Marinas turísticas no logran levantar ánimo de inversionistas

El ingreso de turistas para pesca deportiva pasó de 7,3% en el 2006 a 4,8% en el 2012

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En una primera etapa tendría 101 espacios para yates y embarcaciones grandes; en una segunda fase se adicionarían 46 más, además de área comercial y parqueos. El plan era tener todos los servicios que un turista y su yate requieren cuando buscan practicar pesca deportiva o pasear unos días en el país.

La historia del proyecto Marina Las Gaviotas, en Golfito de Puntarenas –encabezada por el empresario Brian David Gibbs–, se ha quedado encallada en trámites, permisos y esperanzas de iniciar su construcción algún día y sumarse a la raquítica lista de marinas turísticas existentes en Costa Rica.

Las Gaviotas recibió el aval de la Comisión Interinstitucional de Marinas y Atracaderos Turísticos (Cimat) –brazo auxiliar del Instituto Costarricense de Turismo (ICT)– desde febrero del 2011 y en marzo del mismo año se inició el proceso ante la Municipalidad de Golfito. Desde entonces, espera la firma de la concesión y su inscripción.

Como si el tiempo se hubiera detenido, el desarrollo del mercado de marinas turísticas y la inversión en torno a estos enclaves no ha pasado de ser una quimera.

Dieciseis años después de entrar en vigencia la Ley de Marinas y Atracaderos Turísticos (Ley 7774) y dos de haberse reformado para agilizar trámites y disminuir requisitos, hoy quedan solo cuatro proyectos en trámite. Además de Las Gaviotas, están Bahía Banano, El Coco y Bahía Cocodrilo.

En el 2007, hacían fila ante la Cimat al menos 21 proyectos y para enero del 2012 quedaban nueve.

Y es que el ingreso de turistas para realizar pesca deportiva –actividad principal vinculada a las marinas– tampoco ayuda.

Según datos del ICT, mientras en el 2006, un 7,3% de los visitantes por vía aérea (por los dos aeropuertos internacionales) lo hacía por pesca deportiva, en el 2009 la cifra cayó a 6,2% y el año pasado quedó en 4,8%.

El estudio se basó en encuestas a 2.334 personas, dirigidas a ciudadanos norteamericanos o canadienses que abordaron vuelos en el Juan Santamaría o en el Daniel Oduber.

Se estima que en el 2012 ingresaron al país atraídos por la pesca deportiva unas 73.967 personas.

Interrogantes ambientales

La Marina Bahía Escondida, que se pensaba ubicar en Golfito y que ya tenía el aval de la Cimat, primero suspendió el inicio de la fase constructiva y actualmente está dentro del grupo de propuestas que no se desarrollaron del todo. El motivo: problemas de financiamiento.

Otra iniciativa descartada es Marina Moín & Resort anunciada con bombos y platillos por Adrián Polini, exdirector del proyecto. Sería, según los planes, una de las marinas más grandes del mundo, con una inversión estimada en $180 millones y que permitiría el atraque de 400 yates.

Tendría, además, un hotel de cinco estrellas, condominios, villas, centro comercial y entretenimiento, todo bajo la sombrilla de un complejo llamado Isla Moín.

El desove de tortugas y la carencia de estudios sobre humedales generó cuestionamientos de la viabilidad ambiental otorgada por la Secretaría Técnica Nacional Ambiental (Setena).

El Ministerio de Ambiente decidió anular todos los permisos y se está a la espera de que la Procuraduría ratifique la anulación.

Otro proyecto que ha generado polémica entre los habitantes y grupos organizados de Puerto Jiménez es Marina Bahía Cocodrilo, liderado por Cory Williams. La propuesta ya tiene los permisos ambientales, de la Cimat y hasta la concesión por parte de la municipalidad local.

El plan es invertir $40 millones, para poder recibir 259 embarcaciones con todos sus servicios y dotar de 80 residencias a los visitantes.

Mientras tanto, Williams está en búsqueda de financiamiento y socios inversionistas.

Las marinas turísticas no son sinónimo de destrucción ambiental admite el especialista y académica, Freddy Pacheco. El quid del asunto está en la calidad y rigurosidad de la regulación que ejerce el Estado, a través de instrumentos legales, en el caso de Costa Rica, por medio de la viabilidad ambiental y por el tamiz de la Cimat.

En muchos países, como Estados Unidos, existen enormes complejos marinos capaces de albergar hasta 6.000 embarcaciones y son verdaderos focos de desarrollo gracias a su adecuada vigilancia.

Óscar Villalobos, secretario técnico de la Cimat, reconoce que la coyuntura no es la mejor para el desarrollo y consolidación del mercado de marinas.

En el abandono o suspensión por tiempo indefinido de los proyectos inciden los problemas de financiamiento, producto de la crisis económica y de los grupos de presión ambiental.

También tiene que ver el hecho de que no exista un plan regulador costero en la zona donde se piensa construir la marina y que impide continuar con etapas posteriores.

“Otras propuestas posiblemente por lo complejo técnico y legal, costos y tiempos de los proyectos, no estaban acordes con las expectativas en la construcción y venta de condominios”, relató Villalobos.

Las tres en operación

Con este escenario y a pesar de la existencia de instrumentos legales para atraer inversiones en este campo, desde el 2002 solo operan tres marinas: Los Sueños, Papagayo y Pez Vela.

En el caso de Papagayo, Manuel Ardón, vicepresidente senior de Península Papagayo, admite que los efectos de la crisis aún son visibles.

Pese a lo anterior, asegura que gracias a los altos estándares de la marina y a los servicios paralelos que presta, se mantiene el interés de sus clientes y se ha percibido mayor ingreso de embarcaciones este año respecto del 2009, aún cuando Ardón no reveló cifras exactas.

El ejecutivo confía en que la operación del hotel Hyatt Andaz, que se construye en Papagayo y cuya inauguración está prevista para diciembre, permitirá un flujo de nuevos clientes hacia la marina. Ambos proyectos se encuentran en el área de Península Papagayo y son parte de la concesión que otorga el Estado para la maduración de un polo turístico.

Esta iniciativa no ha realizado nuevas inversiones y seguirá con la segunda parte de su plan cuando el mercado lo demande.

Los Sueños tiene la ocupación más alta –de 90% en temporada verde y más de 100% en la dorada– dijo su directora de mercadeo, Ashely Bretecher.

En su criterio, muchos desarrolladores vieron el éxito de Los Sueños y pensaron que había suficiente demanda, pero no tomaron en cuenta la masa crítica necesaria para llenar los espacios, negocios (villas, hoteles, comercio) y servicios en torno a ella.

Los Sueños completó sus espacios y no tiene inversiones pendientes e, incluso, en plena crisis logró vender Altavista, un proyecto residencial, concluyó Bretecher.

Embarcaciones a la deriva

Las solicitudes para nuevos proyectos ha ido disminuyendo

Proyecto-ubicación Situación Empresa a cargo
Marina Los Sueños, playa Herradura, Garabito Operando desde el 2001 con 200 espacios en agua y 100 en tierra. Guapizul Ltda.
Marina Papagayo, playa Manzanillo, Papagayo Operando primera etapa, 180 espacios para yates Marina Papagayo S.A.
Marina Pez Vela, Quepos de AguirreOperando primera etapa con 100 espacios Marina Pez Vela Quepos S.A.
Marina Bahia Banano, Golfito centroInscripción del contrato concesión en registro de propiedad Bahía Banano S.A.
Marina El Coco, Punta Centinela, El Coco CarrilloSolicitud de concesión ante Municipalidad Carrillo Asociación para el Desarrollo de la Marina Playas del Coco.
Marina Bahía Cocodrilo, Puerto Jiménez, GolfitoObtuvo concesión y está elaborando planos constructivos desde enero del 2012. Bahía Cocodrilo S.A.
Marina Gaviotas, Golfito centroTrámite concesión e inscripción Vision Realty adn Development S.A.
Marina Golfito, Golfito centro Suspendió fase constructivaHacienda El Dorado S.A.
Marina Moín & ResortCuestionamientos de viabilidad ambientalMoín Resort & Marina S.A.
Sostenbilidad y financiamiento