Opinión: Los primeros 7 años del Cafta


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Los primeros siete años de vigencia del Cafta-DR han permitido fortalecer la relación comercial entre República Dominicana, Centroamérica y los Estados Unidos. El comercio total se ha incrementado en promedio un 8% anual, pasando de $34.961 millones en el 2005 –año previo a la entrada en vigencia del acuerdo– a $61.107 millones en el 2012.

El crecimiento promedio anual de las exportaciones de los países Cafta-DR hacia los Estados Unidos desde que está en vigencia el acuerdo, igualó al de las exportaciones de China hacia ese mercado (8%), superó el de las ventas de sus vecinos del Nafta (7%), y también superó el de las exportaciones totales del mundo hacia Estados Unidos (5%). De esta manera, el Cafta-DR le ha brindado a la región un elemento que mantiene vigente y realza la competitividad de nuestras exportaciones hacia los Estados Unidos.

Costa Rica ha tenido un desempeño sobresaliente en esta relación comercial. Mientras que en el 2005 el principal socio comercial de los Estados Unidos en la región era la República Dominicana, en el 2012 es Costa Rica quien asume esa posición. Las preferencias arancelarias y las reglas claras que establece el acuerdo ofrecen condiciones de seguridad y predictibilidad al comercio y la inversión, lo cual ha permitido que las exportaciones continúen creciendo y que Costa Rica se consolide como el primer proveedor regional en el mercado estadounidense, al contabilizar, en 2012, casi el 40% de las ventas totales de la región a ese mercado, seguido en menor medida por Guatemala, Honduras y República Dominicana (15%, 15% y 14%, respectivamente).

También se destaca en el último año que las exportaciones costarricenses a Estados Unidos se incrementaron en casi el doble de lo que lo hicieron las ventas totales de los socios del Cafta-DR.

Más compras

Las importaciones procedentes de los Estados Unidos también han crecido a un ritmo elevado desde la entrada en vigencia del acuerdo; las de Guatemala y Costa Rica son las más dinámicas, con tasas de crecimiento promedio del 11% y 10% por año, respectivamente.

En el caso específico de Costa Rica, el crecimiento de las importaciones resulta sumamente positivo para el país, ya que son complementarias con la producción nacional y permiten mayores opciones a disposición del consumidor. Gran parte de las compras a los Estados Unidos corresponden a insumos que favorecen la competitividad de las actividades productivas nacionales (frijoles de soya, maíz, propano, papel, petróleo y derivados), o bien insumos esenciales para actividades de manufactura sofisticadas integradas a cadenas globales de valor (por ejemplo, componentes electrónicos y componentes para instrumental médico).

En el mundo de las cadenas globales de valor, para ser un exportador exitoso y eficiente hay que ser capaz de importar de manera eficiente también. En el caso de Costa Rica, cerca del 40% de sus exportaciones totales están integradas a cadenas globales de valor de electrónica, dispositivos médicos, aeronáutica, automotriz y dispositivos de filmación. De ahí el valor que tiene para el país contar con un acceso preferencial a mercados como los Estados Unidos, pero también a poder importar de ese país insumos industriales sofisticados que constituyen componentes clave del proceso productivo global.

No menos importante resulta destacar el hecho de que los Estados Unidos sigue siendo nuestro principal proveedor de Inversión Extranjera Directa (IED), pues en el 2012 se recibió de ese país un total de $965 millones, cifra que corresponde a un 43% del total recibido en ese año. Esto es de particular importancia, no solo en razón de las oportunidades de empleo que genera y de su contribución a la diversificación de la oferta exportable del país, sino además por cuanto permite seguir ampliando la integración a las cadenas globales de valor.

Sostenbilidad y financiamiento