Pymescopio

Una forma simple de innovar

El domingo pasé por el recién reinaugurado puente de la platina y me percate de un pequeño detalle. El puente no está terminado, o al menos no desde la perspectiva de lo que normalmente se entiende como “un trabajo terminado”. Si bien los 6 carriles se encuentran habilitados e iluminados; aún faltan los bloques definitivos que dividen la parte de ida y la de regreso (hay unos divisores plásticos que claramente son provisionales), la parte peatonal tampoco se ve finalizada y –en general- se aprecia como una obra aun no terminada. Me parece que es un buen ejemplo de cómo podemos empezar a desarrollar innovaciones simples pero importantes (ojo, cabe señalar que igual que todos los costarricenses, estoy feliz de que ya el puente tenga 6 carriles habilitados y el cuello de botella haya desaparecido); porque estamos acostumbrados a no hacer las cosas completas, o no completamente bien, o no con la calidad que podríamos hacerlas.

‌
‌

‌

‌
‌

‌

‌