca siempre estuvo muy orientada al mercado internacional.

La nueva joyería AgoTristán nace con mucha ilusión, y en este proyecto me apoyaron otras artistas nacionales como Miloika Penón, diseñadora del espacio interno, y la artista visual Paulina Ortiz.

Además del plano comercial, Agot se ha ido ganando un buen lugar en el ambiente artístico. En los últimos años, he expuesto junto a artistas como Mario Mafioli y Fabio Herrera y vienen otras exposiciones colectivas que ubican a Agot como pequeñas piezas de arte.

ELLA ES...

Nombre: Adriana Gómez Tristán

Estado civil: casada, con el abogado Tomás Guardia Echandi

Hijos: Lara, de 12 años

Puesto: propietaria y diseñadora de AgoT

Estudios: abogada de profesión, graduada de la UCR

Pasión por el diseño

La marca AGOT hace referencia a las iniciales de Adriana. Como empresa, se distingue por los altos niveles de calidad tanto en el proceso de diseño como el producto final elaborado totalmente a mano. Su filosofía descansa en el amor incondicional por la naturaleza y la pasión por el diseño. Cada diseño de AGOT es considera como una pieza de arte irrepetible. www.agotcostarica.com

Puntos de venta:

  • AGoTristán Joyería, Centro Comercial Distrito Cuatro, Escazú
  • Hossli Jewelers, IV Etapa, Multiplaza Escazú
  • Joyería Cristal, Curridabat
  • Hoteles JW Marriott Hacienda Pinilla y San José, Four Seasons, The Springs Spa and
  • Resort, The Westin Resort and Spa, Riu y Nuevo Dreams Mareas, entre otros.
  • Tiendas de Café Britt en varios aeropuertos
  • Jade Galerie, Frick, Suiza

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