La innovación solo se da cuando las personas adoptan lo que has creado. Y esto solo ocurre si les aporta valor.

Por: Vineet Chopra y Sanjay Saint 2 diciembre, 2016
Necesitamos empresas que piensen primero en cómo aportar valor a sus clientes y luego en hacer negocios.
Necesitamos empresas que piensen primero en cómo aportar valor a sus clientes y luego en hacer negocios.

Necesitamos empresas que generen utilidades y que, al mismo tiempo, nos ayuden a desarrollar el país. Empresas que creen valor compartido.

Para mí, crear valor compartido es una filosofía. Y si es creencia de una empresa, rige todo momento y toda acción. Desde la creación de una línea de negocio hasta la más pequeña acción operativa.

Para entregar valor compartid, hay que tener foco en el usuario. En las personas. Crear valor compartido es totalmente compatible con innovar. La innovación solo se da cuando las personas adoptan lo que has creado. Y esto solo ocurre si les aporta valor. Después, para hacerla sostenible, la innovación también debe generar beneficio para la empresa.

Necesitamos, entonces, empresas que piensen primero en cómo aportar valor a sus clientes y luego en hacer negocios. Parece fácil pero no lo es. Esta tarea requiere líderes diferentes a los del pasado: líderes para innovar.

Y estos reúnen algunas características distintivas.

Primero, son líderes humildes. Aceptan que no lo saben todo. Aun mejor, se comportan como si no supieran nada. Tienen una enorme capacidad de aprender y desaprender". Aprenden de todos: de clientes, de colaboradores, de experiencias análogas, de su competencia. Si creemos que porque somos los jefes ya lo sabemos todo, bloqueamos nuestra capacidad de aprender y la de los demás también, ya que se convierten en simples seguidores de nuestras órdenes.

Segundo, saben rodearse y desarrollar el mejor talento. Luego lo inspiran y confían en él. Creen genuinamente en que las ideas se generan en la libertad de pensamiento, que las mejores vienen de un equipo y de la construcción colectiva. Deben asegurarse de que su equipo esté alineado en cuanto a valores, creencias y objetivos.

Después, deben dejar hacer. Soltar las riendas. Ceder el control. Para definir esos valores y objetivos el líder tiene que tener visión. Debe saber a dónde quiere llevar a su organización y alinear las variables que lo conducirán a conseguirlo. Debe ser empático. Debe entender lo que las personas necesitan, tanto las que trabajan en su organización como sus clientes, y así encontrará oportunidades de desarrollo.

Por último, un líder innovador nunca se conforma. Las empresas que van bien corren el riesgo de no innovar. Se conforman con su statu quo y dejan de crear.

Un líder innovador es capaz de enfrentarse a su éxito; lo cuestiona todo, siempre trata de ser mejor, incluso cuando le está yendo bien.