10 junio

Luis M.Barboza

El 1° de junio se celebró el Día Mundial de la Leche, fecha instaurada por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) a partir del 2001, con el objetivo de promover la importancia que tiene este producto y sus derivados en la producción agropecuaria mundial, y a la vez educar sobre los beneficios potenciales de su consumo diario.

Según datos de este organismo, en 2016 se produjo una cantidad aproximada a los 817,2 millones de toneladas de leche equivalente, de las cuales se comercializó a nivel internacional menos del 10%. Dato que demuestra la fuerte tendencia mundial al consumo nacional y el posicionamiento en nichos de mercado local que tienen la leche y los productos lácteos.

En el comercio internacional, solo el año pasado se exportó un total de 7.296.892 toneladas de leche procesada, por un valor aproximado de $16.000 millones, siendo Nueva Zelanda el principal exportador con una participación del 25,8%.

Este país, junto con Holanda, se encuentra también entre los principales exportadores mundiales de mantequilla y materias grasas. Alemania, con una participación del 14%, lidera la exportación mundial de quesos, seguido por Holanda y Francia (13 y 12%, respectivamente).

En cuanto a las importaciones mundiales, es China el principal destino de la leche procesada.

El gigante asiático, considerando además la región administrativa de Hong Kong, tuvo una participación muy cercana al 18%.

En cambio, son países europeos, en especial Francia y Alemania, los principales importadores de derivados lácteos, reafirmando de esta forma el intercambio comercial de estos productos con sus socios regionales.

Otros mercados de importación emergentes son, en su mayoría, países árabes (Argelia, Arabia Saudita) y Rusia. Mientras que en América Latina destaca la participación de México y Brasil, países que en 2016 experimentaron aumentos notables en su porcentaje de participación en las importaciones de leche procesada.

El país

Costa Rica ocupa el puesto 38 entre los países exportadores de leche procesada. En 2016, el país exportó una cantidad aproximada de 12.600 toneladas de ese producto, con un aumento de 31% en la tasa de crecimiento anual en valor entre 2015-2016.

Centroamérica continúa siendo el principal destino de las exportaciones. El valor de las exportaciones de queso costarricense también aumentó su valor en un 13% con respecto al 2015.

Los productores de leche realizan grandes esfuerzos por mantener la productividad, al tiempo que buscan garantizar la rentabilidad del negocio y mejores condiciones competitivas.

El sector enfrenta retos importantes. Si bien las estadísticas revelan un escenario positivo a corto y mediano plazo, las organizaciones deben avanzar hacia la adopción de mecanismos de gobernanza participativa, estructuras de apoyo (incentivos financieros, insumos técnicos, gestión del aprendizaje y la innovación) y esquemas de fortalecimiento de la producción primaria, en particular, mediante el seguimiento a los programas de transferencia tecnológica.

La desgravación arancelaria de los productos lácteos, dispuesta en el marco del tratado de libre comercio con Estados Unidos es otro de los temas que debe analizarse con detenimiento, pues es un hecho que su impacto obliga a replantear la agenda sectorial y su capacidad de articularse con otras plataformas de desarrollo productivo.

Esto es particularmente importante si se tiene en cuenta que las zonas del país en que la actividad lechera y de doble propósito se muestra más dinámica, como es el caso de las regiones Huetar Norte (Guatuso, Upala) y Huetar Atlántica (Sarapiquí) fueron afectadas de forma severa por el paso del huracán Otto en noviembre del año anterior.