Fabricantes anuncian que tecnología actual será insuficiente ante aumento del tráfico

Por: Carlos Cordero Pérez 3 junio, 2015
Las redes de telefonía móvil deberán estar preparadas para una mayor demanda de conectividad desde todo tipo de dispositivos y equipos.
Las redes de telefonía móvil deberán estar preparadas para una mayor demanda de conectividad desde todo tipo de dispositivos y equipos.

Las redes de telefonía móvil enfrentarán en el futuro próximo una mayor demanda de conectividad y de banda ancha, por lo cual los fabricantes de las tecnologías adelantan que se verán cambios en su funcionamiento.

Esos cambios se tendrán que dar a todo nivel, desde los dispositivos de los usuarios hasta los servicios que se brindan a través de las redes. La evolución está siendo empujada por el mayor uso de teléfonos inteligentes, apps y la nube, así como por el incremento de Internet de las Cosas (IoT).

La firma sueca Ericsson estima que con los smartphones el tráfico se elevará más del doble y que para el 2020 será ocho veces mayor, al tiempo que un reciente informe de la consultora Arthur D. Little y de Bell Labs —perteneciente a Alcatel Lucent— dice que solo la adopción de tecnologías de nube provocaría cambios en la dinámica de la industria de telecomunicaciones.

Estos cambios se tendrían que producir porque, dicen Arthur D. Little y Bell Labs, durante las últimas dos décadas la modernización de las redes ha estado limitada por la necesidad de dar espacio a equipos antiguos y sistemas de gestión dispares.

Cambios en la conexión del móvil del usuario

A nivel del usuario, por ejemplo, para que su dispositivo se mantenga conectado tradicionalmente se comunica a la celda en que se encuentra la persona y cuando se traslada a otro punto se conecta a la siguiente celda, técnica conocida como roaming.

Con las redes 5G el dispositivo se conectará a varias celdas al mismo tiempo, lo que será conocido como " conectividad multipunto ", la cual proporcionaría la capacidad de recuperación para asegurar que el móvil mantenga una conexión de alta calidad conforme el usuario se desplaza.

La "conectividad multipunto" también permite la transmisión de múltiples señales de datos, lo que se denomina "MIMO distribuida" (MIMO son las siglas de Multiple Input Multiple Ouput) a través de la banda de frecuencia en que funciona la red. Esto aumentaría el rendimiento de la descarga de datos en 100%.

Así, la "conectividad multipunto con MIMO distribuida" implica métodos de señalización más sofisticados, los cuales no se utilizan en las redes 4G LTE en la actualidad.

Por eso se prevé —al menos esa es la propuesta de Ericsson— que la tecnología Long Term Evolution (LTE) —actualmente utilizada en redes 4G— evolucionará para las redes 5G, junto con nuevas interfaces para la señalización, la modulación y programas informáticos con que funcionan las redes móviles.

Ya Ericsson está realizando pruebas con estas nuevas técnicas en Estocolmo (Suecia) y en Plano (Texas, EE. UU.).

Cambios en los servicios de los operadores

El otro cambio se verá en la dinámica del mercado, de la industria y de cada operador.

Tal como ha ocurrido con los portales web, los buscadores, las redes sociales y otros servicios, las compañías de telefonía enfrentarán a nuevos competidores que ofrecerán servicios en la nube y que podrían erosionar sus cuotas de mercado, advierte el informe de Arthur D. Little y Bell Labs.

Asimismo se evolucionará a modelos de conectividad bajo demanda, donde cada quien solicita el enlace según lo requiera en diferentes momentos del día o de la semana; a nuevos tipos de plataformas; a la transformación, modernización y automatización de las operaciones, en especial con IoT; y al funcionamiento de múltiples operadores en una misma red fija (que deberá ser neutral, por tanto).

Por tal razón los operadores deberán desarrollar productos y servicios de mayor valor agregado, en campos como la seguridad y la nube misma, así como las compañías de telecomunicaciones deberán adoptar sistema de virtualización (conocidos como NFV, por sus siglas en inglés) y de flexibilización de las redes (SDN), con lo que —además— la industria obtendría economía de más de $15.425 millones anuales.