Casados con el deporte y la salud


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¿Quién dijo que no se puede ser esposos y socios al mismo tiempo?

Este es el caso de Allan Álvarez y Viviana Bolaños, pareja emprendedora oriunda de Heredia.

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Los dos nacieron en 1981 y tienen ocho años de estar casados.

Ella tiene habilidades gerenciales y conocimiento en proyecciones de riesgo e inversiones.

Él es carismático, se le facilita socializar y es arriesgado.

Una combinación que dio resultados, pues logran un balance entre la razón y la acción.

Con esta mezcla de cualidades, esta pareja logró engendrar al que se convertiría en su consentido: Gravité Gymnastics Club.

El complejo describe a la perfección a estos esposos quienes son apasionados por el ejercicio y la buena salud.

Con una inversión total de $1.200.000 , Gravité se convirtió en un complejo que brinda servicios completos para el disfrute de la familia.

Todo comenzó en mayo del 2012, cuando la pareja decidió abrir su primer gimnasio, un espacio pequeño y modesto ubicado en Escazú.

Un año después y mucho antes de lo que tenían previsto, los dos decidieron que necesitaban ampliar las instalaciones.

Lo que no se imaginaban es que estaban a las puertas de algo mucho más grande.

Fueron sus mismos clientes quienes les mostraron que el camino iba a ser más amplio.

En junio de 2015 y a tan solo 300 metros de donde se ubicaba su primer local, los esposos dieron el banderazo de salida para que su nueva y más completa estructura diera inicio.

Ocho meses de mucho trabajo, esperanzas a flote y salir a la caza de presupuesto dieron resultado.

En febrero de este año Allan y Viviana pudieron ver con sus propios ojos el nacimiento de las instalaciones que hasta hoy ha brindado salud, disciplina y entretenimiento a muchos niños que se apasionan por la gimnasia.

Gravité es un complejo que pretende ofrecerle a la familia la mejor experiencia en deporte.

Niños desde un año de edad ya pueden incorporarse a esta familia de gimnastas. Además, hay clases alternativas para los adultos como yoga, danza aérea, pero también cuenta con cafetería y salón de belleza.

Un lugar que abarca salud, deporte y servicio especializado.

Para alcanzar el éxito, la pareja tiene muy claro que hay luchar contra todas las trabas como acceso a financiamiento, burocracia y tramitología.

“Llegamos a querer tanto el proyecto que le perdimos el miedo a las finanzas, todo se empieza a dar cuando realmente se quiere”, relató Bolaños.

Como esposos, amigos, compañeros y socios, Allan y Viviana han aprendido a llevar el control ideal y lo han alcanzado.

De momento ya tienen a su primer consentido, pero así como crearon este complejo, la pareja ya contempla dentro de sus planes concebir a su primer hijo.

Con un norte claro, los dos empresarios aspiran a llegar más lejos, por lo que no le temen a la expansión de su marca.

Una inversión que sobrepasa el millón de dólares se justifica para estos esposos en los resultados que hasta el momento ha conseguido este matrimonio.

En detalle

Edad: 35

Empresa: Gravité Gymnastics Club.

Cargo o profesión: Propietarios.

Sostenbilidad y financiamiento