Materiales importados de la nación suramericana se usan para elaborar tarimas, muebles y otros

Por: Cristina Fallas Villalobos 9 noviembre, 2014
 La mayor cantidad de madera producida en Chile corresponde a la especie de pino radiata, y Costa Rica es el principal importador en Centroamérica. Sobre todo se compra preparada.
La mayor cantidad de madera producida en Chile corresponde a la especie de pino radiata, y Costa Rica es el principal importador en Centroamérica. Sobre todo se compra preparada.

Año tras año, el mercado maderero chileno se convierte en un aliado más fuerte para los empresarios nacionales, quienes se ven obligados a buscar opciones en el extranjero ante la poca oferta de madera nacional y los altos costos que implica su producción.

Según datos suministrados por la Promotora del Comercio Exterior de Costa Rica (Procomer), la compra de este material en el exterior muestra un crecimiento a partir del 2009, con una leve disminución en el 2013.

En esas importaciones, el país chileno ha tenido un papel protagónico. Durante el año pasado, cerca de un 90% de la madera aserrada y un 50% de los tableros de fibra provenían de ese destino.

El Financiero | Archivo
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Fernando Rosselot, director nacional del Instituto Forestal de Chile (Infor), explicó que Costa Rica es un comprador potencial de madera chilena que está reportando cifras de compras de casi $50 millones anuales, un valor que podría aumentar hasta los $150 millones en los próximos cinco años.

Empero, ¿qué esta causando esos niveles de importación? Las regulaciones consideradas como excesivas y los altos costos de producción local, podrían ser factores determinantes.

En este momento, Costa Rica importa una cuarta parte de su consumo total y el resto lo abastece con madera cultivada en el país, según datos de la Oficina Nacional Forestal (ONF).

Sin embargo, el panorama no parece positivo. Alfonso Barrantes, director ejecutivo de la ONF, indicó que las regulaciones hacen que se aproveche solo un pequeño porcentaje de la capacidad productiva y que, además, el cultivo de madera ha venido disminuyendo en los últimos años.

Los empresarios nacionales resienten dichas limitaciones.

Por ejemplo, Mauricio Guardia, dueño de la empresa nacional Maderas de Centroamérica, afirmó que le sale más rentable importar madera chilena que conseguirla en suelo nacional.

Dicha compañía importa el 80% de la madera que distribuye, principalmente, al sector mueblero, y el restante la compra a diferentes proveedores y la procesa en su planta ubicada en La Uruca, San José.

Guardia explicó que no hay gran cantidad de productores nacionales, y en el caso de su empresa requiere secar la madera y procesarla por rigurosos procedimientos para alcanzar la calidad requerida.

“Desgraciadamente, la industria nacional no está estandarizada, actualmente se está trabajando en una normativa para alcanzar estos estándares”, agregó.

Ante esta situación, el director de la ONF considera fundamental facilitar el manejo sostenible de los bosques primarios y secundarios fuera del patrimonio natural de Estado.

Adicionalmente, se debe promover el cultivo de madera en plantaciones forestales y sistemas agroforestales e incentivar el consumo de madera.

Dicha tarea, dijo, está siendo promovida con iniciativas dentro del marco de la “Estrategia para la Reducción de Emisiones por Deforestación y Degradación de los Bosques”, que coordina el Fondo de Financiamiento Forestal de Costa Rica (Fonafifo) y que cuenta con el apoyo de ONF.

¿En qué usamos la madera?

Del material importado desde el país sudamericano, cerca de un 50% es utilizado para la elaboración de tarimas para la exportación de frutas y otros productos.

El resto del material se implementa para la fabricación de muebles y otros propósitos.

Para Fernando Rosselot, de Infor, es una situación que puede cambiar, ya que la madera importada también tiene potencial para la construcción de viviendas y otros, negocios vistos con buenos ojos por el sector empresarial.

“En Costa Rica, se puede utilizar en hotelería, colegios, viviendas sociales, miniciudades y otros. Lo que faltaría es tener la disponibilidad de madera y la capacidad, conocer el material y que esté acorde a la construcción y especificaciones de la misma”, señaló.

Con él coincidió Martín Hurtado, dueño de Martín Hurtado Arquitectos Asociados, empresa que desarrolla grandes proyectos con madera en Chile.

El arquitecto observa gran oportunidad de sustituir otros materiales por madera en el área de construcción, especialmente de hoteles, un sector muy significativo en Costa Rica y acorde con el concepto ecoamigable.

Estas y otras ideas se expusieron en el Encuentro Empresarial Forestal Maderero América Central y el Caribe, organizado por ProChile la semana pasada.