Ideas para papás con poco tiempo que quieran disfrutar esta época en familia

Por: María Clara Vargas 28 junio, 2014
 Fuera de casa. Salir de los lugares habituales rompe la rutina.
Fuera de casa. Salir de los lugares habituales rompe la rutina.

Las vacaciones escolares son un momento esperado para las familias, especialmente para aquellos padres que trabajan, y han realizado esfuerzos para organizarse con antelación y sincronizar sus días libres. Esto les permite realizar paseos más extensos que los que realizan normalmente: un viaje especial, ir a la playa, montaña o visitar familiares que viven lejos.

Sin embargo, algunos solo obtienen unos cuantos días de permiso y deben adaptarse a paseos más cortos, por lo general de un día. Otros, con menos opciones, deben reorganizar el cuido de sus hijos en estos días, y hacer planes para la tarde o la noche.

En estos casos, la mejor opción es organizar actividades en casa, compartiendo tareas, por ejemplo, que su hijo arme la mitad de un rompecabezas durante el día, para que usted le ayude en la noche, escribir un cuento que usted va a completar, construir algo entre ambos, y actividades semejantes.

Organice una pijamada en su casa, una tarde de cine, un picnic o una competencia deportiva en el patio o en un parque cercano. Considere invitar a algunos amigos de su hijo. También puede disfrutar de paseos en bicicleta, o en patines, siempre que se tomen las precauciones requeridas.

Siembre plantas en el jardín o haga una huerta e incluya un paseo al vivero. Estas actividades tienen la ventaja de ser recreativas-formativas y siguen teniendo resultados a largo plazo, ya que su hijo puede, posteriormente, responsabilizarse del cuido e ir observando el crecimiento de esta.

No se limite a los lugares más concurridos, existen opciones diferentes e interesantes que se encuentran con una sencilla búsqueda en Internet o incluso solicitando referencias a sus contactos: las lecherías, una granja, ir a pescar, visitar un zoológico o un refugio de animales.

Las actividades al aire libre son las más recomendadas, porque generan mayor estimulación a todos los sentidos, favorece el desarrollo de la motora gruesa (habilidad para mover los músculos, mantener el equilibrio, adquirir agilidad, fuerza y velocidad, entre otros) y ayuda a ser más saludables en general.

Además, los juegos en exteriores suelen requerir poco dinero y permiten la participación de toda la familia. En ocasiones, una manguera y unos cuantos globos, pueden hacer de una mañana el rato más feliz.

También tome en cuenta los juegos tradicionales, que nunca pasan de moda: “la anda o quedó”, “un, dos, tres queso”, “escondido”, “quemados o inmóvil o quedó congelado”, “balón prisionero”, “elástico”, “suiza”... ¿cuántos más recuerda?

En casa

Si el tiempo le impide salir, no se preocupe, hay muchas actividades para hacer de su casa el mejor salón de juegos, sin depender de los aparatos electrónicos. Para esto se requiere de imaginación y estar dispuesto a tener mucha diversión y un poco de desorden.

Instale una tienda de campaña con sábanas y pase la noche con colchones en la sala; organice un concurso de disfraces y permítale a sus hijos usar su ropa; canten karaoke o adivinen películas; cocinen cupcakes , chocolates o galletas para compartir o, bien, instale un salón de belleza y permita que le realicen peinados y maquillaje, eso sí, esconda las tijeras.

También están las actividades un poco más tranquilas, como pintar, hacer manualidades, leer, construir con legos, paletas, bloques o plastilina, y los juegos de mesa. La idea es disponer de actividades variadas, que llenen de entretenimiento y diversión estos días, y le permitan a todos los miembros de la familia salir de la rutina y recuperar energía para regresar a clases.

Independientemente de si usted puede o no disponer de vacaciones, es importante que considere este periodo como un descanso y flexibilice las reglas de casa. Por ejemplo, puede permitir que se acuesten una o dos horas más tarde, y se levanten tarde también, si esto no interfiere en su horario laboral y considerando las edades. Comer frente al televisor, bañarse tarde, o no ordenar el cuarto todos los días, son otras opciones.

No olvide que las vacaciones son un respiro de la rutina; la espontaneidad y el tiempo libre son valiosos también. Si planifica cada minuto, tendrá como resultado una familia agotada. Algunas veces el mejor descanso es hacer las cosas que regularmente no pueden hacer, como desayunar en la cama y perecear hasta tarde viendo películas. Lo más importante, es compartir en familia los momentos que la rutina diaria nos arrebata.

Tareas del hogar

1

Las vacaciones también se suelen aprovechar para ordenar la casa, ya que es difícil sacar el tiempo para estas labores en otras épocas del año.

2

Enséñele a su hijo a desalojar el exceso de juguetes, organizar y reconocer los problemas relacionados con la acumulación de posesiones innecesarias.

3

Enlace esta actividad con la solidaridad hacia personas necesitadas, así obtendrá un doble beneficio.

Fuente Centro de Psicología y Desarrollo.

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