Por: Carlos Cordero Pérez.   28 diciembre, 2018
Mariana Brenes y Greivin Fallas son los socios fundadores de Difacom. La “startup” tiene otros tres colaboradores. (Foto: Rafael Pacheco).

¿Qué hacen las startups que culminaron el proceso de afinamiento y desarrollo en alguna incubadora o aceleradora en Costa Rica?

Varias de ellas están creciendo, expandiéndose a otros mercados e incluso participando en procesos de aceleración en centros de alto nivel en Chile y Estados Unidos.

Difacom es un ejemplo. Tras haber participado en la final del concurso Seedstar del 2017 en Suecia, la empresa se plantea posicionar sus servicios en Costa Rica, alcanzar Centroamérica y explorar el mercado colombiano.

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La historia de Difacom


Adrián Torres se encarga de uno de los nuevos servicios que brinda Difacom, la pintura de lujo de marcos de bicicleta. (Foto Rafael Pacheco).

La startup amplió sus servicios, además. Iniciócon la reconstrucción de bicicletas de marcos de fibra de carbono y ahora brinda servicios de sustitución de partes dañadas con piezas nuevas en las bicicletas de fibra de carbono.

También realiza pintura de lujo (para garantizar duración, bajo peso y estética en línea con la fabricación), inspecciones del interior del marco para identificar fallas y hasta crea piezas para industrias como la de manufactura de dispositivos médicos.

El emprendimiento fue fundado en el 2013 por Mariana Brenes, ingeniera de materiales, y Greivin Fallas, ingeniero mecánico especializado en el manejo de materiales compuestos, quien práctica el ciclismo.

En 2016 ingresaron a la incubadora del Instituto Tecnológico de Costa Rica, que les permitió estructurar la empresa. Ese mismo año ganaron la Expopyme en innovación.

Al año siguiente participaron en el Seedstar, organizado por la Promotora de Comercio Exterior a nivel local, y pasó a la semifinal regional efectuada en México y a la final en Suecia.

Actualmente en Difacom trabajan cinco personas. “Hemos estado innovando”, afirmó Brenes. “La clave es la perseverancia y el trabajo en equipo, porque como pyme enfrentamos muchos obstáculos y dificultades”.

Wow Emotions nació como pionera en el país de soluciones en el campo de realidad aumentada. La empresa está en proceso de expansión internacional. (Foto: Melissa Fernández / Archivo).
Filtros y desafíos

De la gran cantidad de proyectos que reciben, las incubadoras y las aceleradoras hacen una selección para apoyar los que tienen las características para desarrollarse. Una décima parte ingresa a estos programas.

Al culminar ese proceso, estos emprendimientos de base tecnológica enfrentan diferentes retos, en especial pasar de la prueba en pequeña escala a crecer y generar un modelo rentable con impacto en una mayor cantidad de clientes.

El salto implica que deben atender problemas diferentes de operación, financieros y comercialización.

“Se requiere una manera de pensar muy diferente, por lo que es necesario adaptarse”, advirtió Juan José Muñoz, responsable de Costa Rica Open Future.

Deberán ampliar su visión del negocio para hacer frente a nuevos contextos.

“Un startup exitosa crece a niveles superiores al promedio de su sector de forma sostenida desde su nacimiento, tiene éxito en diversos mercados y es escalable. El costo de adquisición de clientes es cada vez más bajo y cada vez la relación costo-beneficio es más favorable”, dijo Luis Jiménez, director de Auge, de la Universidad de Costa Rica.

Puede ocurrir que Costa Rica se quede corta como mercado, de acuerdo con Rytha Picado, directora de TEC Emprende Lab, la incubadora del Instituto Tecnológico de Costa Rica. O que deban incrementar sus recursos y habilidades técnicas y blandas, de acuerdo con Amadeo Quirós y Felipe Castro, presidente y CEO de la aceleradora Caricaco.

También deben hacerse con herramientas de gestión y acceso a fuentes de inversión, entre otras.

“Uno de los mayores retos de una startup, además de conseguir dar el salto y ser sostenibles, es generar una gestión profesional”, detalló Marcelo Burman, CEO de la aceleradora Conector.

Aprobación
Características de los emprendimientos exitosos tras proceso de incubación o aceleración:
Visión: Son creativos e innovadores, estratégicos, enfocados y apasionados para crean un producto viable.
Va más allá: Identifica un problema real cuya solución genera valor, excelente experiencia y servicio al cliente.
Validación: Probó modelo de negocios a pequeña escala y obtiene resultados positivos.
Potencial: Genera ventas y crece, pues entiende cómo adquirir más clientes mientras mejora su producto.
De vanguardia: Operan con una plataforma de alto nivel y cuenta con plan de mejora continua en tecnología.
Indicadores: Ingreso bruto anual, empleados, inversión, crecimiento y países donde opera o tiene ventas.
Abierta: Apoya a otros emprendedores e implementa buenas prácticas y cultura para evitar desenfocarse del plan.
Fuentes: Caricaco, Conector, Costa Rica Open Future, Proinnova y Tec Emprende.
Luis Carlos Morales, Mónica Figueroa, Amir Translateur y Jairo Navarro son los creadores de Ellephant, sistema para registrar el ingreso de niños en busetas escolares y centros educativos. (Foto: Archivo GN).
Más casos

Entre las startups destacadas se encuentra, por ejemplo, Processim Labs, que está en Chile explorando estrategias para su iniciativa de productos digitales de educación superior.

Ellephant ya prueba su solución de seguridad para estudiantes en el St. Jude School.

Quantik y Wow Emotions actualmente están por terminar su participación en el Global Acceleration Program, de la aceleradora estadounidense VelocityTX.

Wow Emotions incluso había abierto una oficina en Florida y estaba planeando establecer otra en Texas, mientras que en Costa Rica ha creado varias aplicaciones de realidad aumentada y virtual para empresas locales.

Huli Labs, que ofrece un servicio de expediente médico, es otro emprendimiento reconocido por diversas entidades, incluidas Seedstars y Google. La iniciativa recibió recursos del Sistema de Banca para el Desarrollo (SBD) a través de Auge.

Siku es un emprendimiento que creó un expediente médico electrónico personalizado. La empresa está ampliando las facilidades y servicios de la solución y ha sido reconocida por su crecimiento. (Foto: Graciela Solis / Archivo).

Siku presenta números de un proyecto en expansión: su servicio de expediente electrónico tiene 2.000 usuarios de 800 clínicas y consultorios, entre ellos más de 1.000 usuarios de su módulo de factura electrónica.

La plataforma incluye paneles especiales para los odontólogos y posibilidades para que los médicos ajusten la información que requieren de sus pacientes, pronto ofrecerá un bot vía WhatsApp para que los médicos revisen, programen o cancelen citas.

El servicio también tendrá módulos especializados (por ejemplo, para nutricionistas y fisioterapeutas).

La startup –cuyos socios son Rolando Calderón, Carolina Piña y Amadeo Quirós– ingresó en el 2017 a la aceleradora Caricaco y ofrecía en ese entonces el servicio a solo 10 clientes.

Piña destacó que recientemente fue reconocida en la categoría del emprendimiento dinámico en la competencia “Impulsando Oportunidades”, organizada por BAC Credomatic.

David Bermúdez e Ileana Delgado son los fundadores de Flip, proyecto que ha ido escalando su modelo de negocios. (Foto: Alejandro Gamboa / Archivo).

Una startup que vivirá su prueba de fuego muy pronto será Flip, que creó una plataforma para que las empresas coticen servicios y productos que requieren contratar o comprar.

En enero saldrá oficialmente al mercado con el primer prototipo para que las empresas y los proveedores se afilien a través de su sitio web.

La startup –encabezada por Ileana Delgado, Walter Bonilla y David Bermúdez– en la actualidad cuenta con 300 proveedores de servicios publicitarios y profesionales, suministros de oficina y de limpieza, materiales de construcción, comida y catering services.

Su idea es alcanzar 15.000 proveedores en 20 áreas.

“Es un cotizador universal para empresas”, dijo Bermúdez.

La idea original era crear una aplicación para que las compañías cotizaran servicios en el campo de impresión y publicidad.

Tras un proceso en Costa Rica Open Future y el apoyo de Auge, con la que obtuvieron fondos del SBD, ampliaron el concepto a un marketplace.

Ahora están terminando el proceso de coaching con la aceleradora estadounidense Y Combinator, en el cual redefinieron el negocio para convertirse en una plataforma con más áreas y proveedores, que sea capaz también de llamar la atención de los inversionistas.