Por: Vineet Chopra y Sanjay Saint 20 agosto, 2016
 Tres conceptos claves para potenciar lo original en la comunicación comercial
Tres conceptos claves para potenciar lo original en la comunicación comercial

La creatividad es inherente a la naturaleza humana.

Primero por la necesidad vital de conectarse con el exterior para superar el aislamiento y segundo por la propiedad de las neuronas de conectar ideas para que adquieran coherencia.

Posiblemente estas dos sean pruebas suficientes para convencernos de que la creatividad es parte inevitable del ser humano.

Sin embargo, hay una más: ¿por qué los seres humanos se preguntan el porqué de las cosas?

Los animales no experimentan tal necesidad. Cuando un pájaro construye un nido con pequeñas ramas, su creación es más que nada instintiva. Es un hábito adquirido y repetitivo. No es una creación comparable a las del ser humano cuando utiliza esas mismas ramas para crear una escultura o descubrir que, frotadas entre sí, pueden producir fuego.

Es casi definitivo que el ser humano no reproduce un patrón aprendido o inscrito en su naturaleza.

Lo que hace es innovar con patrones a partir de la curiosidad, la duda, la prueba y el error, y la audacia.

Es complejo determinar si la inteligencia se mueve hasta alterar el entorno o si son el inconformismo y el ansia de libertad las que obligan al pensamiento a desarrollarse para dar salida a tales impulsos.

¿Que es primero, el huevo o la gallina? Probablemente una vaya asociada a la otra.

La misma necesidad determina el aspecto que adquieren los seres vivos. Darwin tal vez estaba en lo correcto. La evolución se explica.

Lo cierto es que la naturaleza humana es creativa desde que se nace y hasta que se muere.

La creatividad está en la propia esencia del existir, tanto en lo personal como en lo profesional. No es que sea una posibilidad. Crear es inevitable.