Yoga Iyengar, el tratamiento contra los males comunes de los ejecutivos

El estilo Iyengar facilita la práctica y ataca los principales males de los ejecutivos

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Un ladrillo, una silla o una cuerda en la pared pueden convertirse en medicina contra el estrés, la hipertensión, la ansiedad y los dolores de espalda, ya que facilitan la práctica de un estilo particular de yoga: el Iyengar.

El secreto de esta práctica está en la precisión: en lugar de obligar a su cuerpo a ejecutar las posiciones y movimientos (o asanas) sin ayuda desde el principio, los elementos externos permiten tomar la postura correcta y recibir los beneficios, sin importar sus niveles de flexibilidad o su condición física, que irán mejorando con el tiempo.

El resultado es un ejercicio pausado durante el cual se potencia la concentración en el momento y la experiencia. Esas condiciones son las que generan beneficios para la salud, más allá del acondicionamiento físico y sin provocar lesiones.

La asociación de yoga Iyengar de Estados Unidos (Iynaus, por sus siglas en inglés) recopila las investigaciones que comprueban los beneficios de estos ejercicios para la salud y el estado de ánimo.

Dos ejemplos puntuales son los de la hipertensión y los dolores de espalda:

• En la India, un grupo de personas hipertensas practicó yoga en sus casas seis horas por semana, durante 11 semanas. Otro grupo recibió medicamentos contra la hipertensión y ninguna terapia adicional. Al final del estudio, la presión arterial se redujo más entre el grupo que recibió la sesiones de yoga que en los demás grupos. Este es uno de los argumentos para el uso de las terapias de yoga como medida complementaria en el control de la presión arterial.

• Un estudio de la Universidad Johns Hopkins, citado por la revista Scientific American , asegura que existe cada vez más evidencia de que el yoga –específicamente el yoga Iyengar– “puede ayudar a aliviar el dolor crónico de la espalda baja”.

Opciones cercanas

El estilo Iyengar nació en la India, de las enseñanzas de Yogacharya B.K.S. Iyengar, quien a su vez tomó los fundamentos filosóficos de los Yoga Sutras de Patañjali.

En el país hay dos instructoras de esta disciplina, que la aprendieron y estudiaron en países como India, España y México. Ambas están en proceso de certificación internacional.

Se trata de Elena Escalante, de Pune Yoga Studios, en Curridabat (dentro, pero independiente del gimnasio MultiSpa) y Lucrecia Vargas Espinoza, de Centro Yoga Sattwa, en Alajuela.

Mejor que caminar

En un estudio científico de la Escuela de Medicina de la Universidad de Boston,EE. UU., se dividió un grupo de personas saludables en dos subgrupos: uno que practicaría yoga Iyengar y el otro que caminaría durante 12 semanas para ver los efectos de ambos ejercicios en dos padecimientos comunes del mundo ejecutivo: ansiedad y mal humor.

La investigación concluyó que el grupo de practicantes de posturas de yoga Iyengar obtuvo mejores resultados contra la ansiedad y mejoró más su temperamento que el grupo de quienes únicamente hicieron caminatas tres veces por semana.

También se demostró la relación entre la práctica de yoga Iyengar y el aumento en el cerebro de los niveles de una sustancia utilizadas en fármacos contra la ansiedad.

Fuente Journal of Alternative and Complementary Medicine, 2010

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