ENFOQUES

El verdadero impacto del terrorismo y su solución


  • Facebook (Compartir)
  • Tweetea!
  •  
  • Imágenes

Los ataques terroristas en Francia, Siria, Bélgica, Turquía, Estados Unidos, Iraq, Kenya y más, aparte de inaceptables, tienen un efecto devastador a nivel social y económico.

Hay grupos cuya agenda es eliminar la aceptación de inmigrantes; causar desconfianza y discriminación entre nacionalidades, razas y religiones; impactar los modelos productivos y la dinámica global de comercio, todo con el objetivo de avanzar causas que no tienen cabida en un mundo moderno, abierto, integrado y un poco más tolerante.

El terrorismo funciona, como evidencia la cancelación de millones de viajes de vacaciones a destinos turísticos importantes; el aumento desproporcionado de inversiones en seguridad o la ausencia de atletas importantes de las justas olímpicas. Tal vez el más claro ejemplo de su impacto sea Brexit, que revierte una dinámica de décadas en la integración de Europa.

LEA TAMBIÉN: El 2016, annus horribilis para el turismo en Turquía

Con el terrorismo, todos perdemos, pues la negociación es ineficaz y las “reacciones duras” nos rebajan a todos al homicidio indiscriminado de inocentes, pues los terroristas siempre se albergan en comunidades precisamente para “esconderse en campo abierto”, invitando a quienes les adversan a rebajarse a su nivel.

Apoyar tiranos, como Assad en Siria, puede ayudar a controlar grupos terroristas, pero –aparte de cambiar un mal por otro–, en la era del WhatsApp, el terrorismo opera de manera descentralizada, en cualquier parte y momento, usando a jóvenes que, decepcionados ante “el sistema”, se rebelan de la manera más radical.

La única forma sostenible de combatir el terrorismo es con prosperidad y oportunidades; con progreso social enfocado, precisamente, en aquellos lugares y poblaciones donde más se necesita. Solidaridad real hacia los más necesitados y rezagados a nivel social. Quitarle a los terroristas su capital social.

No obstante, hoy la dinámica requerida es poco probable y, lamentablemente, ya suenan tambores de una gran guerra, descentralizada y terrible, cuyo impacto será solo mas miseria y resentimiento…

* Este artículo fue modificado posterior a su publicación. Debido a un error de edición, se eliminó una frase clave en el quinto párrafo. Ofrecemos las disculpas al autor y a nuestros lectores.

Sostenbilidad y financiamiento