Por: Carlos Cordero.   9 octubre
David Bermúdez e Ileana Delgado son los fundadores de Flip. (Foto Alejandro Gamboa)
David Bermúdez e Ileana Delgado son los fundadores de Flip. (Foto Alejandro Gamboa)

Luego de un proceso en el que se desarrolló una plataforma para que los clientes pidan cotizaciones a los proveedores, la startup Flip participa en la primera fase de preparación de la aceleradora estadounidense Y Combinator.

Sus fundadores, el matrimonio de Ileana Delgado y David Bermúdez, saben que están ante una oportunidad de oro que quieren aprovechar, para ofrecer sus servicios desde enero próximo a nivel local.

Y Combinator es considerada la aceleradora del Silicon Valley más influyente a nivel global y de la que surgieron firmas como Dropbox, Airbnb, Reddit y Quora, entre otras.

Ileana y David también reconocen el potencial que hay para su negocio en otros mercados.

David es un administrador de empresas que, como buena parte de su familia, está relacionado con la industria gráfica y con la tecnología.

De hecho trabajaba en el negocio familiar de impresión de materiales publicitarios y su padre es Alberto Bermúdez, exgerente de Radiográfica Costarricense S. A. (Racsa).

Así las conversaciones familiares inevitablemente pasaban de la industria gráfica a la tecnología.

Hace dos años Ileana y David participaron en una convocatoria de la incubadora Costa Rica Open Future y presentaron un proyecto de negocio: impresión en línea.

Costa Rica Open Future es una iniciativa donde intervienen Telefónica Movistar, el Ministerio de Ciencia, Tecnología y Telecomunicaciones, el Ministerio de Economía, Industria y Comercio.

Asimismo, participan el Centro Nacional de Alta Tecnología, el espacio de crowdworking Createc y el Consejo Nacional de Rectores.

David había visto servicios de impresión en línea en sus viajes a Estados Unidos y Europa. Incluso se trajo un sistema para abrir este tipo de negocio aquí.

La idea era que los clientes subían el documento que requerían imprimir a un sitio web y luego lo pasarían a recoger a un lugar asignado.

Cambio sobre la marcha

En el proceso de pivoteo o de prueba de la idea, como parte del entrenamiento en Open Future, se dieron cuenta que el negocio no estaba ahí.

“La gente lo que requiere es cotizar las impresiones y luego decidir dónde realizarlas”, dijo David.

Así que redefinieron la idea: ahora sería una plataforma para cotizaciones.

Ya habían invertido mucho dinero, Ileana había salido de su trabajo en el área de mercadeo y comunicación de una firma local, y debían hacer frente además a las necesidades familiares, pues tienen un hijo y una hija.

“Habíamos vendido los carros”, contó Ileana.

Para sostener los gastos familiares, en agosto del 2017 empezaron a ofrecer servicios a particulares y a empresas de asados al estilo argentino, con una iniciativa a la que llamaron “La Parrilla Viajera”.

La idea surgió entre amigos y David e Ileana le aplicaron la misma metodología que estaban aprendiendo en Open Future para confirmar las posibilidades de negocio.

Con el aporte de Walter Bonilla, especialista en informática, empezaron a darle forma a la plataforma para cotizaciones de Flip.

Bonilla se incorporó cuando participaron en un concurso del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Telecomunicaciones (Micitt) para obtener fondos reembolsables a través del programa PITs, que apoya proyectos de innovación tecnológica.

El programa es ejecutado por la Agencia Universitaria para la Gestión del Emprendimiento (Auge), la Fundación UCR, y la Unidad de Gestión y Transferencia del Conocimiento para la Innovación (Proinnova), pertenecientes a la Universidad de Costa Rica (UCR).

Con los $9.000 que recibieron de PITs hace seis meses se desarrolló el prototipo y la gestión para reclutar a los proveedores.

Actualmente Flip está reclutando proveedores y preparando su lanzamiento para principios del próximo año.

La meta es contar con 500 empresas, un cuarto de la industria local.

Se define como una plataforma intermedia entre empresas de distintos sectores que requieren materiales impresos y publicitarios.

A través de ella los interesados pueden hacer sus cotizaciones, llenando un formulario que ayuda a delimitar bien lo que necesitan.

Con eso se logra que la solicitud de cotización se dirija a la empresa gráfica especializada en lo que se pide.

Asimismo, la empresa gráfica o imprenta, como proveedora, recibe la información completa y se evita el ping pong de llamadas o correos electrónicos (que alargan el proceso hasta dos o tres semanas) para delimitar bien el pedido y poder hacer su oferta.

“La cotización se puede hacer en minutos”, aseguró Bermúdez.

La promesa de Flip es que las empresas gráficas e imprentas que se apunten podrán multiplicar por 10 o más la cantidad de cotizaciones que reciben.

La otra promesa es que se dediquen a la impresión o producción de los materiales y no tengan que dedicar tiempo en ventas o en cotizaciones que le quitan tiempo y recursos.

De cada contratación, Flip obtiene un porcentaje que Delgado y Bermúdez indicaron es menor que el que cobran los intermediarios en el mercado convencional.

Flip pasó por la etapa de redefinir la idea de negocio y crear un prototipo. En esta foto cuando realizaron la presentación de su proyecto original en Costa Rica Open Future. (Foto archivo)
Flip pasó por la etapa de redefinir la idea de negocio y crear un prototipo. En esta foto cuando realizaron la presentación de su proyecto original en Costa Rica Open Future. (Foto archivo)
Más allá

La plataforma también incursionará en otros sectores.

Por ejemplo, servirá para hacer cotizaciones para bodas o para materiales de oficina y muchas cosas más.

“El potencial de negocio (de Flip) que existe tiene que ver con la posibilidad de crear un marketplace en el país, en la industria de diseño e impresión, que actualmente no existe”, dijo Raúl Martín, gestor de emprendimiento de Auge.

Martín destacó la experiencia de Ileana y David en la industria y su empeño, trascendiendo las dificultades que les han surgido para continuar con el proyecto.

El negocio tampoco estaría sólo a nivel local.

En los mercados de la región no hay nada parecido y en EE. UU. lo que hay son plataformas para contactar a un diseñador gráfico, a un albañil o a otros proveedores de servicios.

Juan José Múñoz, responsable de Open Future, destacó que tanto en el país como a nivel mundial la oferta de proveedores es tan amplia que a los compradores le es muy difícil hacer una investigación eficiente.

Además, el mercado es tan veloz que no hay una herramienta para trabajar de la mejor forma.

Al detectar esta necesidad y crear la plataforma, Flip puede ofrecer valor a ambas partes.

“David e Ileana son dos personas con mucha iniciativa, actitud proactiva y con ganas de resolver un problema”, dijo Múñoz.

El ejecutivo resaltó que en el proceso que realizaron en la incubadora ambos siempre estuvieron anuentes a escuchar ideas contrastantes con las que tenían, hacer un escrutinio honesto del esfuerzo y de la inversión, y para pivotear y validar el modelo.

Hace dos meses Flip aplicó a una convocatoria que realizó Y Combinator.

Fundada en 2005, Y Combinator cuenta con una comunidad de más de 4.000 emprendedores y 1.900 startups creadas, que en conjunto alcanzan un valor de más de $100.000.

En la convocatoria realizada hace dos meses participaron 15.000 proyectos.

Al mes siguiente inició el proceso denominado Startups School, el cual dura 10 semanas y que consiste en una combinación de conferencias, videos y mentoría grupal, todo en línea, donde se discuten en núcleos de 20 startups temas de interés para los negocios.

Flip competiría con los otros proyectos para ser elegida entre las 100 startups que recibirán $10.000 para continuar en la siguiente etapa.

Cada emprendimiento tecnológico permanece en su sede, pues el propósito es validar el proyecto en su propio mercado.

La participación en la Startups School de Y Combinator vale también por los resultados esperados al final de estos dos meses y medio.

En las diez semanas deben estar las métricas definidas. Si es escogida, se realiza una presentación en la sede de la aceleradora en Silicon Valley, California.

Aparte del potencial de la plataforma para ampliar sus servicios, también se está explorando si es factible incursionar en EE. UU.

“Parte de lo que hemos aprendido en este tiempo es cómo abrir una empresa en EE. UU. y tener éxito allá”, recalcó Ileana.

Una de las ventajas de participar en este proceso, y que ya exploran, es la conformación de redes de apoyo y contactos con otras startups en EE. UU. para diferentes procesos.

¿Y si no es elegida?

“Estamos compitiendo fuerte”, dijo David. “Si no somos elegidos, implementamos la plataforma en Costa Rica y concursaríamos en próximas convocatorias. Si nos eligen, sería increíble. Ellos seleccionan a emprendimientos con potencial de miles de millones de dólares”.