Por: Roberto Venegas Renauld.   10 febrero

El inicio de año es un buen momento para reflexionar, replantear objetivos y metas y encauzar los esfuerzos del equipo de trabajo. Muchas empresas ya habrán hecho estos ejercicios.

Aunque parezca obvio, no siempre se tiene claro que una buena estrategia empresarial requiere de una buena estrategia financiera.

También sucede que no siempre se escoge adecuadamente la estrategia financiera para apoyar el plan empresarial. Pareciera más bien que las estrategias empresariales están limitadas por las financieras, o por lo menos, los empresarios manifiestan con mucha frecuencia que están limitados por las opciones de financiamiento que tienen. ¿Será acaso que el sistema financiero no ofrece todas las opciones de financiamiento que requieren los empresarios?

Son pocas las empresas que tienen la posibilidad de realizar formalmente el ejercicio de integración de la estrategia financiera con la estrategia competitiva. Muchas no tienen los recursos internos o externos, y diría que la gran mayoría se queda en el ejercicio de presupuesto y flujo de caja para un año o menos.

Los tiempos no están para improvisar. Cuantos más instrumentos de navegación tengamos mucho mejor. No hay excusas en la era de la información y de la tecnología las herramientas básicas de planificación existen y han sido sustancialmente mejoradas a lo largo del tiempo.

Los sistemas de información contable-financiera así como las herramientas más sofisticadas ERP están disponibles para hacer del esfuerzo empresarial un camino más exitoso. Y más aún, los profesionales en finanzas cada vez tienen más y mejor información, así como recursos para enfrentar periódicamente el dilema de la estrategia financiera.

Tal vez mencionar en primer lugar, a qué nos enfrentamos si no hacemos los ejercicios estrategia financiera.

Los riesgos son muchos: el más importante consiste en evitar que la empresa se desenvuelva como se necesita, lo cual se refleja de muy diversas formas.

Estas formas son por ejemplo limitar el crecimiento de una rama de negocio indispensable para los objetivos de la compañía, desaprovechar oportunidades de crecimiento por medio de una adquisición, o la introducción de un nuevo negocio para la integración vertical o el desarrollo de una tecnología que supone una ventaja competitiva. Son riegos que se pueden materializar por no contar con una adecuada estrategia financiera.

También están los riegos financieros que destruyen valor y que acentúan una crisis empresarial. Estamos hablando de insolvencia, de altos endeudamientos, de comprometer nuestra imagen con nuestros proveedores por sistemáticos atrasos en nuestros pagos, hablamos de tener costos financieros más altos de los normales, en fin la lista puede ser muy amplia.

Mis recomendaciones en este campo son las siguientes:

  • Actualice su estrategia empresarial al menos una vez al año o cada vez que ocurra un evento en el entorno competitivo o económico que así lo justifique. Hágalo con calma y dedíquele tiempo de calidad.
  • Planifique no solo para el plazo inmediato, hágalo al menos para un plazo de cinco años aunque para muchos eso sea muy aventurado.
  • Prepare escenarios, identifique para cada uno de ellos los recursos necesarios para llevarlos a cabo y posteriormente las opciones de estructura financiera ideales para soportarlos.
  • Identifique las variables críticas en cada escenario y analice posibles cambios en las mismas para ver los impactos financieros y los ajustes que requerirían las opciones de estrategia financiera.
  • Someta a una discusión objetiva y crítica de los escenarios al nivel de principales ejecutivos y miembros de la junta directiva.
  • Establezca los incentivos necesarios para que se cumpla su estrategia (escenario objetivo) y la estrategia financiera escogida.
  • Desarrolle un plan de trabajo específico para la estrategia financiera escogida.

Cerciórese de que al menos en la estrategia financiera haya incluido al menos los siguientes puntos:

  • Estructura de financiamiento (capital común, preferente, deuda bancaria corto plazo, deuda de largo plazo, bonos, deuda subordinada).
  • Costos estimados para cada componente de la estructura.
  • Posibles garantías disponibles para cada componente (si lo requiere).
  • Cuantificación de las necesidades globales de financiamiento por año.
  • Definición de la(s) moneda(s) ideales para el financiamiento.
  • Fuentes probables (o deseables) de financiamiento.
  • Un cronograma que le permita validar en el tiempo el cumplimiento de la estrategia y sus revisiones.

Contar con un modelo financiero interactivo y confiable para plasmar los escenarios, modificar variables en tiempo real y visualizar los impactos macro en la empresa es esencial para llevar a cabo este ejercicio de planeamiento estratégico y de estrategia financiera. Asimismo, esta herramienta en el tiempo permitirá incorporar los cambios y ajustes que sean necesarios y darle vigencia a la Estrategia.

Finalmente, el sustento de una buena estrategia financiera, es tener claro el norte hacia el que se quiere ir con la empresa, con una visión realista del entorno, de las oportunidades, los riesgos, las debilidades y las amenazas del entorno.