En menos de dos años, miles de empresas costarricenses deberán demostrar con datos —y no con discursos— cómo gestionan sus riesgos ambientales, sociales y de gobernanza. Sin embargo, apenas un 48% de las compañías del país ya integró por completo estos criterios en su estrategia, según un estudio de KPMG y la Alianza Empresarial para el Desarrollo (AED).

La brecha abre una pregunta urgente: ¿quién va a preparar a los profesionales capaces de responder a esta nueva exigencia? Universidad Fidélitas se adelantó con una nueva carrera de Administración de Negocios con énfasis en Sostenibilidad, diseñada justo para ese reto, un tema que analizó en entrevista exclusiva el experto en sostenibilidad Luis Mastroeni.
El cambio tiene fecha. A partir del 2028, los reportes de sostenibilidad dejarán de ser voluntarios y serán obligatorios para grandes contribuyentes y entidades reguladas.
La medida nace de la Circular 33-2023 del Colegio de Contadores Públicos de Costa Rica, que adoptó las Normas Internacionales de Información Financiera relacionadas con Sostenibilidad (NIIF S1 y S2). El reporte se hará en 2028, con base en el cierre fiscal del 31 de diciembre de 2027.
“La sostenibilidad tiene que ver con una capacidad del negocio para poder adaptar la forma en que opera a los nuevos retos del mundo, disminuyendo los riesgos y aumentando las oportunidades que el mercado le brinda”, explica Luis Mastroeni.
Según el especialista, ya no se trata de un tema aparte del negocio, sino de una parte central de la estrategia de cualquier organización que quiera perdurar en el tiempo.
“El profesional graduado en Administración con énfasis en Sostenibilidad cumplirá un rol muy concreto dentro de una empresa: influir para que la organización no piense únicamente en las ventas, sino también en cómo reducir los riesgos —hoy ambientales, climáticos y sociales— que podrían poner en apuros esas mismas ventas”, señaló Mastroeni.
¿Qué mercado laboral se abre con el enfoque sostenible?
El experto relató que “se hace necesario para Costa Rica tener una capacidad de personas que estén preparadas desde el área de negocios para adoptar estos temas de criterio ambiental y gobernanza, y adaptarlos a la matriz de riesgos operativos que tenga una organización”.
Cuando esa matriz tradicional incorpora los riesgos sociales, ambientales y de gobernanza (ESG), de estándar internacional, las empresas podrán determinar riesgos que ni siquiera habían detectado.
El movimiento ya es regional: en Centroamérica y República Dominicana, un 82% de las organizaciones ya incorporó criterios ESG de manera total o parcial, según la Encuesta sobre Prácticas de ESG elaborada por PwC. Costa Rica, con su 48% de integración plena, todavía tiene camino por recorrer, y con él crece la apuesta institucional por la gestión sostenible.
Para Mastroeni, las oportunidades laborales para un profesional en administración de negocios con conocimiento en sostenibilidad son amplias, y seguirán creciendo.
“Cada vez más el tema va a dejar de ser voluntario para las empresas y se va a convertir en algo obligatorio”, manifestó.
Las organizaciones, agregó, van a necesitar profesionales capaces de “leer y traducir el idioma de lo social o ambiental y conectarlo con lo económico, con el día a día del negocio”.
Ahí es donde entra la fecha clave: el año 2028. Los grandes contribuyentes y las entidades reguladas por el CONASSIF tendrán que demostrar, con datos, que sus riesgos sociales y ambientales están bajo control.
Consultar a partes interesadas, el relacionamiento con comunidades y la reputación corporativa dejarán de ser temas de nicho para convertirse en información que se audita y se reporta.
¿Cómo se complementa la administración tradicional con el liderazgo sostenible?
Uno de los puntos que más recalcó Mastroeni es que este perfil profesional no reemplazará a la formación tradicional en negocios, sino que la complementa.
“Lo que estudiamos en una carrera tradicional de negocios —precio, costos, calidad, servicio, entrega a tiempo— sigue siendo relevante”, afirmó.
La diferencia es que este nuevo perfil integra variables que hoy también definen una venta: sostenibilidad, confianza, reputación, cultura y propósito.

Esa integración ya se ve en el día a día de las organizaciones más avanzadas, cuando las juntas directivas y los comités ejecutivos empiezan a medirse no solo por ventas, sino por cómo tratan a sus colaboradores, a sus proveedores, a sus clientes y a sus comunidades.
Un ejemplo, dijo Mastroeni, son las instituciones financieras: “tradicionalmente conservadoras frente al riesgo, cuando logran gestionarse de forma sostenible entienden que son grandes dinamizadores del desarrollo socioeconómico de un país, y se abren a impulsar pymes y emprendedores”.
El experto advirtió algo clave para quienes ya trabajan el tema dentro de sus organizaciones y sienten que no logran avanzar: la manera de conseguir presupuesto y respaldo interno.
“Este cambio país no se va a lograr a partir de un discurso filantrópico, social, medioambiental o ecológico, sino aprendiendo un lenguaje de negocio distinto, capaz de dialogar sobre las prioridades de la empresa”, finalizó.
¿Cómo responde Universidad Fidélitas a esta necesidad del país?
Frente a este panorama, Universidad Fidélitas lanzó su nueva carrera de Administración de Negocios con énfasis en Sostenibilidad, diseñada precisamente para formar al profesional que Mastroeni describe.
“Se necesitan administradores que dominen los fundamentos tradicionales de la gestión empresarial, pero que además sepan traducir los riesgos y oportunidades ambientales, sociales y de gobernanza al lenguaje de los negocios”, expresó.
Con la obligatoriedad de los reportes ESG a la vuelta de la esquina —2028 ya no es un plazo lejano—, las empresas costarricenses, grandes contribuyentes y reguladas, necesitarán cada vez más profesionales capaces de integrar sostenibilidad, gestión de riesgos y estrategia de negocio en un solo perfil.
Universidad Fidélitas se adelantó a esa demanda y puso a disposición del país una formación que combina lo mejor de la administración de negocios con las herramientas para liderar con enfoque sostenible.