CONSEJOS

Cuando una pyme fracasa: errores que se deben evitar y lecciones por aprender

Mantener orden en las finanzas, saber en qué se es bueno, estudiar el mercado y aliarse con personas dedicadas le ayudará a incrementar las posibilidades de éxito de su empresa


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Ilusión, ganas, inversión y mucho trabajo son algunos de los ingredientes que se añaden cuando se está en el proceso de edificar una empresa. El plan es alcanzar el éxito, pero nadie piensa que a los pocos meses va a cerrar y a enterrar aquel sueño empresarial que le costó tanto construir.

Lamentablemente, la decepción a veces toca a la puerta y muchos negocios fracasan.

Por ello, es importante identificar por qué tienden a fracasar algunos de ellos y evitar caer en los mismos errores que llevan al despeñadero. Hay experiencias que también ilustran los errores que se pueden cometer y las lecciones que debemos aprender en los negocios, como el caso de la familia Matamoros Rivera.

Error 1: Desorden financiero

Paola Mora Vargas, gerente general de la consultora Pymes de Costa Rica, señaló que una de las causas principales por las que los negocios se vienen abajo se debe a que existe un desorden financiero.

Algunas empresas se crean, pero no saben qué están vendiendo, qué están gastando y tampoco tienen claridad de cuáles son sus costos.

“No saben cómo colocar un precio y por eso muchas veces salen perdiendo. Combinan plata de la casa, con la plata del negocio. Si hoy me levanté y quiero comprar algo, agarro plata de la empresa. Entonces, no tienen bien dividido para dónde va cada cosa, no se establecen un salario”, lamentó Mora.

Además, no trabajan con estados financieros y no tienen flujos de caja, de forma tal que no saben qué van a necesitar las próximas semanas, pues no llevan un control de ventas.

Error 2: Desconocimiento de necesidades de clientes

Gustavo Rodríguez Fernández, consultor del Centro de Incubación de Empresas del Instituto Tecnológico de Costa Rica (CIE-TEC), dijo que, en su gran mayoría, las microempresas inician con una idea de negocio y creen que esa idea es “excelente”, “brillante”.

No obstante, no hacen un estudio de hacia quién van a dirigir esa buena idea.

“No se considera qué necesidad va a satisfacer a su cliente objetivo o qué problema le va a resolver con el producto o servicio que colocará en el mercado. Se destinan recursos, que de por sí ya son limitados, a un  segmento de mercado que no fue estudiado previamente”, manifestó Rodríguez.

Error 3: No definir capacidades y limitaciones

Los negocios deben tener claro hasta dónde pueden llegar.

Por ejemplo, alguien quiere abrir una panadería, pero en sus hábitos no está madrugar. “El primer mes, por la iniciativa y por la adrenalina, yo me podré levantar a las 3 a.m., pero ya el segundo mes a las 3:30 a. m. y el cuarto mes a las 5 a. m. Cuando me doy cuenta, ya la gente desayunó cuando yo me levanté”, dijo Mora.

Por eso, se deben definir muy bien las fortalezas y limitaciones de la empresa.

Rodríguez, de CIE-TEC, coincidió en que se falla al no especializarse en un nicho de mercado.

“La necesidad por vender y vender hace que se 'dispare a todo lado' y esto sumado a una débil gestión administrativa termina provocando situaciones financieras de endeudamiento, sobre-stock de inventarios y compromisos adquiridos con proveedores que, poco a poco, reducen el margen de reacción del negocio”, advierte Rodríguez.

Error 4: No escoger bien a los socios

Hay muchos negocios en los que hay varios socios que trabajan bien y tienen mucho éxito. Pero, en ocasiones, esto no es así, pues no todos adquieren el mismo nivel de compromiso.

La escogencia de los socios es una tarea clave a la que hay que dedicarle tiempo.

“Tener socios es difícil, siempre hay alguien que trabaja menos o más. A veces es alguien con intereses diferentes”, expresó Lilliana Rivera Calderón, administradora de empresas.

Los socios deben trabajar por los mismos objetivos.

Error 5: Esperar éxito inmediato

Los negocios deben tener una visión clara, de crecimiento, para evitar estancarse. Además, deben dejar de lado la cultura del “pobrecito” y asumir la responsabilidad por los errores que se cometen, sin esperar que todo sea regalado.

Pero los frutos no se logran de la noche a la mañana. Hay que hacer muchos intentos para alcanzar el éxito.

“Nadie nació grande, las empresas de mayor éxito han tenido fracasos, han quebrado”, dijo Mora, de Pymes de Costa Rica.

Es recomendable capacitarse, aprovechar las oportunidades que existen, pues muchas capacitaciones son gratuitas.

Para Rodríguez, las empresas deben innovar siempre. “La innovación es un proceso continuo y constante, que empieza por el cliente y termina con el cliente. El asumir que nuestro producto o servicio innovador se venderá solo y cumplirá siempre con las expectativas del cliente, termina por convertirse en el primer paso para detener este proceso”, advirtió.