Sobreoferta genera presión sobre los hoteles del Valle Central

La ocupación mejoró levemente en el 2014 pero hoteles aún buscan como sobrevivir en el mercado

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Desde hace cerca de dos años, los empresarios hoteleros del Valle Central intentan mantener resultados más que rentables en medio de un ambiente hostil creado por la sobreoferta.

Aunque sean establecimientos con mucho tiempo de operar, como el Hotel Presidente o el Gran Hotel Costa Rica, o algunos por abrir, como el Hotel Hilton Garden Inn, la mayoría busca estrategias para captar la mayor cantidad de visitantes.

¿Cuáles? Destacan el definir el segmento de la población que se quiere atraer, remodelar sus instalaciones, resaltar algunas de sus características como la ubicación, precios o antigüedad, entre otras ideas.

Según datos de la Cámara Costarricense de Hoteles (CCH), el año pasado se contabilizaron 403 hoteles de diferentes categorías en el Valle Central, que ofrecen en conjunto 11.588 habitaciones.

Gustavo Araya, presidente de la Cámara, considera que esa cifra es sumamente elevada al tomar en cuenta que al país ingresan diariamente cerca de 3.200 turistas (solo por el Aeropuerto Internacional Juan Santamaría) que se movilizan a diversas zonas del territorio nacional.

De igual manera, la agrupación destaca que el Valle Central es uno de los lugares que presenta menores niveles de ocupación en comparación a otros como las zonas costeras del país.

Esto se evidencia en la encuesta de ocupación hotelera que hace la Cámara de forma mensual. Durante el 2012, se presentó un promedio de 57,3%, pero esta cifra cayó 1,9 puntos porcentuales en el 2013, y aunque el año pasado mostró un leve indicio de recuperación, aún no se acerca a los mejores tiempos.

Estrategias desde la oferta

El “explotar” la historia que guardan sus paredes pero sin dejar a un lado la innovación es la estrategia a seguir del Gran Hotel Costa Rica y Hotel Presidente.

El primero de ellos inició operaciones en 1930 y actualmente cuenta con 107 habitaciones, restaurante, bar y terraza al aire libre, gimnasio, entre otras áreas.

“La forma de diferenciarnos es mediante la entrega de valor a los clientes. Somos una propiedad diferente, histórica, en la que buscamos que el cliente valore el componente cultural del país”, indicó Ludwing Díaz, representante del Gran Hotel Costa Rica.

En los últimos años, han logrado aumentar su nivel de ocupación: del 2012 al 2013 subió un 1% y del 2013 al año pasado un 3%.

Por su parte, el Hotel Presidente abrió sus puertas en 1963 y pasó por un proceso de ampliación importante en los años 90. Sin embargo, intenta mantener una infraestructura adecuada para seguir atrayendo clientes.

“La apertura de mucha competencia ha traído una baja en las tarifas que incluso ha resultado en el cierre de propiedades. Pero uno logra destacar innovando, agregando valor a la propuesta”, mencionó Daniel Mikowski, director del complejo.

Es por esto que se encuentran remodelando las áreas públicas y los servicios que ofrecen. “Los trabajos están pronto a concluir y el resultado será bastante diferente a lo que hasta ahora ha sido nuestra oferta”, agregó.

La dueña del Hotel Grano de Oro, Michelle de Angelis, asegura que otra opción para mantenerse es tener definido el producto que se ofrece y el ser consistentes con la alta calidad y el servicio.

Este complejo hotelero abrió sus puertas en diciembre de 1991 y posee 40 habitaciones, tienda de souvenir , restaurante y otros.

El Hotel Fleur de Lys, que abrió hace 12 años y tiene 30 habitaciones, se promociona como una casa antigua y además saca provecho de su ubicación.

“El negocio está muy mal en San José centro. Se trata de destacar por ejemplo con el precio y la ubicación”, señaló Jordan Zuñiga, representante del hotel.

Mientras estos hoteles tratan de seguir vigentes, otros que están por abrir, como el Hilton Garden Inn, reconocen la situación.

Ellos tienen claro que su mercado será más corporativo y consideran que tienen a favor el garantizar una completa satisfacción y los fuertes pilares culturales de la firma que están orientados totalmente hacia el cliente.

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