Por:  15 julio

El Acuerdo Nacional entre Partidos Políticos con Representación Legislativa es un primer paso hacia la reconstrucción de confianza entre los partidos políticos –tan ayunos de diálogo y acuerdos desde los años 90– y entre estos y la sociedad, siempre y cuando cumplan lo que de buena fe han negociado y firmado.

El Acuerdo tiene una visión de lo que los partidos políticos aspiran lograr en 10 temas de alta importancia; con objetivos estratégicos y criterios de selección y aprobación de proyectos, para mover el país de su estado actual hacia el de esa visión hoy compartida.

Incluye 59 acuerdos que deben ser cumplidos en todos sus alcances por el próximo gobierno con el apoyo de los firmantes que votaron a favor de ellos (la gran mayoría por unanimidad). Algunos deberán pasar por el Congreso sin oposición; los otros deberían avanzar rápido impulsados por el Gobierno con el apoyo tácito de los demás partidos.

Esta es una oportunidad para demostrarle a nuestra sociedad y al mundo que en Costa Rica la vocación de diálogo, la promoción de acuerdos y el respeto por la democracia –todos los acuerdos fueron aprobados por mayorías calificadas de dos tercios de los partidos y dos tercios del peso legislativo de los partidos votantes– son valores esenciales de nuestra sociedad y sistema político.

El conjunto de nuestra sociedad: personas, familias, comunidades, organizaciones de toda índole –empresas, sindicatos, asociaciones solidaristas, cámaras empresariales, cooperativas, ONG, entidades académicas y fundaciones– debemos pedir con una sola voz que el acuerdo se cumpla en todos su alcances.

Esta es una gran oportunidad de volver a ser el país ejemplar en desarrollo social, prosperidad económica, sostenibilidad y democracia viva que podemos ser; en el que la confianza entre sectores y partidos nos permite avanzar hacia una visión compartida de la nación que aspiramos ser.