Por ser un arrendamiento puro sin opción a compra, el renting permite a los clientes deducir al 100% la cuota del impuesto sobre la renta

Por: María Esther Abissi 10 julio
Esta figura brinda la posibilidad al arrendatario de contar con otros servicios adicionales asociados al vehículo que no tendría en el caso de adquirir un leasing
Esta figura brinda la posibilidad al arrendatario de contar con otros servicios adicionales asociados al vehículo que no tendría en el caso de adquirir un leasing

Cuando una empresa o un profesional desea adquirir un vehículo o ampliar su flota vehicular, algunas financieras ofrecen la opción de renting.

El renting es un tipo de leasing operativo que funciona como un arrendamiento y que a diferencia del leasing, al momento de culminar el contrato, la empresa que ofrece el arrendamiento conserva el carro y ofrece la opción de sustituirlo por uno nuevo.

Esta figura de alquiler de equipo automotor brinda la posibilidad al arrendatario de contar con otros servicios adicionales asociados al vehículo que no tendría en el caso de adquirir un leasing, como mantenimientos, cambio de llantas, marchamos, vehículo sustituto en casos especiales, seguro y chofer.

Christian Soto, gerente de innovación corporativa de la financiera CAFSA, asegura que el renting es sobre todo una figura que permite a las empresas desentenderse de las responsabilidades operativas de las flotas vehiculares.

“El renting hace que las empresas que tienen necesidades puntuales de transporte puedan dejar en manos de terceros la administración de su flota, para que estas tareas no recaigan en alguien de la compañía que deba invertir su tiempo en el mantenimiento del vehículo. El cliente que tiene este tipo de contratos solo se hace cargo de la gasolina y de lavar y manejar el carro”, afirmó Soto.

Además, por ser un arrendamiento puro sin opción a compra, el renting permite a los clientes deducir al 100% la cuota del impuesto sobre la renta.

Soto comenta que normalmente al final del contrato los clientes renuevan los vehículos por nuevos, ya que generalmente la figura es utilizada por empresas que utilizan el activo como una herramienta de trabajo.

Los contratos de renting por lo general van desde 36 a 60 meses, dependiendo de la entidad financiera que ofrezca el producto. Funcionan como una línea de arrendamiento que se le aprueba al cliente y dependiendo del monto, puede sacar los activos como un alquiler, devolverlos o utilizar esa línea dependiendo de los vehículos que desee.

Sin embargo, Soto admite que las cuotas mensuales del renting con respecto al leasing por lo general resultan un poco más altas, dependiendo de los servicios agregados que el cliente elija.

En cuanto a los requisitos, en algunos casos, dependiendo del perfil crediticio del cliente, la entidad financiera puede solicitar un depósito de garantía para realizar el contrato.

Sin embargo, normalmente a la empresa y particulares se les piden estados financieros para valorar su situación financiera, el perfil de la empresa o cliente y sus condiciones.