Tras la conmemoración del Día Mundial del Alzheimer, el 21 de setiembre, los especialistas dirigen su atención a los cuidadores, porque una mala estrategia de cuido puede dañar el núcleo familiar

Por: Jéssica I. Montero Soto 25 septiembre, 2013
Contratar personal para cuido implica una reorganización económinca, administrativa y logística para la familia, y amerita asesoría legal.
Contratar personal para cuido implica una reorganización económinca, administrativa y logística para la familia, y amerita asesoría legal.

"En geriatría, cuando damos un diagnóstico de Alzheimer también hacemos una advertencia: se debe cuidar al cuidador", asegura el especialista Leonel Vargas Campos, del Hospital Clínica Bíblica, como parte de una campaña para generar conciencia sobre los efectos que un caso de demencia puede tener en el funcionamiento y la logística de la familia.

De acuerdo con Vargas Campos, lo ideal es que todos los familiares, incluidos los nietos, formen parte del cronograma de cuido. "Y esto no se da, en la mayoría de los casos son las hijas las que cuidan a sus padres o madres con Alzheimer y obviamente se van a agotar: con esa recarga van a enfermar a ese hijo/cuidador. Lo ideal es que, si la decisión familiar es que una sola persona se encargue del cuido, también tenga días libres, que salga y tenga tiempo para descansar", asegura el experto.

Aunque los médicos recomiendan que el paciente esté bajo la supervisión de familiares, esto puede dificultarse en las etapas más avanzadas del padecimiento. Por lo tanto, ese es un buen momento para contratar ayuda especializada, pero tomando las consideraciones laborales y legales del caso. "Siempre les debemos advertir que cuando contratan a alguien, los turnos son de ocho horas y los cuidados son de 24 horas, o sea, son tres turnos. Si solo tienen un colaborador, deben cubrir los otros tiempos, no pretender que esa persona trabaje sin parar", subraya el doctor.

Este es uno de los factores que suma para el aumento de los costos en el cuido de pacientes con Alzheimer. De acuerdo con Vargas Campos, en países como Estados Unidos, se está hablando de $50.000 por año, por paciente, solo en medicamentos y cuido. En el país, el geriatra asegura que el gasto en medicinas básicas puede alcanzar los ¢400.000, ya que las personas con demencias suelen desarrollar otras enfermedades. Ante este panorama, las decisones sobre el presupuesto, los aportes de cada miembro de la familia y las proyecciones a mediano y largo plazo se deben tomar cuanto antes, como grupo familiar. Y en algunos casos, puede ser recomendable involucrar vecinos de confianza.

"La familia debe aceptar que su ser querido va a ser portador de una enfermedad neurodegenerativa, progresiva e irreversible, que no tiene cura, y que a menos que se presente una complicación externa, se puede mantener mínimo de cinco a ocho años. Esto va a causar muchos transtornos dentro del núcleo familiar, particularmente si se aspira a que una sola persona se haga cargo", comenta.

Los médicos geriatras son el primer recuros para asesoría en el tratamiento, cuido y demás temas relacionados con el Alzheimer.