El 10 de enero la iniciativa participará en la final regional, que se realizará en República Dominicana.

Por: Joanna Nelson Ulloa 26 noviembre, 2015
Dos de los factores que se analizaron para seleccionar a Agua Costa Rica fueron su innovación, ya que en el país y a nivel internacional no se conoce que exista un proyecto similar y, en segundo lugar, es un proyecto de alta escalabilidad.
Dos de los factores que se analizaron para seleccionar a Agua Costa Rica fueron su innovación, ya que en el país y a nivel internacional no se conoce que exista un proyecto similar y, en segundo lugar, es un proyecto de alta escalabilidad.

La startup Agua Costa Rica es la ganadora nacional del concurso de emprendimiento The Venture, por lo que representará al país en la final de esta competencia a nivel regional que permitirá a sus participantes acceder a un fondo de $1 millón.

La final regional se realizará el 10 de enero del 2016 en República Dominicana, donde Agua Costa Rica se enfrentará a startups de Guatemala y Panamá. Si gana, participaría en la etapa global en julio del próximo año, que será en Sillicon Valley.

La competencia The Venture es organizada por la marca Chivas Regal.

El emprendedor canadiense Donald Thomson recibió el reconocimiento ayer en el Hotel Real Intercontinental, en Escazú. Él viene trabajando en la iniciativa desde hace cinco años.
El emprendedor canadiense Donald Thomson recibió el reconocimiento ayer en el Hotel Real Intercontinental, en Escazú. Él viene trabajando en la iniciativa desde hace cinco años.

Agua Costa Rica vende botellas de agua. Los envases de plástico son devueltos por los consumidores al sitio en el que los compraron y se emplean para construir techos en viviendas y proyectos de interés social.

Durante el concurso en el país, se enfrentó a otras startups como Talk, que se dedica a la enseñanza del inglés de forma virtual donde los profesores tienen como lengua materna el inglés y son exclusivamente personas con discapacidad; a SkyTwister, que fabrica, vende, instala y le da mantenimiento a turbinas eólicas; y a Trash, que diseña y confecciona bolsos, carteras, zapatos, cartucheras, billeteras y otros accesorios con lonas y bolsas plásticas que pensaban ser desechadas.

Las botellas de agua se pueden comprar en Automercado y en Vindi. Cada una cuesta ¢800 y es de 700 mililitros. La idea es que los consumidores devuelvan las botellas al punto de venta.
Las botellas de agua se pueden comprar en Automercado y en Vindi. Cada una cuesta ¢800 y es de 700 mililitros. La idea es que los consumidores devuelvan las botellas al punto de venta.

Dos de los factores que se analizaron para seleccionar al emprendimiento fueron: su innovación, ya que en el país y a nivel internacional no se conoce que exista un proyecto similar y que es un proyecto de alta escalabilidad, de forma tal que puede ser aplicado local y globalmente.

Los jueces debieron analizar 50 emprendimientos antes de escoger a los cuatro finalistas y al ganador.

¿De dónde surgió la idea?

Agua Costa Rica fue ideado hace cinco años por el canadiense Donald Thomson, quien está ligado al sector de la construcción de viviendas populares y preside The Center for Regenerative Design and Collaboration.

Junto a su esposa, fundó la Escuela de Música Harmony, dirigida a niños de escasos recursos económicos de la comunidad de Pochote, ubicada en la Península de Nicoya.

Con el apoyo de los niños llevó a cabo campañas de recolección de plástico para limpiar las playas de la zona, dentro de ellas Playa Tambor.

Un día, mientras recogían las botellas, se percató del potencial del plástico como material para construir techos cuando vio a los niños brincar sobre las botellas para aplanarlas, ya que se asemejaban a tejas.

“Le dije a los chicos: si yo puedo patentar esto, yo voy a construir una escuela nueva para ustedes”, contó Thomson.

Precisamente, al recibir el reconocimiento ayer en la noche en el Hotel Real Intercontinental, lo dedicó al pueblo de Pochote.

Hoy las botellas que vende la empresa –que tienen la característica de ser rectangulares y que son fabricadas en el país– pueden adquirirse en Automercado y en Vindi, en algunos restaurantes y próximamente se introducirán en otros locales comerciales.

Se espera que al menos un 40% de los consumidores que adquieren el agua devuelvan las botellas al sitio en el que las compraron. En el mismo envase se le hace saber a la persona que la botella se convertirá en teja si la retorna al punto donde la obtuvo.

“Si logramos un 40% sentimos que estamos haciendo una diferencia”, expresó Thomson, quien mencionó que tienen que realizar un arduo trabajo de mercadeo para que efectivamente se efectúe la devolución.

La iniciativa se encuentra en etapa de prototipo y están en proceso de efectuar un convenio con la organización Hábitat para la Humanidad, con el fin de arrancar con las primeras edificaciones de viviendas.

El proyecto también ha recibido otros reconocimientos internacionales.