Las fugas de datos ponen la confianza y la reputación de las compañías en riesgo y comprometen cada vez más la información personal de los consumidores

Por: Carolina Ruiz Vega 12 junio, 2014

El 76% de las empresas en Costa Rica fue víctima de algún incidente de seguridad informática en el 2013, informó una encuesta realizada por ESET en la región.

La infección de malware fue el problema de ciberseguridad más mencionado por casi la mitad de los encuestados.

El phising, mencionado por la cuarta parte de los encuestados ticos, fue el segundo incidente de seguridad informática más común durante el 2013.

Encuesta hecha por ESET a empresas en Costa Rica
Encuesta hecha por ESET a empresas en Costa Rica

Precisamente, esos dos, junto con las vulnerabilidades de las empresas, son las principales preocupaciones de los encuestados en Costa Rica, reveló el informe.

A nivel regional, otra es la principal preocupación: la fuga de datos.

“El Informe sobre Amenazas a la Seguridad en Internet de Symantec (ISTR, por sus siglas en inglés) encontró que una tendencia, tanto en nuestro país como en toda la región y en el mundo, es que las pymes también están siendo blanco de los ciberdelincuentes mediante ataques dirigidos, esto con la intención de robar información o usarlas como escalón para llegar a empresas más grandes”, dijo Rodrigo Calvo, Ingeniero de Symantec.

Las fugas de datos ponen la confianza y la reputación de las compañías en riesgo y comprometen cada vez más la información personal de los consumidores.

Con él coincide Ricardo Panez, director de CheckPoint para Latinoamérica, quien considera que las empresas están al tanto de esta problemática.

“Se sabe que es algo que está pasando pero aún no se tiene un manejo muy preciso de la cantidad de la información que se recauda sin permiso”, comentó

Consultados sobre cómo se puede resolver esta problemática, dijeron que es importante tener una estrategia que combine el recurso humano y la capacitación con la tecnología adecuada.

Panez considera prioritario crear un grupo cuyo trabajo principal sea proteger la información y luego implementar procesos para la vigilancia de los datos.

Calvo recomienda también fomentar la cooperación entre diversas entidades y no perder de vista que las empresas y los consumidores pueden tomar medidas para protegerse mejor a sí mismos, ya sea de una fuga de datos, un ataque dirigido, un mensaje fraudulento o el spam común.

Además, aconsejó utilizar un software de administración de contraseñas para crear claves seguras y únicas; revisar con frecuencia los movimientos de la cuenta bancaria y de las tarjetas de crédito en busca de irregularidades; desconfiar de los correos electrónicos no deseados o sospechosos y de ofertas en línea que parecen muy buenas para ser verdad; conocer las políticas de las tiendas y servicios en línea que solicitan información personal y visitar solo sitios confiables.