Por: Jéssica I. Montero Soto 21 julio, 2013

Un estudiante de 17 años se conecta por Skype para entrevistarse con el comité de selección de una universidad japonesa. Al final de la conversación, el centro de estudios acepta de inmediato al aspirante y, además, le ofrece una beca completa: ahora son ellos quienes quieren asegurarse de que él los elija.

Este es un caso real de un estudiantes de 12° año, bachiller internacional con The European School, y de acuerdo con la directora de la institución, Anne Aronson, no es un caso aislado.

Para llegar a este punto, la directora mantiene vigente el plan de estudios con nuevos proyectos, como una editorial de libros de texto y literatura, con el nombre de La jirafa y yo, mediante la cual procura enriquecer el proceso de aprendizaje y experimentación de la lectura en español, ya que el programa en inglés ha sido tradicionalmente más fuerte que el de la lengua de Cervantes.

En el proceso de desarrollo, Aronson se encontró con la necesidad que tienen las escuelas públicas de recursos baratos y de calidad para que los niños lean y está en una campaña de acercamiento a diferentes instituciones para compartir la experiencia exitosa de The European School, donde todos los estudiantes leen a diario desde primer grado.

“Ha sido un proceso lento y con inconvenientes, pero yo no tengo prisa. Sé que la editorial va a caminar y a tener éxito, así que eso no me preocupa”, asegura Aronson.

Las iniciativas de Anne van en paralelo con las de la Asociación de Colegios del Bachillerato Internacional de Costa Rica (Asobitico), liderada por su esposo, Steve, con la que buscan la implementación del Bachillerato Internacional en colegios públicos ( http://asobitico.org/ ).

En este momento, además de los cinco colegios privados con Bachillerato Internacional, ya lo tienen en el Colegio Experimental Bilingüe de Palmares, el Liceo de Costa Rica, el Colegio Gregorio José Ramírez y el Colegio de Bagaces. Pero cada nuevo caso representa una inversión de $10.000, más gastos administrativos y mucho trabajo de lobby .

Con ese bachillerato, los estudiantes pueden aplicar a diferentes programas universitarios en todo el mundo.