8 julio

En nuestra edición anterior publicamos un artículo titulado “Mercado costarricense de Internet fijo carece de profundidad y rivalidad”, en el que se consigna que tanto reguladores como operadores dicen que el mercado ya alcanzó madurez. De hecho, el mercado de Internet fijo tiene tiempo de haber sido declarado un mercado en competencia, pero seguimos teniendo conexiones caras, lentas y asimétricas, lo cual, por supuesto, no es culpa de nadie...

El artículo permite establecer una semejanza entre nuestra infraestructura vial, con miles de kilómetros de calles y carreteras en no muy buen estado, y la digital, ya que tenemos muy buena cobertura y penetración pero pésima velocidad de acceso y alto costo de este. Claro, en la infraestructura digital la eterna excusa del costo no es de recibo.

El costo, al cliente final, por megabit por segundo (asimétrico) en Costa Rica ronda los $4. El año pasado el ministro de Ciencia y Tecnología aspiraba a que llegáramos a ofrecerlo por $1. Recientemente hemos visto ofertas de Gigabit simétricos (1.000 mbps en ambas direcciones) por $80 en EE. UU. y por €40 euros en Cataluña, España, eso equivale a $0,05 por megabit; nuestro Internet fijo es casi 100 veces más caro (y además asimétrico). Una diferencia de dos a uno o incluso tres a uno, tal vez podría justificarse por razones externas al mercado (la favorita es el costo del tráfico internacional), pero dos órdenes de magnitud de diferencia apuntan directamente a problemas estructurales del mercado, es decir a un mercado sumamente inmaduro en el que no hay suficiente competencia.

Para evitar el tráfico internacional, el año pasado NIC CR implementó un IXP (Internet exchange point) donde el tráfico interno se distribuye sin necesidad de salir del país. Notoriamente, todos los operadores menos uno se han conectado al IXP; el que se rehúsa es el más grande.

Reproducimos tres párrafos del artículo aludido:

“En Internet fijo (residencial y corporativo) los empresarios acusan los problemas y costos en infraestructura, particularmente, así como la falta de declaratoria de competencia en el mercado mayorista, los costos de tráfico internacional y que no se ha dado el paso para la desagregación del bucle. Esta es la red de cobre del ICE, que permitiría a varios operadores brindar servicios de datos y así extender su oferta a más zonas geográficas.

“Estas situaciones estarían impidiendo una mayor competencia en Internet fijo, pese a que ya este mercado fue declarado en competencia en octubre del 2016 (efectiva en enero pasado) por la misma Superintendencia.

“Los servicios se van ajustando de manera gradual. Las condiciones están dadas para satisfacer las necesidades de los clientes. Si alguno de los operadores ofreciera mejores precios, el mercado reaccionaría”, dijo Manuel Emilio Ruiz, directivo de la Sutel.

El directivo de Sutel se queja de que los operadores no ofrecen mejores precios y por eso el mercado no reacciona, pero hay 18 proveedores de servicios de Internet fijo; eso hace muy poco probable que haya colusión. Obviamente no basta con muchos proveedores honrados para producir el nivel de competencia necesario que baje los precios y explote la demanda.

La clave la menciona el artículo en el texto antes reproducido: no se ha dado la desagregación del bucle local. Si se hubieran esforzado para encontrar un término menos entendible, no lo hubieran logrado, nadie entiende qué es el bucle local o cómo o por qué se debe desagregar. El resultado es que después de tantos años de apertura del mercado, sigue siendo cierto que el dueño del alambre que llega a la casa u oficina del cliente es el dueño del cliente. El costo de cambiarse de proveedor de servicio es muy alto. En Internet fijo no existe el equivalente de transportabilidad numérica que hay en la telefonía móvil.

Desagregar el bucle local significa que los operadores deben compartir la infraestructura. La ley diferencia claramente entre los operadores de redes y los proveedores de servicio, pero en la realidad la separación no se ha dado; los operadores de redes invierten en construir infraestructura y solo la usan ellos como proveedores de servicio. Si existiera la separación (al menos contable) entre operadores y proveedores, con el mismo alambre (cobre, coaxial o fibra) que llega a las instalaciones del cliente, todos los proveedores del servicio podrían vender sus servicios sobre la misma infraestructura. Así, los clientes podrían cambiar de proveedor con solo un clic.

Los reguladores consideran la desagregación del bucle un mercado aparte y no parece que consideren que sea muy importante ya que no han hecho nada al respecto. Pero lo cierto es que mientras no se dé la desagregación del bucle local, el Internet fijo que tanto necesita el país para enfrentar el futuro seguirá siendo caro, lento y asimétrico.