Por: María Clara Vargas 28 junio, 2014

Las cervezas artesanales están cobrando una relevancia particular en estos días. Cada vez es más frecuente encontrarse marcas nuevas en bares y restaurantes de moda. Para elaborarlas, es importante conocer cuáles son los ingredientes básicos que se utilizan en la fabricación de esta bebida.

El primero de ellos es el grano. Tradicionalmente se utiliza cebada, aunque también se recurre a otros, como trigo, centeno, avena e incluso arroz y maíz. Estos son los que aportan los azúcares necesarios para que se produzca la fermentación. Pero para que estos estén en una forma utilizable por las levaduras, en muchos casos en necesario el proceso de malteado. Durante este, el grano se deja germinar y luego se seca y tuesta hasta el grado deseado. El nivel de tostado estará estrechamente relacionado al color de la cerveza producida. No todos los granos son malteables, pero se asume que si lo son, producirán cervezas de mayor calidad.

Otro ingrediente muy importante es el agua. Su calidad y pureza son determinantes en las características del producto final. Muchas de las cervecerías históricas de renombre se ubican cerca de fuentes de agua pura con cantidades controladas de sales y minerales que le dan un carácter único y diferenciador a su bebida.

Por último el lúpulo es el responsable del aroma y sabor amargo tan característico de esta bebida. Además de esto, tiene propiedades antisépticas que ayudan a protegerla y evitar el desarrollo de microorganismos que afectan su calidad. Dependiendo de la receta de cada productor, lo utilizan en diferentes momentos del proceso, siendo más frecuente que se agregue en la cocción del mosto, previo a la fermentación.

Existen diferentes variedades, considerándose entre las de mejor calidad la Saaz, originaria de Bohemia en la República Checa, Goldings y Fuggles de Gran Bretaña y Hallertau y Tettnang de Alemania.

Cada uno puede tener su propia receta e incluso utilizar ingredientes no tradicionales para perfumarlas o darles un gusto particular, pero no podemos obviar la importancia que tienen los básicos.