15 junio, 2014
Si quiere mejorar la productividad, asegúrese de que lleve el ritmo adecuado
Si quiere mejorar la productividad, asegúrese de que lleve el ritmo adecuado

CristinaCubero

Hasta el baile puede darnos lecciones de liderazgo, de organización y de trabajo en equipo, que se pueden aplicar a lo interno de las empresas.

En estos meses, he tenido la oportunidad de iniciar un proceso de aprendizaje partiendo del nivel cero, compartiendo con colegas intermedios, avanzados y con un líder instructor. El proyecto es intenso: clases de zumba.

Si quiere mejorar la productividad, asegúrese de que lleve el ritmo adecuado
Si quiere mejorar la productividad, asegúrese de que lleve el ritmo adecuado

Puede parecer un tema arriesgado pero, hablando en términos de negocio, ¿no se trata de ser atrevidos?

Conforme los meses avanzan y mi condición física mejora, puedo determinar algunos elementos que sin duda me ayudan a aprender y sobre todo a no rendirme. Más aún, me han capturado. ¿No desea usted eso para su empresa cuando hablamos de talento?

Sin duda, tener metas claras y un propósito, es la plataforma de todo reto. Con este punto asumido, pude comprobar, en directo, algunas mejores prácticas que conocemos y que se pueden aplicar a las empresas.

• Cuando la coreografía y ritmo se alinean la coordinación fluye mejor: El ritmo indica en la práctica y en momento real cómo y con qué frecuencia hacer cada movimiento. Por esto, es preciso revisar el “ritmo” que usamos para que cada paso de nuestra gente fluya en el día a día.

Revise si un ritmo mal seleccionado confunde y descoordina a su personal, reflexione qué elementos dan la música y el ritmo a la coreografía que llamamos “trabajo”: ¿Es la forma en que estamos organizados? ¿La dinámica de nuestros procesos? ¿Nuestros estilos de liderazgo? ¿Nuestra cultura?

¿Entiende su colaborador la conexión entre el movimiento personal y la coreografía de la empresa? ¿Está colocando usted una música suave y está pidiendo un ritmo acelerado y movimientos rápidos?

Es posible que en algunos casos se debe primero aprender el movimiento y perfeccionarlo para luego aumentar la velocidad. Tómelo en cuenta.

• Ubicarse detrás de “personal de alto desempeño” . A veces es necesario aprender al lado de un colega, le podemos seguir mejor el ritmo y la coordinación cuando pensamos que el instructor va un poco “acelerado”.

Como en toda empresa, cuando hay un líder para muchos colaboradores, no siempre lo podemos “ver” y seguir sus pasos; cuando estamos cerca de un colega es más fácil seguirlo y lograr más rápido el “movimiento”.

Finalmente, esta persona no es “el jefe” pero lo hace muy bien y nos guiará en tiempo real. Las redes definitivamente funcionan. Póngalo en su lista de atención.

• El instructor debe moverse y no solo enseñar desde el frente de la clase . Aunque tengamos colegas y nos guíen, siempre es bueno escuchar el “bien” de la instructora o recibir una guía directa de cómo mejorar el paso. Muévase dentro de la pista y motive a su equipo.

El escuchar al final de la clase una expresión como “¡muy buen avance!”, definitivamente nos llena de energía. ¿Lo hacemos nosotros en la empresa? ¿Brinda usted algún tipo de retroalimentación a sus colaboradores? ¿Cada cuánto?

Recuerde que la hora de clase diaria no será suficiente para lograr su propósito. El llevar el ritmo en la empresa es un esfuerzo constante y permanente.

Anímese y ponga buen ritmo en su empresa, le aseguro que el movimiento será natural y perfecto cuando tenga la música correcta.