Dos productores audiovisuales desarrollan plataformas interactivas para adelantarse al apagón analógico. ¿Qué permitirá la interactividad además de ordenar una pizza desde su televisor?

Por: María Fernanda Cruz 29 septiembre, 2014
La televisión digital permitirá el paso a la interactividad, una herramienta que también puede ser utilizada para la educación
La televisión digital permitirá el paso a la interactividad, una herramienta que también puede ser utilizada para la educación

En un futuro cercano, programas como Quién quiere ser millonario no necesitarán público presente en el estudio para ayudarle al concursante: desde la casa, cualquier persona con un televisor y conexión a Internet podrá participar como si estuviera allí mismo.

El BETA Lab, laboratorio de interactividad de la Universidad de Costa Rica, crea aplicaciones desde ya para que los productores multimedia vayan adelantándose a la implementación de la tecnología en el país.

Con la televisión digital, los espectadores podrán tomar un papel más activo en los programas, responder a trivias de forma directa, aportar en los sondeos que realizan las televisoras y conocer más información acerca de los programas que mira.

Larissa Coto, productora audiovisual y fundadora del laboratorio, dice que la clave está en la transmisión de datos que permitirá la nueva modalidad de televisión.

“En la señal viajará audio, video y esos datos que son los que permiten la interactividad”, explicó.

La implementación de la televisión digital en Costa Rica camina hacia el apagón analógico en el 2017. Si el Estado cumple con la fecha límite, después de diciembre de ese año, todos los televisores deberán estar adaptados al estándar japonés brasileño para recibir la señal digital y, por ende, participar de la interactividad que le ofrezcan los programas.

La señal es abierta, gratuita y se recibirá solo por antena aérea, no por suscripción a televisión de paga.

En el Beta-Lab, los estudiantes programan aplicaciones y las transmiten a un televisor con un decodificador desde la computadora. Así, simulan lo que sucederá cuando la señal que reciban los televisores sea únicamente digital.

Cuando llegue el momento, la interactividad se aplicará de varias formas: quien tenga internet, podrá utilizar la red como un canal de retorno para que sus respuestas lleguen hasta las televisoras, teniendo una participación activa. Quienes carezcan de internet, podrán navegar en un contenido que llegará a través de la señal abierta y elegir entre varias opciones.

Algunas aplicaciones se sincronizarán con el contenido de la pantalla y otras podrían mostrar opciones paralelas pero separadas del programa, como el estado del clima, el tipo de cambio, información sobre el tránsito o incluso aplicaciones comerciales que le permitirán pedir la pizza desde donde está sentado, sin siquiera tener que usar el teléfono.

El laboratorio, por ejemplo, generó una aplicación para el segmento Genios y Figuras de canal 15 UCR.Mientras avanza el programa, se despliegan opciones a través de las cuales se puede navegar. Si están hablando sobre un científico, aparecerán opciones para conocer más sobre sus investigaciones.

El Beta-Lab abrió en marzo del 2013 con Larissa Coto y Oscar Alvarado, quienes son comunicadores, y funciona con cinco estudiantes asistente por semestre.

Alvarado, además, es ingeniero en Ciencias Informáticas y es quien se encarga de la programación de las aplicaciones.

"Este es un campo multidisciplinario en el que deben participar productores tanto como ingenieros”, comentó Coto.

El tema va más allá de lo puramente lúdico. Países como Brasil ya han implementado la televisión digital con interactividad como una forma de mejorar la educación, pues la brecha de televisión es mucho más pequeña que la del acceso a Internet.

En Costa Rica, la penetración de la televisión abierta y gratuita es de un 97%, mientras la penetración de Internet es de un 47%.

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