La fusión de universidades


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Esa parece ser la nueva tendencia. Menos universidades pero más fuertes. La fusión y formación de alianzas entre universidades, tanto públicas como privadas, es un fenómeno que ocurre a un ritmo creciente a nivel global. En Europa, por ejemplo, se registran cerca de 100 fusiones desde el año 2000.

Las razones que motivan esta tendencia son variadas: algunas incluyen el mejor posicionamiento en los ranking universitarios; la reducción de costos; el aumento de visibilidad, prestigio e influencia; la concentración de talentos y recursos; la conformación de sinergias; la reducción de duplicidades; la atracción de financiamiento externo y la simplificación de la gobernabilidad institucional.

Algunos ejemplos. En Alemania, la Universidad de Karlsruhe se fusionó con el Centro de Investigaciones de Karlsruhe para crear el Instituto Tecnológico de Karlsruhe, un análogo al Instituto Tecnológico de Massachusetts de Estados Unidos. Esto le ha permitido aumentar el número de estudiantes mientras que se concentraron recursos y capacidades para generar investigaciones de mayor calidad.

Varias instituciones se integraron a la Universidad de Aalto en Finlandia con el fin de potenciar el sistema de educación superior de ese país. En poco tiempo, la nueva y más grande universidad subió 50 puestos en el ranking QS.

Similares ejemplos de fusión entre instituciones de investigación gubernamentales y universidades públicas se han visto en Dinamarca y Estonia. Este país redujo de 41 a 29 el número de instituciones de educación superior en un periodo de 12 años.

En Francia, está ocurriendo uno de los casos más interesantes. Luego de las revueltas estudiantiles de 1968, la Universidad de París (fundada en 1150) fue dividida en 13 universidades autónomas que perdieron competitividad con el tiempo. Actualmente, algunas se están reagrupando en comunidades colaborativas y se espera que pronto se fusionen completamente, con el objetivo de recuperar la universidad comprensiva, multidisciplinaria, competitiva y con el mejor posicionamiento global.

Falta de voluntad

En algunos otros países, ha sido un poco más difícil completar la fusión de universidades. Estas iniciativas requieren de tiempo pero sobre todo compromiso y buena volundad de los gobiernos y de las universidades como entes autónomos, pero también de los académicos que forman parte de ellas.

En Costa Rica, un ejemplo positivo constituye la unión de varios colegios universitarios para conformar la Universidad Técnica Nacional en el 2008. Quienes decidieron unirse están hoy mejor que quienes decidieron mantenerse al margen.

Sin embargo, todavía se podría hacer más y este es un tema que debería discutirse con mayor profundidad públicamente.

Aún más, debería aprovecharse para revisar la asignación porcentual del Fondo Especial de Educación Superior a cada una de las universidades de Conare. La distribución actual fue establecida hace algunos lustros, en momentos que, haciendo una analogía con una familia, se contaba con un hijo en la universidad y tres en la escuela. Hoy, esa familia mantiene un hijo en la universidad, dos en el colegio y dos en la escuela. Los hijos crecen y la familia cambia, la mesada por tanto debería revisarse.

Sostenbilidad y financiamiento