Por: Carlos Cordero.   24 marzo
La aceleradora Caricaco apoya proyectos de emprendedores en sus procesos de crecimiento. En la selección de las iniciativas tienen en cuenta tanto el potencial de negocio como las cualidades de los equipos. (Foto Graciela Solís)
La aceleradora Caricaco apoya proyectos de emprendedores en sus procesos de crecimiento. En la selección de las iniciativas tienen en cuenta tanto el potencial de negocio como las cualidades de los equipos. (Foto Graciela Solís)

En 14 años desde que se empezó a impulsar el modelo de apoyo a startups, al menos cinco incubadoras y las aceleradoras en Costa Rica han recibido gran cantidad de ideas de negocio. El problema es que muchos proyectos recibidos son débiles especialmente en innovación, en su potencial y en los equipos de emprendedores.

Las incubadoras y aceleradoras ParqueTec, Auge, Caro, OpenFuture y Caricaco reportan haber evaluado más de 4.423 ideas presentadas por emprendedores locales desde que se fundaron (entre 2004 y 2016). De ese total, fueron elegidas una décima parte.

Actualmente siguen operando 54 startups, emprendimientos que desarrollan productos y servicios innovadores apoyándose en la tecnología. También se reporta que se han generado 518 empleos y ventas que superan los $10 millones.

A través de estos centros, unos 37 proyectos han recibido inversiones de capital por unos $6 millones en total. Se incluyen las 20 iniciativas recientemente apoyadas con recursos del Sistema de Banca para el Desarrollo, a través de Agencia Universitaria de Gestión de Emprendimiento (Auge), de la Universidad de Costa Rica.

También se incluye la inversión que recibieron cuatro startups, dos de ellas a través de GN Plus, la aceleradora del Grupo Nación, al que pertenece EF, y que opera en alianza con ParqueTec.

Recorrido
Algunos de los principales resultados acumulados que muestran cinco incubadoras y aceleradoras:
Proyectos recibidos: 4.423
Proyectos seleccionados: 522
Proyectos operando: 54
Proyectos actuales en proceso: 73
Empleo generado: 518
Ventas generadas: $10 millones
Capital invertido: $7,2 millones
Fuente:  Auge, Caro, Caricaco, OpenFuture y ParqueTec.
Vacíos locales

Otros centros de apoyo a emprendimientos como UNA Incuba se encuentran en proceso de redefinición.

Parque La Libertad, uno de los 13 centros que forman parte de la Red Nacional de Incubadoras del Ministerio de Economía, Industria y Comercio (MEIC), no cuenta propiamente con programas de incubación.

"Damos seguimiento después del proceso de capacitación y trabajamos actividades de vinculación entre empresas y con entes del ecosistema empresarial", dijo Gilbert Montero, del Eje MiPymes de Parque La Libertad.

El Centro de Incubación del Instituto Tecnológico de Costa Rica, que fomenta el emprendedurismo en estudiantes de este centro universitario, no respondió las consultas.

Esta red, así como otros centros creados de forma independiente, permiten que el país cuente con un sistema de apoyo "más robusto" que una década atrás. "Hace falta una mejor sinergia entre los miembros para generar resultados de mayor impacto", dijo Marcelo Lebendiker, presidente de ParqueTec, fundada en 2004.

Los programas de incubación brindan apoyo a los emprendedores cuando apenas tienen una idea y necesitan validarla en el mercado, e incluyen los creados por las universidades y hace dos años por el Incae dirigidas a sus estudiantes.

Las aceleradoras -como Carao, Caricaco y GN Plus- se orientan a validar el producto y el mercado, potenciar el crecimiento de las iniciativas y resolver el vacío existente a nivel de inversión de capital de riesgo.

A nivel del país se considera que hay capital humano, servicios legales, contables y de expertos y cultura para generar iniciativas en volumen y en capacidad para impactar en mercados desarrollados de alta tecnología incluso.

Persisten, sin embargo, las carencias legales para emprendimientos, adicional al de las pequeñas y medianas empresas. Y hay vacíos en inversión, faltan más centros de incubación y aceleración, y se debe generar vínculos con programas en la región.

"Somos pocos y vemos que muchas veces las mismas empresas son las que se presentan en los diferentes concursos de emprendimiento y frente a los inversionistas", dijo Francisco Pérez, director del centro de empredimiento Lace del Incae.

Javier Porras, de la empresa Singularities, junto a María Paula Antillón (centro) y Luisana Apéstegui, de S.E.E.D. en Carao Ventures. (Fotos Mayela López)
Javier Porras, de la empresa Singularities, junto a María Paula Antillón (centro) y Luisana Apéstegui, de S.E.E.D. en Carao Ventures. (Fotos Mayela López)
Metodologías definidas

Lo que sí tienen las incubadoras y las aceleradoras son sus metodologías y criterios de selección debidamente definidos, con periodos de apoyo que van de 6 a 41 meses.

Todos las incubadoras seleccionan los proyectos fijándose tanto en las cualidades de los productos como en las competencias de los emprendedores.

"Nos enfocamos en el coaching y mentoría que cada uno de los equipos (de emprendedores) recibe en su día a día. Todo esto con la intención de que tengan claro cómo crear un negocio exitoso", destacó Juan José Múñoz, responsable de Costa Rica Open Future.

Test de evaluación
Los criterios para seleccionar o rechazar proyectos y las razones de mortalidad de iniciativas.
Criterios de selección: Oportunidad de negocio, innovación, escalabilidad, componente tecnológico, y perfil, pasión, cualidades y roles claros de emprendedores
Criterios de rechazo: No se cumplen criterios de selección, idea no es llamativa, falta de plan y falta de conocimiento de industria y mercado.
Razones de mortalidad: Personales y falta de valor agregado al consumidor, de tiempo, de viabilidad, de interés, de financiamiento y de apoyo familiar.
Fuente: Auge, Caro, Caricaco, OpenFuture y ParqueTec.

Los proyectos rechazados simplemente no son llamativos o no cumplen con los criterios de selección. "Las incubadoras necesitan sacar más proyectos con modelos de negocio que les permitan sostenibilidad y crecimiento", dijo Amadeo Quirós, fundador y director de Caricaco.

En las aceleradoras la tasa de sobrevivencia de las iniciativas es del 100%, ya que hay una mayor revisión y evaluación de las startups que se apoyan. "Buscamos proyectos por nuestra propia cuenta", explicó Adrián García, socio fundador de Carao, que agregó que no han seleccionado ninguno de alguna incubadora por la debilidad de la oferta.

La mortalidad de emprendimientos en las incubadoras se debe tanto a factores de viabilidad de los negocios como a factores personales, incluyendo que los emprendedores desertan del proceso, no tienen equipo, no disponen de tiempo y hasta falta apoyo de sus círculos familiares.

"No hay una cultura fuerte que sustente al emprendedor", dijo Luis Jiménez Silva, director de Auge.

Otra de las razones que tienen que ver con la mortalidad de las iniciativas es que requieren de altos montos de financiamiento, el riesgo es muy alto y el modelo no tiene la aceptación de los inversionistas.