Por: Vineet Chopra y Sanjay Saint 5 septiembre, 2015
 Los dos principios que pueden potenciar la formación del ejecutivo
Los dos principios que pueden potenciar la formación del ejecutivo

Para Clayton Christensen, “la disrupción es una fuerza positiva. Es el proceso por el cual una innovación transforma el mercado, cuyos servicios o productos son complicados y caros, en uno donde la simplicidad, conveniencia, accesibilidad y asequibilidad caracterice la industria”. Detengámonos en dos características.

Accesibilidad. Se relaciona con la conveniencia, porque se refiere a cercanía; pero no siempre significa un lugar físico, sino también virtual. La accesibilidad tiene que ver con la escalabilidad, porque puede crecer exponencialmente con la misma base de costos, y llegar a muchas personas y sitios geográficos en muy poco tiempo, con frecuencia gracias al acceso de la Red.

Asequibilidad. Es un precio más que competitivo; la posibilidad de acercar a muchas personas las más altas prestaciones de calidad, antes impensables de obtener. Son productos y servicios con precios sumamente razonables, en ocasiones completamente gratuitos, capaces de destruir a competidores inhábiles para cambiar sus modelos de negocios con rapidez.

Las legislaciones norman las realidades pasadas y las existentes, pero muchas veces son impotentes antes las innovaciones. Esto sucede especialmente con la disrupciones de base tecnológica, porque pueden llegar a cualquier sitio con el uso de Internet.

Sobre esto se pueden mencionar los típicos casos de iTunes, Skype, online learning, messaging y Uber.

¿Qué decir sobre Uber y el debate tico? Las dirupciones son paradójicas, obvias –¡hasta absurdas!–, fascinantes y enigmáticas: tienen algo mágico y oscuro.

Tal vez El Principito podría zanjar la cuestión: “cuando el misterio es muy grande, no se puede desobedecer”.